
Un aviso visible desde la cabina de un avión comercial terminó por confirmar lo que ya se percibía en el sector aéreo: Cuba enfrenta una falta de combustible que impacta directamente sus aeropuertos internacionales. La información la dio a conocer un piloto cubano conocido en TikTok como @pilot_adrleo y muestra en el sistema de planificación de vuelo un NOTAM (Notice to Airmen) donde se advierte que el combustible Jet A-1 no está disponible en terminales aéreas de la Isla.
De acuerdo con Adrián muchos de sus seguidores le han preguntado si en realidad existe una alerta para los aeropuertos en Cuba por falta de combustible para aviones o solo eran rumores en las redes sociales. “Tengo varios mensajes de varias personas que me están preguntando: ‘Adrián, ¿es verdad eso de que no hay combustible en Cuba? ¿Es mentira? ¿Qué es lo que hay con eso?’”, comentó el piloto al inicio del audiovisual.
Acto seguido mostró el iPad que usan los pilotos cubanos para estar al pendiente de las notificaciones, cartas aeronáuticas y las informaciones referentes a los aeropuertos y mostró en la sección de NOTAM que existía realmente una advertencia de » “Combustible no disponible”, lo cual corrobora lo planteado por el gobierno cubano.
La información visible en el sistema indica que la advertencia aplica al Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana, y que su período de validez se extiende desde la medianoche del 10 de febrero hasta el 11 de marzo.
El mensaje no es una alerta informal ni una especulación en redes sociales. “El NOTAM es real, está en todos los aeropuertos de Cuba”, confirmó el piloto. Se trata de una notificación oficial que utilizan pilotos y aerolíneas para planificar operaciones y evaluar riesgos logísticos antes de cada despegue. “Si hay que volar a Cuba, hay que llevar el combustible de ida y el combustible de regreso”, explicó.
¿Qué dice exactamente el aviso?
El NOTAM indica que el combustible para aeronaves no está disponible en varios de los principales aeropuertos del país, entre ellos el Aeropuerto Internacional José Martí, el Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez y el Aeropuerto Ignacio Agramonte.
La vigencia del aviso comenzó el 10 de febrero de 2026 y se extiende, al menos, hasta el 11 de marzo de 2026, lo que sugiere que no se trata de una interrupción puntual, sino de una situación prolongada que obliga a reajustes operativos.
En términos prácticos, esto significa que los aviones no pueden repostar combustible en territorio cubano. Por tanto, cada operación debe rediseñarse considerando la imposibilidad de abastecerse en destino.
Impacto inmediato en las operaciones aéreas
La falta de combustible en aeropuertos cubanos genera un efecto inmediato en la planificación de vuelos. Las aeronaves que viajen a la Isla deben despegar con suficiente combustible para cubrir tanto la ida como el regreso, lo que incrementa el peso y modifica cálculos de rendimiento. En algunos casos, se requieren escalas técnicas en terceros países para repostar antes de continuar hacia el destino final.
Este escenario eleva los costos operativos, altera tiempos de vuelo y reduce márgenes de flexibilidad ante imprevistos como condiciones meteorológicas adversas o cambios de ruta. En trayectos de larga distancia, especialmente los que conectan Cuba con Europa o Canadá, la situación puede resultar más compleja debido a las limitaciones técnicas de carga adicional.
En medio de este escenario, varias compañías aéreas han comenzado a modificar sus operaciones hacia Cuba. Desde España, Iberia y Air Europa han realizado ajustes en sus rutas y esquemas de abastecimiento para garantizar sus vuelos a La Habana, aplicando reestructuraciones logísticas ante las limitaciones de combustible en la Isla.
En contraste, aerolíneas canadienses como Air Canada y Sunwing Airlines han optado por suspender temporalmente algunas de sus operaciones hacia destinos cubanos, citando dificultades vinculadas al suministro de combustible y a la planificación operativa.
Por su parte, los vuelos procedentes de Miami no han reportado afectaciones significativas hasta el momento. La cercanía geográfica entre el Aeropuerto Internacional de Miami y el Aeropuerto Internacional José Martí permite trayectos más cortos y menores requerimientos de carga de combustible, lo que ha contribuido a mantener la estabilidad en las frecuencias desde el sur de Florida, al menos por ahora.
Contexto: crisis energética y presión internacional
El aviso aeronáutico se produce en medio de un contexto de dificultades en el suministro energético del país. En los últimos meses, la Isla ha enfrentado problemas de abastecimiento que han impactado la generación eléctrica y otros sectores estratégicos.
Las restricciones financieras, la disminución de envíos externos y las tensiones geopolíticas han sido señaladas como factores que complican la adquisición de combustible en el mercado internacional. La aviación, por su dependencia directa del Jet A-1, se convierte en uno de los sectores más sensibles ante cualquier interrupción en la cadena de suministro.
Turismo y viajes familiares bajo incertidumbre
La advertencia oficial impacta directamente la conectividad aérea hacia destinos clave como La Habana y Varadero, fundamentales tanto para el turismo internacional como para los viajes familiares de la diáspora cubana.
Si bien las operaciones no necesariamente se detienen, la reconfiguración logística puede traducirse en ajustes de itinerario, escalas adicionales o modificaciones de última hora. En un país donde el turismo constituye una fuente relevante de ingresos, cualquier alteración prolongada en la conectividad aérea puede tener consecuencias económicas amplias.
La imagen del aviso captada desde la cabina aporta una confirmación técnica y verificable de la situación. Más allá del impacto inmediato, el NOTAM envía una señal clara al sistema aeronáutico internacional: la escasez de combustible en Cuba ha alcanzado un nivel que obliga a advertencias formales y a una reorganización operativa de los vuelos comerciales que conectan la Isla con el mundo.





