
No es cuestión de renunciar al alcohol completamente, de lo que se trata es de no abusar y de comportarse de manera cívica cuando se consumen bebidas alcohólicas. En Miami el cambio en ese sentido es brusco para los cubanos que en muchas ocasiones se ven en problemas por culpa de manejar bajo los efectos del alcohol ya que las leyes en Estados Unidos son muy severas para evitar tragedias innecesarias.





