“Una mudanza cuesta”: cubana revela el gasto que tuvo que hacer para mudarse de Estados Unidos a España

Mudanza de EE.UU a España. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

“Vamos a hablar de dinero porque, caballero, una mudanza cuesta”. Con esa frase comienza el testimonio de una cubana que se trasladó con su familia de Estados Unidos a España y que compartió los gastos y las decisiones que tuvieron que evaluar antes de cambiar de país.

Su experiencia muestra que el presupuesto de una mudanza internacional abarca mucho más que los pasajes. Comparar las cuentas del hogar, calcular el transporte de las pertenencias y decidir qué hacer con una vivienda en el país de salida fueron parte de la preparación.


Aunque no reveló cuánto gastó la familia en total ni a qué ciudad española se trasladó, explicó por dónde comenzó a organizar sus finanzas y adelantó que publicará una serie de videos para detallar el proceso.

El primer paso fue revisar cuánto gastaban en Estados Unidos

Antes de calcular cuánto necesitarían en España, la familia hizo un repaso de los gastos fijos que ya tenía en Estados Unidos. “Donde yo empecé fue revisar los gastos fijos actuales”, explicó. En esa revisión incluyó la vivienda, la electricidad, el agua, internet, los seguros y cualquier otro compromiso mensual.

Con ese punto de partida, investigó cuánto podrían costar esas mismas categorías en el nuevo destino. La comparación les permitiría preparar un presupuesto a partir de sus necesidades habituales.

El relato no ofrece cifras que permitan determinar si sus gastos aumentaron o disminuyeron tras el traslado. Lo que sí deja claro es que la familia comenzó por comparar los pagos recurrentes antes de organizar la mudanza.

La nueva rutina también cambia el presupuesto

Además de las facturas mensuales, el testimonio destaca los gastos variables, especialmente aquellos que pueden modificarse con la vida cotidiana en otro país. “Tienes que analizar tus gastos variables y pensar cuáles cambiarán con tu nueva rutina”, señaló, poniendo como ejemplo las compras del mercado.


Este fue otro de los aspectos que incorporaron a sus cálculos: no bastaba con investigar cuánto pagarían por la vivienda o los servicios, sino también estimar cómo sería el consumo familiar después de instalarse en España. La persona que comparte la experiencia no precisó cuánto destinaban antes a la alimentación ni cuál es su desembolso actual.

@yessalfonsocoach

Para preparar esta mudanza, primero tomé como base nuestros gastos reales en Miami: carro, gasolina, paneles solares, storage, internet, teléfonos, electricidad, agua, seguro, supermercado, entretenimiento y pagos de deudas. Después hice una estimación de cómo cambiaría cada categoría al vivir en España. Algunas desaparecieron, otras bajaron y también surgieron gastos nuevos relacionados con transporte, colegio, trámites e instalación. Hoy se cumple apenas un mes desde que llegamos a Valencia, así que todavía estoy recopilando información. Quiero esperar a tener cifras más representativas antes de enseñarles nuestro presupuesto real en euros. Esa comparación Miami vs. Valencia viene en esta serie. Sobre las deudas: lo ideal sería llegar con la menor carga posible o con un plan claro para manejarla. Para algunas personas, mudarse puede sentirse como un fresh start financiero, especialmente cuando ciertas deudas de Estados Unidos se vuelven más difíciles de cobrar desde otro país. Aun así, esas obligaciones continúan existiendo y podrían generar intereses, demandas o consecuencias sobre tu crédito y cualquier activo que mantengas allí. En los próximos videos les compartiré cómo organizamos el presupuesto, qué gastos subestimamos y cuánto terminó costando el proceso completo. Sígueme para acompañar nuestra mudanza financiera de Estados Unidos a España 🤍

♬ original sound – Yess Alfonso Coach

Transportar las pertenencias suma otros costos

Una vez revisado el presupuesto del hogar, llegó el cálculo de la mudanza en sí. En su explicación mencionó el camión, los posibles envíos por barco, las tarifas, la aduana y los trámites relacionados con las pertenencias. Estas fueron las categorías que planteó considerar, aunque no detalló qué servicios contrataron finalmente ni cuánto pagaron por cada uno.

A ese presupuesto también sumaron los pasajes y el equipaje. Mover a la familia y trasladar sus cosas formaban parte de una misma cuenta, con distintos gastos que debían contemplar antes de viajar.

Diez maletas grandes, cinco de mano y cinco mochilas

Uno de los detalles más concretos del relato fue la cantidad de equipaje que llevaron. “Nosotros llevamos dos maletas de cincuenta libras por persona”, explicó. En total, viajaron con diez maletas grandes, cinco maletas de mano y cinco mochilas.

La experiencia también le dejó una recomendación práctica para quienes estén preparando un traslado similar: evitar que todas las maletas grandes sean rígidas.

El motivo aparece después del viaje, cuando llega el momento de guardarlas en la nueva vivienda. Según contó, las de tela resultaron más prácticas por el espacio que necesitaban para almacenarlas. “Después necesitarías mucho espacio para poder guardarlas todas”, advirtió.

La decisión sobre la casa que dejaron en Estados Unidos

La familia también tuvo que resolver qué hacer con la propiedad que tenía en Estados Unidos. En su caso, optaron por alquilarla durante un tiempo y dejar para más adelante una decisión definitiva sobre su futuro. “Nosotros decidimos alquilarla por un tiempo y ya después veremos”, explicó.

El testimonio no detalla las condiciones del alquiler, los ingresos que esperan obtener ni los gastos que mantienen asociados a esa vivienda. Por tanto, no permite establecer qué efecto tiene esa decisión en el presupuesto familiar.

Una serie de videos para explicar el proceso

La publicación funciona como una primera aproximación a los preparativos económicos del traslado. Su protagonista anunció que desarrollará cada categoría en próximos videos sobre lo que tuvieron que considerar para mudarse de Estados Unidos a España.

Por ahora, el relato identifica las principales cuentas que revisaron: los gastos que ya tenían, los que esperaban encontrar, el transporte de sus pertenencias, los vuelos, el equipaje y la propiedad que dejaron atrás.

La cifra total de la mudanza queda pendiente. Pero la experiencia permite ver cuánto trabajo de planificación hubo antes de que la familia llegara a su nuevo destino.


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