
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ordenó a sus agentes no perseguir vehículos cuyos conductores se nieguen a detenerse y estableció mayores requisitos para realizar paradas vehiculares.
Según un memorando interno obtenido por Associated Press, los agentes deberán registrar la información del automóvil y continuar la investigación posteriormente. La directriz fue enviada a la división de Operaciones de Detención y Deportación (ERO) y lleva la firma de Marcos D. Charles, director ejecutivo asociado de ICE.
Qué cambia durante una intervención en carretera
La instrucción impide que la negativa de un conductor a detenerse desencadene una persecución. El procedimiento indicado consiste en conservar los datos del vehículo para darle seguimiento mediante una investigación.
Además, solo podrán realizar detenciones vehiculares los agentes que hayan completado uno de cinco cursos específicos de capacitación. Quienes no tengan esa formación podrán intervenir como pasajeros en funciones de apoyo, pero no conducir los vehículos involucrados.
Las unidades utilizadas deberán contar con luces y sirenas que permitan al público identificarlas como vehículos policiales cuando esos dispositivos estén activados.
Cámaras corporales y límites a las maniobras para inmovilizar automóviles
El memorando exige que todos los agentes presentes durante una parada vehicular lleven cámaras corporales y las activen. También mantiene la posibilidad de bloquear un automóvil mediante vehículos o barreras físicas, una técnica conocida como pinning, aunque únicamente para personal con entrenamiento específico. La misma exigencia se aplica al uso de dispositivos que desinflan neumáticos para impedir la huida. El objetivo declarado es mejorar la seguridad de los agentes, los conductores, sus pasajeros y el público.
Los tiroteos que precedieron a las nuevas restricciones
Desde el año pasado, agentes de ICE han disparado durante más de una docena de encuentros relacionados con vehículos, dejando al menos cuatro personas muertas y varias heridas, según AP.
La preocupación por estas intervenciones ya había provocado cambios durante el verano. En julio, tras tiroteos mortales en Maine y Texas, se informó de una orden para suspender la mayoría de las detenciones vehiculares.
La senadora republicana Susan Collins había pedido al secretario de Seguridad Nacional que cesaran las paradas no urgentes. Al mismo tiempo, integrantes del Caucus Hispano del Congreso reclamaron mayor supervisión y respuestas sobre los incidentes.
Sin embargo, al día siguiente de aquella suspensión temporal, el presidente Donald Trump defendió la continuidad de las paradas vehiculares como herramienta de aplicación de la ley.
El caso de Austin volvió a poner las tácticas bajo escrutinio
Otro episodio ocurrió el 20 de septiembre en Austin, Texas, donde el inmigrante venezolano Wilber Garcés Pérez resultó herido por un disparo durante una intervención de ICE.
Según la versión de los investigadores, el conductor golpeó a un agente con el espejo lateral del automóvil. Garcés enfrenta cargos federales por agresión, pero cuestiona el relato oficial y sostiene que inicialmente no sabía que quienes lo seguían eran agentes.
El caso también generó dudas sobre la grabación del operativo: el agente que disparó no llevaba cámara corporal y otro apagó la suya antes de la persecución.
Las detenciones migratorias seguirán realizándose
ICE afirmó que las paradas vehiculares y los arrestos migratorios continúan. La agencia describió el memorando como una actualización de instrucciones anteriores. Por tanto, el cambio afecta la manera en que los agentes deben ejecutar estas intervenciones. La prohibición de perseguir un vehículo no impide que su información sea utilizada para una investigación posterior, tal como establece la propia directriz.





