De presumir a valorar lo que tiene: la reflexión del influencer cubano Ariel Ramos sobre las apariencias en Miami

Cubano en Miami. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Ariel Ramos Perdomo estuvo a punto de cambiar su automóvil de 2017 para encajar con la imagen de éxito que veía a su alrededor en Miami. El creador de contenido cubano compartió una reflexión personal sobre la soledad, las comparaciones en redes sociales y el riesgo de medir los logros propios por lo que otros muestran.

Conocido por sus videos humorísticos junto a Martha, a quien llama cariñosamente «abuela», Ariel dejó esta vez las bromas en segundo plano. En una publicación de TikTok de más de tres minutos, recurrió a una conversación imaginaria con su carro, bautizado como «Paco», para explicar cómo comenzó a sentirse inconforme con algo que antes valoraba.


«Yo nunca pensé que la llegada mía a este país me fuera a poner frente a frente, cara a cara, con mi mayor miedo: la soledad», confesó al comenzar el relato.

Su testimonio conecta dos inquietudes: cómo encontrar compañía y sentido de pertenencia después de emigrar, y cómo evitar que la necesidad de aceptación termine dictando decisiones personales y económicas.

La advertencia sobre el «»actor Miami»

Antes de trasladarse a Miami, su hermano le aconsejó que no dejara que el ambiente de la ciudad modificara su manera de pensar. Ariel recuerda que recibió aquella advertencia con seguridad: conocía sus principios y creía que las apariencias no conseguirían influir en él.

Con el tiempo, sin embargo, comenzó a compararse con compañeros de trabajo, amigos y otros creadores de contenido. Los carros de lujo, las viviendas costosas y las publicaciones de vidas aparentemente perfectas fueron cambiando su percepción de lo que significaba progresar.

El malestar terminó concentrándose en su automóvil. Aunque tenía un vehículo de 2017, empezó a preguntarse si debía sustituirlo por otro que correspondiera mejor con la imagen que sentía que debía proyectar.


«Ante los ojos de la sociedad no encaja que una persona como yo ande en un carro como tú», expresa en el video, al reconstruir el pensamiento que lo llevó a considerar el cambio. Así, una decisión sobre transporte se convirtió en una búsqueda de aprobación: el carro empezó a parecerle insuficiente por la comparación con los demás.

«Paco», el automóvil que le devuelve la perspectiva

Para cuestionar esa idea, Ariel convierte a su carro en un interlocutor. En la conversación ficticia, «Paco» le recuerda que los vehículos costosos que admira no permiten conocer la situación económica de quienes los conducen.

El relato menciona modelos de Mercedes-Benz y Porsche como ejemplos de una apariencia de prosperidad que, según su reflexión, puede coexistir con dificultades para cubrir las mensualidades. Es parte de la metáfora del creador, sin aportar pruebas sobre propietarios concretos.

A través de ese diálogo, Ariel vuelve a la advertencia de su hermano y reconoce que estaba considerando un gasto para impresionar a otros. El recurso le permite formular el centro de su mensaje: lo que una persona exhibe no cuenta toda su historia, y lo que otra posee no determina su valor.

@arielramosperdomo Míralo hasta el final ! ❤️‍🩹 . . . #reflexión #pemsamiento #positivo #vida #amor ♬ Motivacional – Drew

Las redes sociales y una prosperidad que solo se ve por fuera

«No todo lo que brilla es oro. No toda vida que ves en las redes sociales es perfecta», advierte Ariel. Su reflexión señala el efecto que tuvieron en él las imágenes de lujo. Al observarlas, comenzó a evaluar sus propios avances con una medida ajena, hasta sentir que debía cambiar algo que ya tenía para estar a la altura.

La experiencia que describe es personal. No demuestra que quienes conducen vehículos de alta gama vivan endeudados ni que todos los residentes de Miami compartan esa presión. Sí muestra cómo las comparaciones llegaron a influir en sus decisiones y a desplazar la satisfacción por lo que había conseguido. En su caso, detenerse a pensar lo llevó a cuestionar la necesidad de adoptar un estilo de vida más costoso para demostrar éxito.

El recuerdo de Cuba en una conversación sobre gratitud

En otro pasaje, Ariel evoca los automóviles estadounidenses de los años cincuenta que todavía circulan por Cuba. Dentro del diálogo imaginario, «Paco» utiliza esa referencia para proponerle una relación duradera. «Es lo que yo quiero contigo: tener una relación de dos vidas», dice el vehículo en la narración.

La comparación funciona como una expresión de apego y gratitud. Ariel rescata la idea de conservar algo útil y significativo, sin reemplazarlo únicamente porque perdió novedad o porque otros poseen una versión más cara. El automóvil deja entonces de representar una supuesta carencia y se convierte en parte de su historia.

De los videos de humor a una confesión personal

Ariel Ramos Perdomo se dio a conocer por sus publicaciones junto a Martha, una mujer mayor con quien mantiene un vínculo afectivo, aunque no existe parentesco biológico entre ambos.

Esta vez, el creador mostró una faceta distinta al hablar de inseguridad y soledad. Según las cifras recogidas en el texto compartido, la publicación rondaba las 190.000 visualizaciones, superaba los 20.000 «me gusta» y acumulaba más de 1.700 comentarios. Esos números corresponden al momento de la recopilación y pueden variar.

Su trayectoria en redes ya incluía videos sobre las diferencias entre vivir en Miami y en otros lugares de Estados Unidos, abordadas desde el humor. En enero de 2025, por ejemplo, apareció quitando nieve de su automóvil mientras bromeaba sobre las ventajas de vivir fuera del sur de Florida. Ahora, el tono es más íntimo: la atención se desplaza del lugar donde vive a la manera en que quiere vivir.

Una nueva manera de entender la calidad de vida

Al cerrar su reflexión, Ariel explica que sentirse afortunado no depende de conducir un vehículo reciente, vestir marcas o mostrar una existencia perfecta. «Hoy entendí que soy afortunado y que calidad de vida no es tener un carro del año, no es tener una ropa de marca, no es aparentar un estilo de vida perfecto. Es trabajar por lo que amas», afirma.

El relato termina con un cambio de perspectiva. El carro que había comenzado a incomodarle se convierte en el recurso para reconocer lo que tiene y revisar por qué había dejado de valorarlo. «La verdadera belleza de la vida se encuentra en las pequeñas cosas», concluye.


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