
Un avión de la aerolínea estadounidense GlobalX aterrizó este jueves 24 de septiembre en La Habana después de despegar de Alexandria, Luisiana, un punto clave para los vuelos de deportación de Estados Unidos. La ruta sugiere que podría tratarse de una repatriación, pero aún no hay confirmación pública sobre el propósito de este vuelo ni sobre sus pasajeros.
El vuelo GXA6196 salió del Aeropuerto Internacional de Alexandria a las 8:35 a. m., hora local, y aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí alrededor del mediodía en Cuba, según los registros de FlightAware y AirNav Radar. Esos datos confirman el trayecto y la aerolínea; no muestran quién contrató el avión ni quiénes iban a bordo.
Por qué el vuelo llama la atención
La conexión entre Alexandria y La Habana tiene un antecedente concreto. Según ICE Flight Monitor, de Human Rights First, todos los vuelos de expulsión de Estados Unidos a Cuba que el proyecto documentó durante 2025 partieron de Alexandria y llegaron al aeropuerto José Martí. Algunos hicieron escala en Miami.
GlobalX también ha operado vuelos dentro del sistema de transporte migratorio de ICE. Sin embargo, la compañía ofrece otros servicios chárter, de modo que el nombre de la aerolínea y la coincidencia de la ruta no bastan para clasificar esta operación específica como una deportación.
El itinerario público de GXA6196 muestra un viaje directo desde Alexandria hasta La Habana. Los sitios de seguimiento aéreo no publican listas de pasajeros ni indican la situación migratoria de quienes viajan. Por ello, no es posible establecer a partir del rastreo cuántas personas pudieron haber sido trasladadas, ni afirmar que todas estuvieran bajo custodia de ICE.
Qué falta por confirmar
Hasta el momento, no hay una confirmación pública de que el vuelo GXA6196 del 24 de septiembre fuera una operación de deportación. Tampoco hay una cifra verificada de cubanos que hubieran llegado en ese avión.
La diferencia entre ambos datos es esencial: el vuelo y su llegada a Cuba están documentados; el motivo del viaje y la identidad de sus ocupantes, no. ICE Flight Monitor explica que, para identificar operaciones migratorias, contrasta los datos de aviación con otras fuentes, incluidos registros públicos e información aportada por abogados, familiares y organizaciones.
Si las autoridades estadounidenses o cubanas confirman que se trató de una repatriación, quedará por conocer cuántas personas viajaron y en qué circunstancias se realizó el traslado.





