
El martes 11 de noviembre de 2025 comenzรณ en La Habana el juicio oral contra Alejandro Gil Fernรกndez, exministro de Economรญa y Planificaciรณn de Cuba, una figura central del aparato econรณmico del gobierno durante los รบltimos aรฑos. La vista oral, convocada por el Tribunal Supremo Popular, se desarrolla en la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado y se realiza a puerta cerrada en la sede judicial de 110 y 35 en Marianao, en un ambiente de mรกxima reserva informativa y con un fuerte despliegue de represores en la zona.
Las autoridades cubanas justificaron la decisiรณn alegando โrazones de Seguridad Nacionalโ, por lo que el pรบblico, la prensa y observadores internacionales no tienen acceso al proceso. Solo las partes procesales, el acusado y las personas expresamente autorizadas por el tribunal pueden ingresar a la sala, segรบn lo indicado en un escueto comunicado oficial divulgado el lunes.
Como parte del ยซaseguramientoยป la dictadura cerrรณ varias calles aledaรฑas, restringieron la circulaciรณn de personas y para ello cuenta con varios oficiales de la Seguridad del Estado desplegados con vestimenta de civil. Segรบn CubaNet una escuela cercana no abriรณ sus puertas a los alumnos y profesores y varios negocios amanecieron cerrados este martes.
En una publicaciรณn de 14yMedio puede verse una calle con fuerte presencia de personas vestidas de civil y varios vehรญculos pertenecientes presumiblemente a los represores que vigilan la zona para evitar el paso de la prensa independiente y algunas personas que quieren llegar a la instalaciรณn judicial. โEl control del รกrea es totalโ, dijo un periodista independiente que intenta dar cobertura desde las inmediaciones.
Una lista de delitos que abarca desde espionaje hasta lavado de activos
La Fiscalรญa General de la Repรบblica de Cuba presentรณ una amplia lista de cargos contra el exministro, que incluyen espionaje, actos en perjuicio de la actividad econรณmica, malversaciรณn, cohecho, falsificaciรณn de documentos pรบblicos, evasiรณn fiscal, trรกfico de influencias, lavado de activos, infracciรณn de normas sobre protecciรณn de documentos clasificados y sustracciรณn o daรฑo de objetos bajo custodia oficial.
Se trata de una de las imputaciones mรกs severas formuladas contra un alto funcionario del Estado cubano en dรฉcadas. Aunque el comunicado oficial asegura que tanto el acusado como su defensa tuvieron acceso al expediente y a las conclusiones provisionales de la Fiscalรญa, no se han revelado pruebas concretas ni se ha informado de la existencia de otros coacusados.
Los demandantes solicitan la pena mรกxima de cadena perpetua para los implicados en el proceso principal. Fuentes cercanas a medios independientes seรฑalan que el caso podrรญa implicar a otras figuras del entorno econรณmico de Gil, pero el rรฉgimen no ha confirmado esta versiรณn. La acusaciรณn de espionaje, en particular, genera fuerte especulaciรณn, ya que el gobierno no ha precisado a favor de quรฉ paรญs o entidad extranjera habrรญa actuado el exministro.
De tecnรณcrata leal a sรญmbolo de una purga polรญtica
Alejandro Gil, economista de formaciรณn, se considerรณ durante aรฑos un hombre de confianza de Miguel Dรญaz-Canel y uno de los principales promotores de las reformas econรณmicas implementadas a partir de 2019. Defendiรณ con vehemencia la llamada โTarea Ordenamientoโ, un plan de unificaciรณn monetaria y ajuste de precios que terminรณ provocando un incremento drรกstico del costo de vida, el desplome del salario real y una inflaciรณn desbordada.
Su destituciรณn en febrero de 2024, anunciada sin explicaciรณn pรบblica, marcรณ el inicio de su caรญda en desgracia. Pocos meses despuรฉs, quedรณ arrestado bajo cargos de corrupciรณn y violaciones econรณmicas. Analistas dentro y fuera de la isla interpretaron el caso como parte de una purga interna en el rรฉgimen, que buscaba redistribuir culpas por la crisis econรณmica y social que atraviesa el paรญs.
Gil era visto como un tecnรณcrata pragmรกtico, defensor del limitado sector privado y de una mayor autonomรญa empresarial, ideas que chocaban con las corrientes mรกs ortodoxas del Partido Comunista. Su arresto, por tanto, es visto tambiรฉn como una advertencia hacia otros cuadros reformistas dentro del sistema.
Cuba en crisis: el trasfondo de un juicio polรญtico
El proceso judicial tiene lugar en un contexto crรญtico: la economรญa cubana vive su peor momento desde los aรฑos noventa, con una inflaciรณn superior al 500 %, desabastecimiento generalizado de alimentos, apagones prolongados y un รฉxodo migratorio rรฉcord.
El colapso del sistema financiero, la caรญda del turismo y la falta de divisas han generado un ambiente de descontento popular sin precedentes. En este escenario, el juicio a Gil no solo se percibe como un proceso judicial, sino tambiรฉn como una maniobra polรญtica para canalizar el malestar social y reafirmar el control del aparato estatal.
El secretismo y la falta de transparencia se suman a las sospechas de que el gobierno busca dar una โlecciรณn ejemplarizanteโ mรกs que un proceso basado en justicia imparcial.
Reclamos de transparencia y reacciones pรบblicas
El hermetismo del proceso ha despertado crรญticas incluso desde dentro del sistema. El exespรญa cubano Renรฉ Gonzรกlez, uno de los llamados Cinco Hรฉroes de la Repรบblica de Cuba, pidiรณ pรบblicamente que el juicio fuera โabierto y transparenteโ, advirtiendo que el paรญs necesitaba saber la verdad sobre un caso que ha impactado profundamente a la ciudadanรญa.
โUn juicio cerrado alimenta las dudas sobre la integridad del sistema judicial y daรฑa la confianza del puebloโ, expresรณ Gonzรกlez en una publicaciรณn compartida en redes sociales. Sin embargo, las autoridades no han respondido a ese llamado.
Desde el exilio y entre la comunidad acadรฉmica cubana en el exterior, el caso se observa con atenciรณn. Economistas consultados por medios internacionales como El Paรญs e Infobae consideran que el proceso contra Gil podrรญa ser el mรกs importante en materia polรญtica desde el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa, en 1989.
El Consejo para la Transiciรณn Democrรกtica en Cuba calificรณ el juicio como una โcortina de humoโ destinada a distraer a la opiniรณn pรบblica del colapso econรณmico y del creciente autoritarismo del gobierno. En redes sociales, mรบltiples usuarios han expresado dudas sobre la veracidad de las acusaciones de espionaje, interpretรกndolas como un intento de criminalizar las posturas reformistas dentro del rรฉgimen.
Lo que se sabe y lo que aรบn no se ha revelado
Hasta el momento, el Tribunal Supremo no ha emitido comunicados sobre la duraciรณn estimada del juicio ni sobre la fecha de emisiรณn de la sentencia. Tampoco se ha aclarado si el proceso involucra a otros exfuncionarios del Ministerio de Economรญa.
Segรบn la legislaciรณn cubana, los delitos de espionaje y malversaciรณn de fondos pรบblicos pueden conllevar penas de hasta cadena perpetua, dependiendo de las circunstancias y del daรฑo al Estado.
El caso de Alejandro Gil se perfila, asรญ como un punto de inflexiรณn polรญtico y judicial para el rรฉgimen cubano, un reflejo del control del aparato estatal sobre los cuadros tecnocrรกticos y de la fragilidad de las reformas econรณmicas emprendidas en los รบltimos aรฑos.




