Departamento de Comercio de EE.UU suspende licencias a Katapulk y Maravana tras sobrepasar el límite de envíos de autos a Cuba

El Gobierno de Estados Unidos revocó licencias de exportación otorgadas a dos empresas privadas tras constatar que ambas excedieron los límites autorizados para el envío de vehículos hacia Cuba, una infracción directa a las regulaciones federales que rigen el comercio con la Isla.

La decisión la adoptó el Departamento de Comercio de Estados Unidos, a través de la Oficina de Industria y Seguridad (BIS), entidad responsable de supervisar el cumplimiento de las Regulaciones de Administración de Exportaciones (EAR), que establecen qué bienes pueden exportarse, en qué cantidades y bajo qué condiciones.


De acuerdo con el recaudador de impuestos de Miami-Dade, Dariel Fernández quien en su cuenta de X informó que el pasado 13 de enero recibió dos notificaciones donde se confirma la suspensión de las licencias y por ende informaría al presidente Trump y al secretario de Estado Marco Rubio puesto que representan un problema de seguridad nacional para Miami.

Las empresas afectadas por la revocación

Las compañías sancionadas son Katapulk Marketplace LLC (D1325305) y Maravana Cargo Inc. (D1331933), ambas con autorización previa para exportar vehículos hacia Cuba bajo licencias específicas y con límites claramente establecidos.

De acuerdo con la información Hugo Cancio cubano radicado en Miami es el propietario de Katapulk Marketplace empresa que contaba con un permiso para exportar hasta 100 vehículos, incluidos autos híbridos y de gasolina. Sin embargo, la empresa terminó enviando 224 unidades, más del doble de lo permitido, lo que constituyó una violación directa de los términos de la licencia.

La autorización concedida a Katapulk Marketplace habilitaba a Cancio para operar en Cuba como intermediario comercial de una amplia gama de vehículos y maquinarias, que incluía desde motocicletas, camiones y remolques hasta autobuses, además de equipos utilizados en obras de construcción y en actividades agrícolas.


Detrás del entramado empresarial de Cancio aparece Fuego Enterprises Inc., una compañía radicada en Miami y creada a finales de 2004, con un capital declarado de 19,1 millones de dólares. Desde esta firma, el empresario ha desarrollado distintos proyectos, entre ellos iniciativas editoriales como las revistas OnCuba y Art OnCuba, orientadas a contenidos culturales y de actualidad relacionados con Cuba.

En el caso de Maravana Cargo Inc. que dirige Alejandro Martínez Pardo, las autoridades estadounidenses detectaron que la compañía excedió los límites aprobados para la exportación de vehículos y motocicletas, lo que derivó igualmente en la revocación inmediata de su autorización.

El BIS detalló que las irregularidades abarcaban la exportación —o los intentos de hacerlo— de un volumen muy superior al autorizado, que incluía alrededor de 140 vehículos de gasolina e híbridos, además de unas 337 motocicletas, excediendo claramente los límites establecidos.

Cancelación inmediata y efectos sobre los envíos

La revocación de las licencias tiene efecto inmediato, lo que implica que ambas empresas deben cesar cualquier operación de exportación hacia Cuba amparada en esos permisos. Además, el Departamento de Comercio ordenó que toda carga en tránsito se devuelva y redirija, conforme a lo establecido en las Regulaciones de Administración de Exportaciones (EAR, por sus siglas en inglés). 

Este tipo de medidas busca evitar que mercancías exportadas bajo condiciones irregulares lleguen a su destino final y refuerza el principio de que las licencias no son permisos abiertos, sino autorizaciones estrictamente condicionadas.

Control y cumplimiento de las regulaciones federales

El caso pone de relieve el nivel de supervisión que ejerce el Gobierno estadounidense sobre las exportaciones hacia Cuba, incluso cuando se trata de operaciones inicialmente autorizadas. Las Regulaciones de Administración de Exportaciones establecen que cualquier desviación de los términos aprobados puede derivar en sanciones severas, incluida la revocación total de licencias.

Las autoridades subrayan que el cumplimiento de los límites establecidos no es opcional y que las empresas exportadoras son responsables de monitorear con precisión el volumen y tipo de bienes enviados, así como de reportar cualquier cambio relevante.

Un mensaje claro para el sector exportador

La revocación de estas licencias envía una señal clara a otras empresas interesadas en exportar hacia Cuba: el incumplimiento de las condiciones autorizadas tendrá consecuencias inmediatas, incluso si la actividad comercial se aprobó previamente por el Gobierno federal.

El episodio refuerza la política de mayor vigilancia y control sobre el comercio con la Isla, en un contexto marcado por restricciones, sanciones y preocupaciones sobre el destino final de los bienes exportados.

Impacto en el flujo de vehículos hacia la Isla

Aunque el texto original no cuantifica el impacto económico, la medida implica una reducción directa en el flujo de vehículos exportados desde Estados Unidos hacia Cuba, un sector que ha crecido en los últimos años a través de importaciones privadas y operaciones gestionadas por intermediarios autorizados.

La revocación de estas licencias podría tener efectos adicionales sobre otras empresas del sector, que ahora enfrentan un escrutinio más estricto por parte de las autoridades estadounidenses.


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