
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, volvió a referirse a la situación de Cuba y advirtió que la profunda crisis económica y energética que atraviesa la isla podría desembocar en cambios políticos graduales si continúan deteriorándose las condiciones internas del régimen.
Durante recientes declaraciones, Bessent señaló que Cuba enfrenta un escenario extremadamente complejo marcado por la escasez de combustible, los apagones prolongados y el debilitamiento de algunos de sus principales aliados internacionales. Según el funcionario, estos factores están generando una presión creciente sobre las estructuras de poder en La Habana.
El secretario del Tesoro ya había afirmado en marzo que Cuba podría experimentar un «cambio de régimen muy lento» como consecuencia de la crisis que atraviesa el país y de los cambios geopolíticos en la región. En esta ocasión reiteró la gravedad de la situación cubana y dejó entrever que Washington sigue observando de cerca la evolución de los acontecimientos en la isla.
Las declaraciones llegan en un momento en que la administración del presidente Donald Trump ha intensificado la presión sobre el gobierno cubano mediante nuevas sanciones dirigidas contra funcionarios y entidades vinculadas al aparato político, militar y de inteligencia del régimen.
Mientras tanto, Cuba continúa enfrentando una de las peores crisis económicas de las últimas décadas. Los apagones, la escasez de alimentos y combustible, así como el creciente éxodo migratorio, han aumentado el malestar entre la población y alimentado las especulaciones sobre posibles cambios en el futuro político del país.
Las palabras de Bessent se suman a una serie de mensajes emitidos recientemente por altos funcionarios de la administración Trump, quienes han insistido en que cualquier alivio significativo de las sanciones dependerá de avances concretos hacia mayores libertades políticas y económicas para el pueblo cubano.





