«A Cuba hay que partirla en dos»: cubana en EE.UU se burla del ‘show’ de algunos emigrados al volver a la Isla

Cubana en EE.UU. Foto: Video de TikTok de laanimadoracubanita

Un video humorístico publicado en redes sociales por una creadora de contenido cubana ha vuelto a encender una discusión recurrente dentro de la comunidad emigrada: la presión por aparentar éxito al regresar a Cuba. La pieza, difundida inicialmente en TikTok y replicada luego en otras plataformas, combina sátira y crítica social para retratar conductas que muchos consideran habituales entre quienes viajan a la Isla desde el exterior.

La creadora presenta, en tono irónico, una supuesta “lista” de elementos necesarios para viajar a Cuba, no desde la lógica de la ayuda familiar o la funcionalidad, sino desde la ostentación. En la escena aparecen referencias a marcas de lujo, alquiler de autos llamativos, excursiones organizadas y una actitud enfocada en causar impacto visual, como si el viaje fuera un espectáculo social.


“Estoy preparando maleta, primero tengo que comprarme las maletas Versace, rentar un carro, un tour porque allá no se puede llegar a pie, ¿tás loca?”, comenta la mujer en claro mensaje a quienes necesitan mucho para viajar a visitar a sus seres queridos y pretender aparentar lo que en muchos casos no poseen.

Humor que conecta con una realidad conocida

El éxito del video radica en que apela a situaciones fácilmente reconocibles para buena parte del público cubano. A través del humor, la creadora refleja una dinámica que se repite en redes y conversaciones cotidianas: la necesidad de mostrar prosperidad tras emigrar, aun cuando esa imagen no siempre coincide con la realidad económica en el exterior.

Para muchos usuarios, el contenido funciona como un espejo incómodo. La exageración cómica deja al descubierto una práctica extendida: convertir el regreso a Cuba en una vitrina de estatus, donde la apariencia pesa más que el contexto real de sacrificios, deudas o trabajos precarios que muchos emigrados enfrentan fuera del país.

Entre el lujo y las prioridades familiares

Uno de los aspectos más comentados del video es la contraposición entre el gasto en artículos de lujo y la ayuda a familiares en la Isla. En un país marcado por la escasez y la inflación, la sátira subraya cómo algunos viajeros priorizan la imagen personal —maletas costosas, ropa de marca, experiencias turísticas— mientras reducen o limitan el apoyo económico a sus allegados.

“Me voy a echar prenda, voy a ir a donde rentan las prendas, a Cuba hay que partirla en dos, antes muerta que sencilla. Yo sencilla, nunca”, agregó la cubana en el material. “Yo no mando dinero, ¿para qué? Que sigan tirando con lo que tienen hasta ahora, a mí no me van a explotar”, concluyó.


Este punto ha generado reacciones encontradas, mientras algunos usuarios consideran legítimo que cada persona decida cómo gastar su dinero, otros interpretan el mensaje como una llamada de atención sobre las prioridades morales y el peso de la responsabilidad familiar dentro de la diáspora cubana.

Reacciones de usuarios en redes sociales

El video generó una avalancha de comentarios en TikTok, Facebook e Instagram, donde miles de usuarios reaccionaron desde la risa hasta la crítica abierta. Una parte importante del público celebró la sátira por reflejar situaciones que consideran comunes dentro de la comunidad cubana emigrada.

“Me reí porque es totalmente real, todos conocemos a alguien así”, comentó un usuario, mientras otro escribió: “Dijo lo que muchos piensan y nadie se atreve a decir”. Para este grupo, el video pone en evidencia una cultura de apariencias que se ha normalizado con el auge de las redes sociales.

Otros comentarios apuntaron directamente al contraste entre ostentación y realidad económica. “Después están pasando trabajo en Estados Unidos, pero en Cuba tienen que aparentar”, escribió una usuaria. Mensajes similares destacaron que el deseo de “lucir bien” muchas veces responde a presiones sociales más que a una verdadera comodidad financiera.

Sin embargo, también surgieron voces críticas que consideraron injusta la generalización. “No todos los cubanos que viajan a Cuba hacen show, la mayoría va a ayudar a su familia”, señaló un internauta. Algunos defendieron el derecho de cada emigrado a gastar su dinero como prefiera, sin ser juzgado públicamente.

Hubo además comentarios que llamaron a la reflexión: “Esto pasa porque emigrar se asocia con triunfar, aunque no siempre sea así”, escribió otro usuario, resumiendo una idea que se repitió en múltiples respuestas. Para muchos, el video abrió un debate necesario sobre expectativas, orgullo y la presión de aparentar éxito tras salir de la Isla.

En conjunto, las reacciones muestran un fenómeno claro: más allá del humor, el contenido tocó fibras sensibles y expuso divisiones dentro de la diáspora cubana, confirmando que el tema de las apariencias y el regreso a Cuba sigue siendo un asunto cargado de emociones y significados.

La presión de “triunfar” tras emigrar

El debate que rodea al video apunta a una cuestión más profunda: la presión social por demostrar éxito después de salir de Cuba. En un contexto donde emigrar se asocia frecuentemente con “progreso”, muchos sienten la necesidad de confirmar esa narrativa frente a quienes se quedaron en la Isla, incluso cuando la realidad personal sea más compleja.

Las redes sociales juegan un papel central en este fenómeno. Fotografías, videos y publicaciones cuidadosamente editadas contribuyen a construir una imagen de prosperidad que no siempre refleja el día a día de los emigrados, pero que termina influyendo en expectativas, comparaciones y juicios sociales.

Más que un video viral

Más allá del humor y la polémica inmediata, el contenido se ha convertido en un punto de partida para reflexionar sobre identidad, migración y apariencias. El video no solo provoca risas, sino que invita a cuestionar hasta qué punto la necesidad de aparentar termina imponiéndose sobre la autenticidad y la solidaridad.

En una comunidad marcada por la dispersión geográfica y la crisis prolongada en la Isla, este tipo de contenidos digitales revela tensiones latentes y debates no resueltos. La viralidad del video confirma que, detrás de la sátira, existe una conversación profunda sobre lo que significa emigrar, regresar y mostrarse ante los demás en tiempos de redes sociales.


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