
Una supuesta compra de un reloj Cartier terminó en una noche de violencia para el joyero cubano Alain Guevara Hernández y su familia. Según denunció, cinco hombres armados irrumpieron en su vivienda del noroeste de Miami-Dade, lo golpearon repetidamente con pistolas y escaparon con mercancía que estima en aproximadamente 900,000 dólares.
El ataque ocurrió alrededor de las 10:30 de la noche del lunes, en una residencia de la calle 177 del noroeste del condado, de acuerdo con el testimonio que ofreció a Telemundo 51. El comerciante sostiene que reconoció a uno de los implicados porque ya le había comprado joyas y había acudido al domicilio en ocasiones anteriores.
Una visita comercial que terminó en una emboscada
Guevara explicó que abrió la puerta a un hombre que supuestamente estaba interesado en adquirir un Cartier. Una vez dentro, el visitante sacó una pistola y lo encañonó.
El joyero intentó retroceder y buscar una salida, pero otros cuatro hombres aparecieron por la entrada. Según su relato, lo derribaron y comenzaron a golpearlo fuera de la vivienda.
Las agresiones le provocaron heridas en la cabeza y el rostro que requirieron puntos de sutura. Al recordar esos momentos, describió el temor de morir por la cantidad de golpes que estaba recibiendo. También aseguró que uno de los atacantes disparó cerca de uno de sus pies, aunque el proyectil no lo alcanzó.
Su esposa y su hijastra quedaron bajo amenaza
Mientras Guevara era agredido en el exterior, parte del grupo permaneció dentro de la casa, donde estaban su esposa y su hijastra de 21 años. Según el comerciante, a su esposa le apuntaron a la frente con un rifle. Las dos mujeres quedaron sometidas mientras los asaltantes buscaban y retiraban objetos de valor.
De acuerdo con la descripción de las grabaciones difundidas por Telemundo 51, las cámaras de seguridad captaron a un individuo encapuchado apuntando un arma larga hacia ambas mujeres, que mantenían las manos levantadas. Otros participantes introducían mercancía en bolsos y sacaban cajas fuertes.
Guevara calculó que se llevaron unos 60 relojes y entre 50 y 70 cadenas. La estimación de 900,000 dólares corresponde a su denuncia; el material aportado no incluye una valoración policial independiente del inventario sustraído.
El sospechoso había entrado antes sin cubrirse el rostro
Uno de los elementos centrales del testimonio es la relación comercial previa entre el joyero y el hombre al que señala como presunto organizador. Guevara afirmó que esa persona había entrado en su vivienda en tres ocasiones, sin ocultar el rostro. Considera que esas visitas le permitieron observar la mercancía y ganarse su confianza.
El comerciante explicó que atendía a sus compradores desde casa y que se había acostumbrado a realizar ventas a distintas horas. Esa cercanía con los clientes, según su versión, facilitó que recibiera al visitante sin anticipar el ataque.
La posible participación de un comprador habitual también figura entre los aspectos destacados por Telemundo 51 en su cobertura del caso.
La investigación y la recompensa ofrecida
Según la información atribuida a la Oficina del Sheriff de Miami-Dade en el reporte, los agentes acudieron a la denuncia de robo domiciliario y encontraron a Guevara lesionado. Los bomberos lo trasladaron a un hospital en condición estable.
Su esposa y su hijastra no sufrieron lesiones físicas. La investigación quedó a cargo de la Unidad de Robos y, conforme a la información disponible al difundirse el caso este miércoles, no se habían reportado arrestos.
El joyero indicó que entregó a los investigadores grabaciones de visitas anteriores en las que el hombre al que identifica aparece con el rostro descubierto. También anunció una recompensa de 10,000 dólares por cada uno de los cinco sospechosos.
Después del asalto, Guevara manifestó que planea trasladar su actividad comercial a un establecimiento con mayores medidas de seguridad. Al hombre que, según denuncia, aprovechó su confianza para facilitar el robo, le pidió que se entregue a las autoridades.





