Diez migrantes iban en una embarcación frente a Florida: la Guardia Costera los trasladó a Bahamas

Una embarcación con diez migrantes fue interceptada a unas 40 millas al este de Fort Lauderdale durante un operativo de la Guardia Costera de Estados Unidos realizado con olas de hasta ocho pies de altura. El grupo fue localizado el viernes 25 de septiembre y trasladado a Bahamas dos días después.

La intervención tuvo lugar lejos de la costa, en aguas donde el estado del mar puede dificultar tanto la navegación de una embarcación pequeña como las maniobras de abordaje. El barco, de aproximadamente 30 pies de eslora, llevaba el nombre Cat’s Meow, visible en las fotografías divulgadas por la Guardia Costera.


Del abordaje al traslado a Bahamas

La tripulación del guardacostas Robert Yered abordó la embarcación el viernes y encontró a diez personas a bordo. Los migrantes quedaron bajo custodia de la agencia mientras se realizaba su identificación y procesamiento.

Según la información difundida por las autoridades y recogida por NBC 6 South Florida, las personas recibieron alimentos, agua, refugio y atención médica básica durante el operativo. Posteriormente fueron transferidas al guardacostas Margaret Norvell, cuya tripulación efectuó el traslado a Bahamas el domingo 27 de septiembre.

Hasta ahora, las autoridades no han precisado desde qué lugar zarpó el Cat’s Meow, cuál era su destino previsto ni cuánto tiempo llevaba navegando cuando fue localizado. Tampoco han revelado la nacionalidad de sus ocupantes, por lo que no hay información que permita afirmar que entre ellos hubiera cubanos.

Una operación marcada por el estado del mar

El oleaje fue uno de los elementos más difíciles de la intervención. El teniente Richard Rodríguez, comandante del Robert Yered, destacó el trabajo de su tripulación durante las horas que tomó completar la operación en condiciones exigentes.

El tamaño de la embarcación y la altura de las olas ayudan a dimensionar las condiciones que enfrentaban sus ocupantes. No obstante, la Guardia Costera no ha informado de lesiones, fallas mecánicas ni de una solicitud de auxilio previa al abordaje. La información disponible confirma la interdicción y el posterior traslado, sin ofrecer detalles suficientes para reconstruir toda la travesía.


El caso forma parte de la vigilancia marítima que la Guardia Costera mantiene en las rutas próximas a Florida y Bahamas. La agencia ha señalado que sus patrullajes buscan detectar viajes migratorios irregulares y responder a situaciones que puedan poner vidas en peligro en el mar. Esas operaciones también se desarrollan bajo la Operación Vigilant Sentry.

Por el momento, no se ha informado qué ocurrió con las diez personas después de su entrega a las autoridades bahameñas. El dato confirmado es que fueron trasladadas a Bahamas tras ser interceptadas frente a Fort Lauderdale; su situación posterior no ha sido divulgada.


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