
Una viajera cubana compartió su experiencia a bordo del Wonder of the Seas, el gigantesco crucero de Royal Caribbean que impresiona desde el primer momento por sus dimensiones, sus espacios de entretenimiento y las vistas al mar que ofrecen sus habitaciones con balcón.
El recorrido comenzó con la salida desde Miami, mientras la ciudad iba quedando atrás y el barco avanzaba hacia Perfect Day at CocoCay, la isla privada de Royal Caribbean en Bahamas.
“Una vez que te subes por primera vez a un crucero, no hay vuelta atrás”, aseguró la protagonista del video, quien confesó que disfruta especialmente la música, el ambiente y la energía que se vive durante este tipo de travesías.
Un enorme complejo turístico sobre el mar
El Wonder of the Seas pertenece a la clase Oasis y continúa figurando entre los cruceros más grandes del planeta. El barco mide aproximadamente 1,188 pies de largo, tiene 215 pies de ancho y alcanza las 235,600 toneladas brutas.
Su capacidad aproximada es de 5,734 pasajeros en ocupación doble, además de una tripulación de alrededor de 2,204 trabajadores, según los datos publicados por Royal Caribbean.
Más que un medio de transporte, el barco funciona como una ciudad flotante. Cuenta con diferentes vecindarios temáticos, piscinas, restaurantes, bares, áreas comerciales y espacios dedicados al entretenimiento familiar.
Entre sus atracciones destacan el trío de toboganes acuáticos The Perfect Storm, una tirolesa situada a diez cubiertas de altura, una pista de patinaje sobre hielo, minigolf y espectáculos que combinan acrobacias, música y tecnología. También dispone de más de 20 opciones gastronómicas.
La habitación con balcón cambia la experiencia
Uno de los principales consejos compartidos por la viajera fue reservar una habitación con balcón, siempre que se encuentre dentro del presupuesto.
Desde ese espacio privado, los pasajeros pueden observar la salida del puerto, contemplar el mar durante la navegación y disfrutar de la llegada a cada destino sin abandonar el camarote. “Mira este balcón, mi alma. Solo con esta vista te recargas de energía”, expresó mientras mostraba el paisaje.
Aunque las habitaciones con balcón suelen tener un precio superior al de los camarotes interiores, ofrecen mayor iluminación natural, sensación de amplitud y acceso directo a las vistas del océano.
De Miami a la isla privada de Royal Caribbean
Después de despedirse de Miami, la próxima parada anunciada por la viajera fue Perfect Day at CocoCay, en Bahamas. La isla cuenta con playas, piscinas, restaurantes y atracciones acuáticas. Algunas experiencias están incluidas en la tarifa del crucero, mientras que otras requieren un pago adicional.
Entre las áreas disponibles se encuentran Chill Island, South Beach, Harbor Beach y Oasis Lagoon. El destino también alberga Daredevil’s Peak, presentado como el tobogán acuático más alto del Caribe. El acceso a varias playas, las tumbonas, las sombrillas y determinados establecimientos de comida está incluido para los pasajeros, de acuerdo con la información oficial de CocoCay.
Royal Caribbean ofrece actualmente itinerarios desde Miami en el Wonder of the Seas que combinan CocoCay con Nassau y otras escalas en Bahamas, aunque las rutas pueden variar según la fecha seleccionada.
Una experiencia que comienza antes de llegar al destino
El relato pone de manifiesto que, para muchos viajeros, el atractivo de un crucero no se limita a los puertos visitados. La experiencia comienza desde el momento de subir al barco y descubrir sus instalaciones.
La música, las actividades, la gastronomía y las vistas desde las cubiertas convierten cada día de navegación en parte de las vacaciones. En un barco de estas dimensiones, conocer todos sus espacios puede tomar buena parte del viaje.
La creadora adelantó que continuará publicando videos para responder preguntas sobre la vida a bordo, los camarotes y la visita a CocoCay. Su primer consejo, sin embargo, quedó claro: quienes puedan asumir la diferencia de precio deberían considerar una habitación con balcón para disfrutar plenamente de la travesía.





