
David Alemán Oropesa, un padre cubano que asegura haberse autodeportado hace poco más de un año, pide ayuda para regresar a Estados Unidos ante la próxima cirugía de corazón de su hija. La menor, según explica en su testimonio, ya ha pasado por varias operaciones a corazón abierto y enfrenta un nuevo procedimiento que tiene preocupada a la familia.
Su esposa presentó una petición familiar hace más de un año, relata, pero la espera continúa. Ante la cercanía de la intervención, David solicita que algún congresista o senador ayude a gestionar una revisión urgente de su caso. También plantea la posibilidad de recibir un permiso humanitario por uno o dos meses. “Lo que quisiera es estar con ella en su próxima cirugía para darle mi apoyo”, expresa.
Una salida con la esperanza de regresar legalmente
David afirma que decidió abandonar Estados Unidos con la intención de encaminar su regreso por una vía regular y reunirse con su familia mediante la petición presentada por su esposa. “Traté de hacer las cosas bien para poder volver a entrar de una forma regular”, explica en el testimonio.
Su historia había sido documentada por Univision 23 en septiembre de 2025. En aquel reporte, el medio informó que salió del Aeropuerto Internacional de Miami el 14 de septiembre, después de que ICE le notificara que debía abandonar el país.
La cobertura también describió la preocupación de la familia por la condición cardíaca de su hija y por la pérdida del apoyo económico que él proporcionaba. Más de un año después, su nuevo mensaje refleja que la separación persiste y que la próxima operación añade urgencia a la espera.
Una niña que ya ha enfrentado varias operaciones
La principal preocupación del padre es cómo vivirá su hija esta nueva intervención. Según cuenta, las cirugías anteriores ocurrieron cuando era más pequeña. Ahora considera que la niña comprende mejor lo que sucede y que el proceso podría resultar emocionalmente más difícil.
David recuerda que la familia ya ha atravesado experiencias similares, pero esa experiencia no elimina el temor ante otra operación. Su deseo es acompañarla y compartir con su esposa el cuidado y el apoyo durante ese período.
El testimonio no precisa la fecha de la cirugía, el hospital donde se realizará ni el procedimiento previsto. Tampoco incluye documentación médica que permita establecer esos detalles.
Visitas que alivian la separación, pero no resuelven la espera
David explica que su esposa y su hija son ciudadanas estadounidenses y han podido viajar para visitarlo. Los encuentros ocurren aproximadamente cada dos meses, o cuando las circunstancias lo permiten. Esas visitas le han permitido mantener el contacto presencial con ellas, aunque no sustituyen la convivencia cotidiana ni su presencia en casa.
La distancia también ha tenido consecuencias económicas. El padre señala que su esposa enfrenta los gastos del hogar sin el apoyo que él ofrecía cuando estaban juntos. A las preocupaciones médicas se suman las cuentas y las obligaciones de una familia que lleva más de un año viviendo separada.
Su relato describe una espera marcada por dos necesidades: encontrar una solución migratoria para reunirse de forma estable y poder estar presente durante la próxima cirugía.
El pedido de ayuda a congresistas y senadores
En su mensaje, David solicita la intervención de algún legislador que pueda ayudar a impulsar el caso ante las autoridades correspondientes. Su petición contempla dos posibilidades: acelerar el trámite familiar iniciado por su esposa o conseguir una autorización temporal de entrada por razones humanitarias. El plazo de uno o dos meses es el que él propone para acompañar a su hija.
No informa que un congresista o senador haya aceptado gestionar su solicitud. Tampoco precisa si ya presentó formalmente una petición de permiso humanitario o una solicitud de procesamiento urgente. Por tanto, su mensaje constituye un llamado público de ayuda, sin que el testimonio permita confirmar avances administrativos recientes.
Qué contempla el contexto migratorio
USCIS contempla solicitudes de procesamiento acelerado por emergencias o situaciones humanitarias urgentes. Esa posibilidad permite pedir que un expediente sea evaluado con mayor rapidez, pero no equivale a la aprobación del beneficio solicitado.
También existe la posibilidad de solicitar un permiso de entrada temporal, conocido como parole, para personas que se encuentran fuera de Estados Unidos y alegan razones humanitarias urgentes o un beneficio público significativo. Su concesión es discrecional y depende de las circunstancias y las pruebas de cada caso.
Con la información disponible no puede determinarse qué vía sería viable para David ni qué efecto tendría su historial migratorio sobre una solicitud. Su testimonio tampoco permite establecer la etapa actual de la petición presentada por su esposa.
La próxima cirugía da urgencia a la reunificación
Para David, el objetivo inmediato es acompañar a su hija en un momento que considera especialmente difícil. Mientras espera una solución que le permita volver a vivir con su familia, pide que se valore una alternativa temporal para estar presente durante la operación.
Su llamado pone el foco en las consecuencias familiares de una separación prolongada: una madre que afronta las responsabilidades del hogar, una niña con antecedentes de cirugías cardíacas y un padre que intenta regresar antes de la próxima intervención.
Por ahora, según su relato, continúa esperando. La operación se acerca y su petición sigue siendo poder estar junto a su hija cuando más necesita el apoyo de ambos padres.





