
Estados Unidos anunció el envío del primer cargamento de ayuda humanitaria a Cuba para apoyar a la población afectada por el huracán Melissa, que dejó daños significativos en varias zonas del país.
El anuncio fue realizado por el Secretario de Estado Marco Rubio, quien explicó que la asistencia está destinada exclusivamente a atender a los cubanos más necesitados y no al gobierno de la Isla.
“Estados Unidos envía el primer cargamento de ayuda humanitaria a Cuba para apoyar a quienes lo necesitan mientras se recuperan del huracán Melissa. Estamos trabajando con la Iglesia Católica y con socios para garantizar que la ayuda llegue directamente al pueblo cubano, y no al régimen ilegítimo”, señaló Rubio.
Ayuda canalizada fuera del control del régimen
Según el senador, la entrega de los suministros se está coordinando con la Iglesia Católica y organizaciones humanitarias, con el objetivo de evitar que la ayuda sea controlada o distribuida por el Estado cubano. Este enfoque responde a críticas recurrentes de funcionarios estadounidenses y organizaciones internacionales sobre el manejo de la asistencia por parte del gobierno de La Habana en situaciones de emergencia.
Aunque no se han detallado públicamente los insumos específicos incluidos en este primer envío, fuentes cercanas al proceso indican que se trata de alimentos, medicinas y artículos esenciales, destinados a comunidades afectadas por las lluvias, inundaciones y daños estructurales provocados por el ciclón.
Contexto político y humanitario
El envío de ayuda ocurre en medio de tensiones políticas persistentes entre Washington y La Habana, pero subraya la postura oficial de Estados Unidos de respaldar al pueblo cubano sin legitimar al régimen. Funcionarios estadounidenses han reiterado en múltiples ocasiones que el apoyo humanitario no implica un cambio en la política hacia el gobierno cubano, sino una respuesta a una crisis humanitaria puntual.
El huracán Melissa impactó a Cuba con fuertes vientos y lluvias intensas, afectando viviendas, infraestructuras eléctricas y servicios básicos, lo que ha agravado la ya frágil situación económica y social que atraviesa la Isla.
Por ahora, no se ha confirmado si habrá nuevos envíos de ayuda en los próximos días, aunque autoridades estadounidenses señalaron que seguirán evaluando las necesidades sobre el terreno en coordinación con actores humanitarios y religiosos.





