
La decisión del Gobierno de Nicaragua de poner fin al régimen de libre visado para los ciudadanos cubanos provocó en las últimas horas una escena de tensión e incertidumbre en La Habana, donde decenas de personas se congregaron frente a la embajada nicaragüense en busca de información oficial.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran largas colas desde horas tempranas, con ciudadanos intentando aclarar cómo les afectará el nuevo requisito migratorio, especialmente aquellos que ya tenían viajes planificados o boletos aéreos comprados con destino a Managua y temen perder su dinero o terminar desorientados en la burocracia intitucional.
Un anuncio que tomó por sorpresa a muchos viajeros
El Ministerio del Interior de Nicaragua confirmó oficialmente este domingo que los cubanos deberán solicitar a partir de ahora una visa consultada para ingresar al país. Según la información del Ministerio del Interior de ese país, el trámite será gratuito y deberá realizarse por vía electrónica, a través de los canales institucionales habilitados por las autoridades nicaragüenses.
Sin embargo, el anuncio dejó numerosas interrogantes abiertas. Entre las principales preocupaciones de los solicitantes figuran los plazos de respuesta, los criterios de aprobación y la validez de los pasajes ya adquiridos, aspectos que no han sido aclarados de forma detallada.
Preocupación por boletos comprados y planes truncados
Entre quienes acudieron a la sede diplomática se repite un mismo temor: perder el dinero invertido en vuelos o quedar atrapados en procesos burocráticos prolongados. Para muchos cubanos, Nicaragua representaba una de las pocas opciones accesibles para salir legalmente de la isla, por lo que el cambio de política migratoria supone un golpe directo a planes personales y familiares ya avanzados.
La falta de información clara en el momento del anuncio incrementó la ansiedad, llevando a numerosos ciudadanos a presentarse físicamente en la embajada pese a que el trámite deberá realizarse de manera digital.
El impacto del fin del libre visado
El libre visado, vigente desde noviembre de 2021, facilitó durante más de cuatro años el ingreso de cubanos a Nicaragua sin necesidad de autorización previa. Aunque oficialmente se justificó como una medida para promover viajes turísticos y familiares, en la práctica se convirtió en una vía clave de salida de Cuba, en medio del deterioro económico y social que atraviesa el país, oportunidad que aprovecharon muchos para llegar a Estados Unidos a través de largas travesías que incluyeron otros países centroamericanos.
La eliminación de este beneficio modifica de forma abrupta una dinámica migratoria que había ganado peso en los últimos años, obligando ahora a los potenciales viajeros a someterse a nuevos filtros y tiempos de espera inciertos.
Contexto regional y presiones migratorias
El cambio de política ocurre en un contexto regional marcado por el aumento de los flujos migratorios irregulares desde el Caribe y Centroamérica hacia el norte del continente. Diversos análisis han señalado que Nicaragua pasó a desempeñar un papel central dentro de esas rutas, lo que habría generado presiones diplomáticas y cuestionamientos internacionales.
Aunque Managua no ha detallado públicamente las razones específicas de la medida, el restablecimiento del visado representa un giro relevante respecto a una política que tuvo un impacto directo en la movilidad de miles de ciudadanos cubanos.
Expectativa y espera frente a la embajada
Mientras se definen los nuevos procedimientos, la escena frente a la embajada nicaragüense en La Habana resume el momento de expectativa, incertidumbre y urgencia que viven muchos cubanos. A la espera de orientaciones más precisas sobre los requisitos y tiempos de respuesta, continúan las consultas y las concentraciones espontáneas.
El fin del libre visado no solo altera planes individuales de viaje, sino que reconfigura una de las principales rutas utilizadas por los cubanos para salir del país en los últimos años, con consecuencias que aún están por definirse tanto a nivel personal como regional.





