
El recaudador de impuestos de Miami-Dade, Dariel Fernández, anunció la revocación de licencias comerciales locales a varias empresas identificadas por autoridades federales por presuntas actividades comerciales no autorizadas con Cuba, una medida que refuerza la postura del condado frente al cumplimiento de las leyes federales relacionadas con la isla.
La decisión fue comunicada oficialmente por la Oficina del Tax Collector de Miami-Dade tras recibir información de una agencia federal que señalaba a varias compañías por participar en operaciones que habrían violado regulaciones estadounidenses sobre comercio con Cuba.
Según el comunicado, la agencia federal informó que Cargo Caribe LLC, utilizando una terminal operada por Harkham Shipping LLC y la embarcación MV Tinto Shipping LTD, exportó cemento desde Miami hacia el puerto de Mariel, en Cuba, sin contar con la autorización requerida por las leyes y regulaciones federales.
Tras revisar la información recibida y documentos adicionales, la oficina de Fernández decidió revocar los Local Business Tax Receipts, equivalentes a las licencias comerciales locales, asociados a los negocios identificados por las autoridades federales.
“Habrá consecuencias”
En declaraciones difundidas por su oficina y en redes sociales, Dariel Fernández defendió la medida y aseguró que Miami-Dade no permitirá que empresas utilicen el condado como plataforma para actividades que incumplan la ley.
“Cuando exista evidencia creíble de que una empresa está violando la ley federal o participando en comercio no autorizado con la dictadura comunista cubana, actuaremos”, afirmó Fernández.
El funcionario agregó que la medida busca proteger la integridad del sistema comercial local y garantizar que las empresas que operan legalmente no compitan en desventaja frente a quienes ignoran las regulaciones.
“Esto se trata del estado de derecho, la rendición de cuentas y la protección de los negocios honestos que siguen las reglas”, señaló.
Fernández también advirtió que las compañías que decidan evadir requisitos federales o involucrarse en actividades comerciales no autorizadas relacionadas con Cuba deben entender que enfrentarán consecuencias.
Un mensaje claro desde Miami-Dade
La decisión ocurre en un contexto de creciente escrutinio sobre las operaciones comerciales relacionadas con Cuba y refleja la intención de las autoridades locales de colaborar estrechamente con agencias federales en la supervisión de actividades que puedan entrar en conflicto con las leyes estadounidenses.
La Oficina del Tax Collector informó además que notificó a la Ciudad de Miami sobre las acciones tomadas y continuará coordinando esfuerzos con autoridades federales, estatales y locales como parte de una revisión de cumplimiento que permanece en curso.
Para muchos observadores, la medida envía un mensaje contundente: Miami-Dade está dispuesto a utilizar las herramientas legales a su alcance cuando existan indicios de violaciones relacionadas con el comercio hacia Cuba.
Aunque hasta el momento no se han anunciado cargos criminales relacionados con este caso, las acciones administrativas adoptadas por el condado representan una de las medidas más visibles tomadas recientemente contra empresas señaladas por presuntas operaciones comerciales no autorizadas con la isla.



