
Un incidente ocurrido la noche del miércoles en el noroeste de Miami-Dade activó una rápida respuesta policial luego de que una furgoneta estuviera a punto de estrellarse contra una oficina federal de inmigración. El conductor terminó bajo custodia y enfrenta sospechas de conducir bajo la influencia del alcohol (DUI), según reportó el medio local WSVN.
El hecho se registró alrededor de las 7:40 p.m. en el área de 8801 NW Seventh Avenue, una zona comercial donde operan oficinas gubernamentales y negocios privados.
El origen del operativo: un reporte de agresión
De acuerdo con la información oficial, agentes del Miami-Dade Sheriff’s Office acudieron inicialmente al lugar tras recibir una llamada relacionada con una presunta agresión en un estacionamiento.
Al llegar, los oficiales identificaron a un hombre dentro de una van. Según el reporte, los agentes le ordenaron que saliera del vehículo, pero el individuo se negó a obedecer las instrucciones.
Ese momento marcó el giro del incidente: en lugar de cooperar, el conductor aceleró dentro del estacionamiento, generando una situación de alto riesgo tanto para los oficiales presentes como para cualquier persona que pudiera encontrarse en el área.
Maniobra abrupta y riesgo para una oficina federal
La furgoneta avanzó en dirección a un edificio que alberga oficinas del U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS), la entidad federal responsable de los trámites migratorios en Estados Unidos, incluyendo solicitudes de residencia, ciudadanía y permisos de trabajo.
El vehículo terminó detenido de manera brusca, quedando encajado entre estructuras de concreto a escasos centímetros de las ventanas del inmueble. Las imágenes difundidas muestran que la van no llegó a impactar directamente la fachada, pero la cercanía del vehículo con el edificio evidenció la magnitud del riesgo.
Hasta el momento, las autoridades no han indicado que el acto estuviera motivado por razones relacionadas con la naturaleza del edificio. Tampoco se reportaron daños estructurales significativos ni personas lesionadas.
Evaluación médica y sospecha de DUI
Tras detener la marcha del vehículo, el conductor fue evaluado en la escena por personal de rescate del condado. Posteriormente, quedó bajo custodia policial bajo sospecha de conducir bajo la influencia del alcohol.
Cámaras de televisión captaron a los agentes realizando pruebas de sobriedad en el lugar, un procedimiento estándar en casos donde se presume afectación por alcohol u otras sustancias. Las autoridades no han confirmado aún los resultados de pruebas toxicológicas ni la identidad del detenido.
Investigación en curso y posibles implicaciones legales
El caso permanece bajo investigación para esclarecer varios elementos clave: qué ocurrió durante el presunto incidente de agresión que originó la llamada al 911, por qué el conductor se negó a salir del vehículo y qué factores influyeron en la maniobra que lo llevó a acercarse peligrosamente al edificio federal.
Dependiendo de los resultados de la investigación y de las pruebas correspondientes, el conductor podría enfrentar cargos relacionados con DUI, conducción temeraria, resistencia a la autoridad u otros delitos aplicables según la legislación de Florida.
Seguridad en zonas con oficinas federales
El incidente también pone en relieve la importancia de los protocolos de seguridad en zonas que albergan oficinas federales. Aunque no se ha establecido ninguna amenaza dirigida contra la sede del USCIS, la proximidad del vehículo al edificio generó una intervención inmediata y medidas preventivas en el área.
Las autoridades reiteraron la importancia de evitar conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias, especialmente en áreas con alta circulación de personas y presencia de instalaciones gubernamentales.
Se espera que en las próximas horas se den a conocer más detalles oficiales sobre la identidad del conductor, los cargos formales y su comparecencia ante un tribunal del condado.





