
La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, expresó públicamente su respaldo a cualquier decisión que adopte el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en relación con Cuba, incluso si ello implicara el uso del territorio puertorriqueño como parte de una eventual operación militar dirigida a provocar un cambio político en la isla.
Las declaraciones se produjeron durante un acto oficial celebrado en el Campamento Santiago, una de las principales instalaciones militares de Puerto Rico, en un momento en que crecen las tensiones entre Washington y La Habana y se intensifican las advertencias desde la Casa Blanca contra el gobierno cubano.
“No tengo información oficial, pero apoyaré la decisión federal”
Consultada sobre versiones que apuntan a un posible uso de Puerto Rico como plataforma estratégica en un escenario de confrontación con Cuba, González Colón aseguró no contar con información oficial sobre planes concretos en esa dirección. Sin embargo, dejó claro que respaldaría cualquier determinación que adopte el Gobierno federal estadounidense en materia de seguridad nacional.
“Yo no tengo ninguna información sobre eso (plan de intervención en Cuba desde Puerto Rico), pero todo lo que sea para respaldar a nuestras fuerzas militares y la política pública del presidente (Donald Trump), claro que yo voy a estar a favor», dijo González.
La mandataria subrayó que Puerto Rico, como territorio de Estados Unidos, no tiene injerencia directa en las decisiones de política exterior o militar, pero sí ha sido históricamente parte de la estructura defensiva y estratégica del país en el Caribe.
Un pronunciamiento en medio del endurecimiento del discurso contra Cuba
El pronunciamiento de la gobernadora se produce en un contexto de creciente presión política y económica sobre el gobierno cubano por parte de la Administración Trump. En semanas recientes, el presidente estadounidense ha intensificado su retórica contra La Habana, con advertencias que incluyen nuevas sanciones, restricciones energéticas y referencias a posibles escenarios de fuerza.
En ese marco, las declaraciones de González Colón refuerzan la alineación del gobierno puertorriqueño con la política exterior impulsada desde Washington, particularmente en lo relacionado con Cuba y otros países del área considerados adversarios estratégicos de Estados Unidos.
Puerto Rico como enclave estratégico militar en el Caribe
Durante el mismo evento en Campamento Santiago, la gobernadora destacó la relevancia de Puerto Rico como enclave militar de Estados Unidos en la región. Recordó que la isla alberga instalaciones clave del Ejército y de la Guardia Nacional, y que su ubicación geográfica la convierte en un punto estratégico para operaciones de defensa y respuesta rápida en el Caribe y América Latina.
González Colón presentó avances en proyectos de modernización y expansión de infraestructura militar, financiados con fondos federales, que incluyen nuevas construcciones, ampliaciones de bases y acuerdos de arrendamiento de terrenos para uso castrense.
Referencias a operaciones previas en la región
El artículo también recoge que González Colón aludió a la participación de Puerto Rico en operaciones previas de Estados Unidos en la región, como parte de su rol dentro del engranaje militar federal. Estas referencias fueron utilizadas para contextualizar su postura y reforzar la idea de que el territorio ha sido, históricamente, un aliado logístico y estratégico en misiones de seguridad nacional.
«Lo demostramos en el caso de (Nicolás) Maduro en Venezuela. No tengo ninguna información de que eso se esté celebrando en Puerto Rico, pero respaldo las acciones de política pública que el presidente esté llevando para liberar al pueblo cubano”, mencionó desde el Campamento Santiago, un centro donde fuerzas de la Guardia Nacional de Puerto Rico recibe entrenamiento.
Millonarias inversiones y impacto económico local
Según los datos expuestos en el acto, las inversiones federales vinculadas a la presencia militar en Puerto Rico superan los cientos de millones de dólares y podrían alcanzar cifras que rondan los 800 millones de dólares en distintos proyectos. El impacto económico total, incluyendo efectos indirectos, se estima en más de 2.000 millones de dólares.
La gobernadora afirmó que la iniciativa tendrá un efecto económico relevante, al impulsar la creación de cientos de empleos y generar más de 8 millones de dólares en recursos fiscales para los gobiernos estatal y municipal.
Reacciones y debate político
Las declaraciones de la gobernadora han generado atención tanto en Puerto Rico como entre comunidades cubanas en Estados Unidos, al tratarse de uno de los pronunciamientos más explícitos de una figura política puertorriqueña sobre la posibilidad de utilizar el territorio en un escenario de confrontación con Cuba.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial por parte del Gobierno federal sobre planes específicos para emplear a Puerto Rico con fines militares contra la isla. No obstante, el pronunciamiento reaviva el debate sobre el papel del archipiélago en la política exterior y de defensa de Estados Unidos, así como sobre las implicaciones geopolíticas de una eventual escalada en el conflicto con el gobierno cubano.
En un contexto regional marcado por la inestabilidad, las sanciones y el aumento de la retórica confrontativa, las palabras de la gobernadora colocan nuevamente a Puerto Rico en el centro de una discusión estratégica que trasciende sus fronteras y conecta directamente con el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.





