Nueva ley en Florida obliga a los restaurantes a revelar sus recargos y permite multas de hasta $1,000

Los residentes y turistas que visiten restaurantes en Florida deberán recibir información más clara sobre los cargos adicionales incluidos en sus cuentas. Una nueva ley estatal obliga a los establecimientos a revelar de manera visible los recargos obligatorios antes de que el cliente realice su pedido.

La exigencia forma parte de la ley SB 606, vigente desde el 1 de julio de 2026. La norma alcanza a los restaurantes de todo el estado, incluidos los establecimientos de Miami, Miami Beach y el resto del sur de Florida.


Los negocios que incumplan podrían enfrentar multas de hasta $1,000 por cada infracción. Dependiendo del caso, también podrían exponerse a la suspensión o revocación de su licencia, o a que las autoridades rechacen su emisión.

¿Qué deben informar los restaurantes de Florida?

La ley exige que cualquier recargo operativo obligatorio aparezca claramente en todos los puntos donde el establecimiento presenta sus precios al consumidor.

La información deberá incluirse en:

  • Menús impresos.
  • Páginas web del restaurante.
  • Aplicaciones para ordenar comida.
  • Plataformas de pedidos.
  • Facturas entregadas al cliente.

El establecimiento no solo debe mostrar el monto o porcentaje del recargo. También tiene que explicar para qué se cobra y utilizar una tipografía igual o mayor que la empleada en la descripción de los platos.

La División de Hoteles y Restaurantes del Departamento de Regulación Comercial y Profesional de Florida, conocida como DBPR, será la encargada de supervisar el cumplimiento.


La ley no prohíbe los recargos

La nueva disposición no impide que los restaurantes cobren cargos por servicio o costos operativos. Tampoco establece un límite general sobre la cantidad que pueden añadir.

Su objetivo principal es garantizar que esos costos sean visibles y comprensibles antes de que el consumidor reciba la cuenta.

De esta manera, el cliente podrá conocer con anticipación si el precio anunciado será incrementado por un cargo obligatorio y qué finalidad tiene ese cobro.

La medida podría resultar especialmente relevante en zonas turísticas como Miami Beach, donde algunos establecimientos incluyen automáticamente cargos por servicio u otros conceptos en la factura.

Restaurantes debaten cómo mostrar el precio real

La entrada en vigor de la ley ha provocado que numerosos restaurantes revisen sus menús y sistemas de facturación.

Algunos negocios prefieren incorporar todos los costos al precio de cada plato. Otros mantienen los recargos por separado para mostrar precios base más bajos en Google, Yelp, Uber Eats, DoorDash y otras plataformas utilizadas por los consumidores para comparar opciones.

Para ciertos propietarios, incluir todos los gastos en el precio podría hacer que sus platos parezcan más caros que los ofrecidos por la competencia. Sin embargo, separar los cargos puede generar molestia entre los clientes si estos consideran que el costo adicional no fue comunicado adecuadamente.

La adaptación también puede representar un gasto importante. Batch Hospitality Group, por ejemplo, habría destinado aproximadamente $10,000 a la elaboración de nuevos menús impermeables y antimicrobianos para sus establecimientos.

Atención a los pagos con tarjetas

Los recargos relacionados con tarjetas de crédito también están sujetos a reglas específicas.

Estos cargos no pueden aplicarse a operaciones con tarjetas de débito. Además, las compañías de tarjetas suelen fijar un máximo del 3% para los recargos por utilizar una tarjeta de crédito.

Otra alternativa empleada por algunos establecimientos es el sistema de precios duales, que presenta un precio para pagos en efectivo y otro para pagos con tarjeta. En esos casos, ambos valores deben mostrarse al consumidor antes de completar la compra.

Las plataformas de pedidos presentan otro desafío

La ley también genera dudas cuando el cargo adicional proviene de una plataforma externa y no directamente del restaurante.

Algunos servicios digitales añaden tarifas fijas por procesar pedidos. Esto plantea interrogantes sobre quién debe informar el cargo, cómo debe aparecer en el menú y si el restaurante tendría que absorberlo.

Con la nueva regulación, los consumidores deberán prestar atención a la descripción de cada recargo y comprobar si ya se incluyó un cargo por servicio antes de dejar una propina adicional.

La recomendación es revisar el menú y la factura completa, particularmente en establecimientos que añaden automáticamente porcentajes por servicio, procesamiento de pagos u otros costos operativos.


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