
El mercado inmobiliario de ultra lujo de Miami continúa marcando hitos. Larry Page, uno de los fundadores de Google y figura clave de la revolución tecnológica global, realizó una inversión superior a los 173 millones de dólares en dos mansiones de alto valor ubicadas en Coconut Grove. La operación, revelada por Infobae, no solo destaca por su magnitud económica, sino por su impacto simbólico en un mercado que ya atrae a las mayores fortunas del mundo.
La compra se produce en un contexto de transformación profunda del sur de Florida, que ha pasado de ser un destino vacacional y residencial de alto nivel a convertirse en un polo estratégico para empresarios, inversionistas y ejecutivos de alcance internacional.
Dos adquisiciones que marcan tendencia
La inversión se estructuró en dos transacciones independientes, ambas concentradas en propiedades frente al agua, uno de los activos más escasos y codiciados del mercado local.
La primera compra se concretó a finales de 2024 por USD 101,5 millones. El inmueble se ubica frente a la bahía de Biscayne y cuenta con un amplio terreno que alberga dos residencias principales. Una de ellas conserva elementos arquitectónicos de la década de 1920, integrados con remodelaciones modernas que priorizan la amplitud, la privacidad y la conexión directa con el entorno natural.
La segunda operación se cerró en enero de 2025 por USD 71,9 millones. Se trata de una mansión de aproximadamente 1.600 metros cuadrados, con siete dormitorios, áreas sociales de gran escala y diseño orientado a la vida costera de alto nivel. La propiedad pertenecía a una familia ampliamente reconocida en el sector inmobiliario del sur de Florida, lo que refuerza el carácter exclusivo de la transacción.
Coconut Grove: un enclave histórico convertido en joya del ultra lujo
Coconut Grove es uno de los barrios más antiguos de Miami, pero también uno de los más exclusivos. Su identidad combina historia, vegetación tropical, calles residenciales de baja densidad y acceso privilegiado al mar. A diferencia de otros distritos más verticales, el Grove ofrece privacidad y grandes extensiones de terreno, un atributo cada vez más escaso en la ciudad.
En los últimos años, esta zona ha registrado un incremento sostenido en el valor de sus propiedades, impulsado por la llegada de compradores con patrimonios ultra elevados que buscan residencias únicas, alejadas del ruido urbano pero cerca de los principales centros financieros y culturales.
El atractivo fiscal y la relocalización de grandes fortunas
La decisión de Larry Page se inscribe en una tendencia más amplia: el desplazamiento de grandes patrimonios desde estados con alta presión fiscal hacia jurisdicciones más favorables. El debate en California sobre nuevos impuestos a las grandes fortunas ha acelerado este movimiento, con Florida posicionándose como uno de los principales destinos.
La ausencia de impuesto estatal sobre la renta, sumada a un marco legal estable y una economía regional en expansión, ha convertido a Miami en una alternativa sólida frente a mercados tradicionales como Nueva York, Los Ángeles o San Francisco.
Multimillonarios tecnológicos y el efecto arrastre sobre Miami
La inversión de Larry Page no es un caso aislado, sino parte de una tendencia más amplia que está redefiniendo el perfil económico y residencial del sur de Florida. En los últimos años, Miami y sus alrededores han atraído a algunos de los nombres más influyentes del sector tecnológico, cuyas decisiones inmobiliarias han tenido un impacto directo en la percepción global del mercado local.
Uno de los ejemplos más visibles es Jeff Bezos, fundador de Amazon, quien adquirió propiedades de alto valor en Indian Creek Island, una exclusiva isla privada conocida como el “billionaire bunker”. Este enclave, caracterizado por su seguridad extrema y acceso restringido, se ha convertido en símbolo del ultra lujo y la privacidad absoluta, reforzando el atractivo de Miami Beach entre las mayores fortunas del mundo.
A estos movimientos se suman inversiones de otros empresarios tecnológicos y fundadores de compañías vinculadas a la inteligencia artificial, el software y las plataformas digitales, quienes han adquirido penthouses y residencias frente al mar en zonas como Surfside, Miami Beach y Coconut Grove. Aunque algunas de estas operaciones no alcanzan las cifras récord de Page o Bezos, consolidan una tendencia clara: Miami ya no es solo una alternativa, sino un destino prioritario para la élite tecnológica global.
Este fenómeno ha generado un efecto arrastre en el mercado inmobiliario local. La llegada de capital proveniente del sector tecnológico ha elevado los precios en el segmento de ultra lujo, ha reducido la disponibilidad de propiedades frente al agua y ha impulsado una competencia creciente por residencias únicas, con altos estándares de diseño, privacidad y seguridad.
En conjunto, estas inversiones refuerzan la transformación de Miami en un nuevo centro de gravedad para grandes fortunas tecnológicas, desplazando parcialmente a mercados tradicionales como Silicon Valley, Nueva York o Los Ángeles. La ciudad se consolida así no solo como un refugio fiscal y climático, sino como un punto estratégico donde convergen innovación, capital global y un estilo de vida de alto nivel.
Miami supera a los mercados históricos del lujo
Durante 2025, Miami registró 19 ventas residenciales superiores a los USD 50 millones, superando a otros mercados emblemáticos del lujo inmobiliario en Estados Unidos. Además, se concretaron varias operaciones que superaron los USD 100 millones, una cifra que hasta hace pocos años era excepcional en el sur de Florida.
Este crecimiento no solo refleja un aumento en los precios, sino también un cambio en el perfil de los compradores, cada vez más vinculados a sectores como la tecnología, las finanzas, la inversión global y los fondos patrimoniales.
Impacto en el mercado local y en la percepción global
La llegada de figuras como el cofundador de Google tiene un efecto multiplicador. Por un lado, refuerza la percepción de Miami como un destino seguro y atractivo para el capital de largo plazo. Por otro, eleva la competencia en el segmento de ultra lujo, impulsando nuevos desarrollos y remodelaciones de alto estándar.
Al mismo tiempo, estas operaciones influyen en la narrativa internacional sobre la ciudad, que ya no es vista únicamente como un enclave turístico, sino como un centro residencial de primer nivel para las élites económicas globales.
Más que una inversión inmobiliaria
Más allá del valor de las propiedades, la compra de Larry Page funciona como una señal clara del momento que vive Miami. En un escenario global marcado por la movilidad del capital, los cambios fiscales y la redefinición de los centros económicos tradicionales, el sur de Florida se consolida como uno de los grandes ganadores.
La presencia de algunos de los empresarios más influyentes del mundo confirma que Miami ha dejado de ser una alternativa emergente para convertirse en un actor central del mercado inmobiliario de ultra lujo en Estados Unidos.





