
Los electores de la ciudad de Miami rechazaron este martes 3 de noviembre la propuesta para arrendar y remodelar las marinas Rickenbacker y Marine Stadium, en Virginia Key. Aproximadamente el 65% votó en contra del Referéndum 3, frente a un 35% a favor, según los resultados no oficiales difundidos durante la noche electoral.
La consulta buscaba autorizar un contrato con Virginia Key LLC, una sociedad integrada por RCI Group y Suntex Marinas. La iniciativa contemplaba una inversión privada estimada de 80 millones de dólares para transformar instalaciones náuticas y añadir servicios comerciales en terrenos propiedad de la ciudad.
Qué proponía el acuerdo
El proyecto abarcaba aproximadamente 27.62 acres de terrenos costeros públicos. El arrendamiento tendría una duración inicial de 45 años, con dos posibles renovaciones de 15 años cada una, hasta alcanzar un máximo de 75 años.
Según el aviso oficial de la consulta, Miami recibiría una renta mínima anual de 2.2 millones de dólares, con incrementos previstos, además de una participación equivalente al 6% de los ingresos brutos. La ciudad calculaba unos 203.98 millones de dólares en renta mínima acumulada durante el período inicial.
La propuesta también incluía instalaciones para almacenar embarcaciones, restaurantes, comercios y estacionamiento público. La financiación anunciada para las mejoras sería privada.
El acceso público y el impacto ambiental dividieron a Miami
La discusión fue más allá de la modernización de las marinas. Los opositores cuestionaron las consecuencias ambientales y expresaron preocupación por el futuro del acceso ciudadano a la costa y de establecimientos vinculados a la vida cultural de Miami.
Entre las voces contrarias estuvo Adam Gersten, propietario de Gramps Getaway, quien celebró el resultado como una victoria para los residentes y relacionó la movilización con la defensa de espacios locales y las inquietudes por el desarrollo frente a la bahía de Biscayne. Los promotores, por su parte, defendían que la inversión revitalizaría el área y generaría empleos.
También hubo desacuerdos sobre las condiciones económicas. Según WLRN, los términos procedían de una propuesta presentada en 2017, lo que llevó a críticos a sostener que la ciudad podía conseguir un acuerdo más favorable tomando en cuenta los valores inmobiliarios actuales. Los detractores advertían sobre posibles restricciones de acceso a Marine Stadium Marina.
RCI Group defendía una visión distinta: su presidente, Bobby Christoph, aseguró que el proyecto ampliaría el acceso mediante un paseo junto al agua, restaurantes, comercios y estacionamiento gratuito.
Una propuesta que llegó a las urnas tras años de litigio
El referéndum estuvo precedido por una prolongada disputa judicial. La documentación municipal recoge que el proceso de licitación comenzó en febrero de 2017 y que, en febrero de 2023, un tribunal falló a favor del proponente, condicionando la adjudicación a la aprobación del público.
WLRN informó que una orden judicial obligó a presentar a los electores los términos de aquella propuesta, una circunstancia que alimentó la controversia sobre su conveniencia para Miami casi una década después.
Con el rechazo registrado en las urnas, el acuerdo sometido a votación quedó sin el respaldo ciudadano necesario para avanzar. El resultado corresponde a esta propuesta específica: cualquier anuncio sobre otro proyecto o un nuevo proceso para las marinas requerirá decisiones posteriores de las autoridades municipales. Los porcentajes difundidos durante la noche electoral permanecen sujetos a la certificación oficial.




