Aunque baje la temperatura, Florida no espera nieve: esto es lo que dicen los expertos

Frío Downtown Miami. Foto: Cuba en Miami

Un evento de frío de origen ártico ha provocado un marcado descenso de las temperaturas en amplias zonas de Florida, dejando mañanas gélidas, heladas generalizadas y máximas muy por debajo de los valores normales para esta época del año. Aunque el panorama recuerda a regiones mucho más al norte, los expertos coinciden en que el fenómeno no reúne las condiciones necesarias para que se produzca una nevada significativa en el estado.

De acuerdo con los meteorólogos es posible que las temperaturas bajen hasta los 30°F en diferentes zonas y no se descarta que en otras llegue a disminuir hasta los 20°F lo que evidencia que habrá que prepararse para un clima bastante frío para aquellos que están adaptados al ambiente soleado del Estado del Sol.


Un patrón atmosférico poco común para el sur

La llegada de esta masa de aire extremadamente frío responde a un patrón atmosférico que permite que el aire ártico descienda profundamente hacia el sur de Estados Unidos. Como resultado, Florida experimenta temperaturas que contrastan con su clima subtropical habitual, especialmente durante la noche y las primeras horas de la mañana, cuando el enfriamiento es más intenso.

En varias zonas del norte y centro del estado, los termómetros se han acercado al punto de congelación e incluso lo han superado a la baja en algunos momentos, generando condiciones propicias para heladas que afectan vegetación, cultivos y sistemas expuestos al frío.

La gran pregunta: ¿puede nevar en Florida?

Cada vez que se produce un episodio de frío extremo, resurge la misma interrogante entre los residentes: si las temperaturas bajan tanto, ¿por qué no nieva? La respuesta está en la estructura de la atmósfera.

Para que se produzca nieve no basta con que el aire esté frío cerca del suelo. Es imprescindible que toda la columna atmosférica, desde la superficie hasta varios kilómetros de altura, mantenga temperaturas lo suficientemente bajas, además de contar con humedad y precipitación activa. En este evento, ese conjunto de factores no se presenta de forma simultánea.

La “línea 540” y el límite del aire frío

Los meteorólogos utilizan herramientas técnicas para evaluar la posibilidad de nieve, entre ellas la conocida línea 540, un indicador que ayuda a identificar regiones donde el aire podría ser lo bastante frío para permitir la formación de copos.


Este concepto se utiliza para medir el grosor de una capa de la atmósfera comprendida entre dos niveles de presión bien definidos. El primero, situado en torno a los 1000 milibares, se encuentra cerca de la superficie terrestre, mientras que el segundo, correspondiente a los 500 milibares, se localiza a una altitud aproximada de 18,000 pies (unos 5,500 metros).

En el actual episodio, esa referencia apenas se aproxima a zonas del centro de Florida y no se combina con otros elementos esenciales, como la presencia de lluvias o tormentas.

Falta el segundo ingrediente clave: humedad

Aunque el aire frío es evidente, el sistema atmosférico asociado a este evento es mayormente seco. No se espera el paso de un frente con suficiente humedad ni un sistema de bajas presiones que genere precipitaciones durante el período más frío. Sin lluvias, la posibilidad de que el frío se traduzca en nieve o aguanieve se reduce prácticamente a cero.

Incluso si el aire frío lograra coincidir con la presencia de vapor de agua, el escenario aún estaría lejos de ser favorable para la nieve en Florida. Hay varios obstáculos en el camino. Uno de los más importantes es la existencia de una franja de aire más templado cerca del suelo, que actúa como una barrera invisible y termina derritiendo los copos antes de que puedan tocar tierra.

Además, para que la nieve llegue a materializarse, no basta con el frío: se requiere una combinación precisa de humedad suficiente y un sistema de tormentas bien organizado que impulse la precipitación. Ese engranaje atmosférico, sin embargo, no se perfila con la fuerza necesaria para este fin de semana, al menos no en esta región.

Un fenómeno históricamente raro

La nieve en Florida es un acontecimiento excepcional, documentado solo en episodios muy aislados a lo largo de décadas. Incluso en inviernos particularmente fríos, lo habitual es que el estado experimente heladas y temperaturas inusualmente bajas, pero no nevadas generalizadas. El escenario actual sigue ese mismo patrón histórico.

Más allá de la curiosidad por la nieve, el frío ártico sí tiene consecuencias concretas. Las autoridades recomiendan precauciones para proteger plantas, tuberías y mascotas, así como atención especial a poblaciones vulnerables ante las bajas temperaturas. En zonas agrícolas, las heladas representan un riesgo significativo para cultivos sensibles al frío.

La tormenta invernal que golpea a gran parte de Estados Unidos

En paralelo a las expectativas sobre la nieve en Florida, una potente tormenta invernal está dejando una marca profunda en los Estados Unidos, afectando desde el centro del país hasta el noreste y generando condiciones meteorológicas severas pocas veces vistas en años recientes.

Este fenómeno, conocido como Winter Storm Fern, no se limita a nevadas aisladas: ha provocado acumulaciones importantes de nieve, lluvia helada, oleadas de hielo y temperaturas extremadamente bajas en decenas de estados, extendiéndose por una franja que alcanza cientos de millones de personas bajo alertas de frío.

Las consecuencias han sido graves. Decenas de personas han perdido la vida en diferentes estados, muchas debido a la exposición al frío, accidentes relacionados con el hielo o incidentes durante la limpieza tras las nevadas, y se han reportado cortes masivos de energía eléctrica y cancelaciones de vuelos a gran escala.

Ciudades emblemáticas como Nueva York, Nashville y otras áreas del noreste y medio oeste han enfrentado interrupciones significativas en servicios básicos, centros de refugio saturados y desafíos logísticos para proteger a poblaciones vulnerables.

La magnitud de esta tormenta —considerada potencialmente histórica por meteorólogos— subraya cómo eventos de frío extremo pueden tener impactos sociales y económicos profundos, incluso en regiones donde la nieve y el hielo son habituales.

Un invierno que se hace sentir

El evento confirma que, aunque Florida es sinónimo de clima cálido, no está exenta de episodios invernales intensos cuando las condiciones atmosféricas lo permiten. Sin embargo, desde el punto de vista científico, el actual brote de frío ártico no cumple los requisitos necesarios para producir nieve, por lo que el estado vivirá un invierno más frío de lo habitual, pero sin el fenómeno blanco que sigue siendo una rareza en su historia climática.


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