
Un restaurante ubicado en Disney Springs, uno de los complejos comerciales y turísticos más concurridos del centro de Florida, enfrenta una demanda por muerte injusta tras el fallecimiento de un cliente que se atragantó mientras comía en el lugar. El caso ha generado atención tanto por la gravedad del desenlace como por las preguntas que plantea sobre los protocolos de respuesta ante emergencias médicas en espacios privados que reciben diariamente a miles de visitantes.
La demanda fue presentada por la familia de Kevin Duncan, residente del condado de Marion, quien murió luego de un episodio de asfixia ocurrido en junio de 2025 en el restaurante The Boathouse, un establecimiento de alto perfil dentro del complejo.
El momento crítico dentro del restaurante
Según los documentos judiciales, Duncan se encontraba compartiendo una comida con familiares cuando comenzó a atragantarse con un trozo de carne. La situación escaló rápidamente en el interior del restaurante, generando momentos de tensión entre los presentes. Personas cercanas intentaron auxiliarlo de inmediato, incluyendo la aplicación de la maniobra de Heimlich, pero los intentos no lograron despejar sus vías respiratorias.
El relato contenido en la demanda describe una emergencia que se desarrolló en cuestión de minutos, en un entorno donde la rapidez de la respuesta médica suele ser determinante. La familia sostiene que, desde el primer instante, la condición de Duncan requería la activación inmediata de los servicios de emergencia externos.
Señalamientos por retraso en la activación del 911
El núcleo de la acusación se centra en la actuación del personal del restaurante durante los primeros minutos de la crisis. La demanda alega que, en lugar de llamar de forma inmediata al 911, los empleados optaron por contactar primero a seguridad interna, siguiendo presuntamente protocolos propios del complejo.
Para los demandantes, esta decisión representó un retraso crítico que redujo las posibilidades de una intervención médica oportuna. Los abogados de la familia argumentan que, en situaciones de asfixia severa, cada segundo cuenta y que cualquier demora puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Atención médica y fallecimiento posterior
Tras el tiempo que, según la demanda, se perdió en la activación de los servicios de emergencia, Duncan fue finalmente trasladado a un hospital. Sin embargo, falleció posteriormente como consecuencia de las complicaciones derivadas del episodio de atragantamiento.
La familia sostiene que el desenlace fatal estuvo directamente relacionado con el tiempo transcurrido antes de que llegara la ayuda médica especializada. Este punto será uno de los aspectos centrales que deberá evaluar la corte, a partir de informes médicos, testimonios y reconstrucciones del momento de la emergencia.
El proceso judicial y las reclamaciones económicas
El caso fue presentado inicialmente ante una corte estatal del condado de Orange, pero posteriormente fue trasladado a la Corte Federal del Distrito Medio de Florida, donde continuará su tramitación. En la demanda, los familiares solicitan un juicio con jurado y una compensación económica que supera los 50.000 dólares.
La reclamación incluye gastos médicos y funerarios, la pérdida de apoyo económico y emocional, así como el sufrimiento experimentado por los familiares sobrevivientes. Hasta ahora, ni Disney ni el restaurante The Boathouse han ofrecido declaraciones públicas detalladas sobre el fondo de las acusaciones, limitándose al proceso legal en curso.
Un caso que reabre el debate sobre seguridad en zonas turísticas
Más allá de los tribunales, el caso ha vuelto a poner sobre la mesa la discusión sobre las responsabilidades legales y operativas de los restaurantes ubicados en zonas turísticas de alto tráfico, donde confluyen visitantes locales, turistas internacionales y familias completas.
Especialistas en responsabilidad civil señalan que este tipo de procesos suele derivar en revisiones internas de protocolos, capacitación del personal en primeros auxilios y claridad sobre cuándo debe activarse directamente el sistema de emergencias, sin intermediarios. En complejos como Disney Springs, la coordinación entre seguridad privada y servicios públicos de emergencia se convierte en un factor clave.
Comparativo: casos similares y tendencias en restaurantes
Aunque los casos de atragantamiento fatal dentro de restaurantes son relativamente raros, existen precedentes en Estados Unidos que han derivado en demandas y reclamaciones legales similares, así como incidentes internacionales que subrayan la complejidad de estos eventos.
En Connecticut, por ejemplo, un padre presentó una demanda contra un restaurante de la cadena Applebee’s después de que su hijo sufriera un atragantamiento y falleciera días después en el hospital, alegando que el personal no estaba debidamente capacitado ni contaba con equipos de emergencia adecuados, y que se produjo una comunicación incorrecta al llamar al 911.
Más allá de Estados Unidos, informes internacionales registran muertes por atragantamiento en restaurantes, donde incluso con una respuesta más rápida por parte del personal, los comensales no sobrevivieron debido a la severidad del bloqueo de las vías respiratorias. Estos casos resaltan la importancia de una capacitación amplia en primeros auxilios, así como la implementación de prácticas de seguridad que minimicen los riesgos para los clientes.
Además de los incidentes por asfixia, existen también casos legales relacionados con reacciones alérgicas fatales en restaurantes, como una demanda presentada en Las Vegas por la muerte de un comensal que sufrió una reacción alérgica severa tras ingerir un plato que supuestamente era seguro, en la que la familia alegó negligencia en la verificación de ingredientes y la falta de respuesta médica adecuada.
Estos ejemplos ilustran un patrón más amplio de situaciones en las que, ya sea por asfixia o reacciones adversas, la habilidad de un restaurante para responder eficazmente a emergencias médicas puede convertirse en un elemento central de responsabilidad legal.
Lo que sigue en el caso
En los próximos meses, la corte federal deberá analizar los elementos probatorios, incluyendo testimonios de testigos, registros de llamadas, informes médicos y políticas internas del establecimiento. El resultado del proceso podría sentar un precedente relevante para otros restaurantes y comercios ubicados en destinos turísticos de gran escala en Florida y más allá.
Por ahora, el caso se mantiene como un recordatorio del escaso margen de tiempo que existe en una emergencia médica y del impacto que pueden tener las decisiones adoptadas en los primeros minutos de una crisis.





