
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reaccionó este jueves a las crecientes preguntas sobre una posible captura de Raúl Castro luego de que fiscales federales anunciaran cargos criminales en su contra por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Durante declaraciones ofrecidas tras el anuncio del Departamento de Justicia, Rubio evitó confirmar si existe una operación activa para arrestar al exmandatario cubano, pero dejó claro que Washington considera el caso como un asunto de justicia pendiente y que la presión contra el régimen cubano continuará aumentando.
Las declaraciones han generado enorme atención debido a las comparaciones que algunos funcionarios y analistas han comenzado a hacer con la reciente captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos a inicios de 2026, un operativo que transformó el panorama político regional.
Rubio aseguró además que las probabilidades de alcanzar un acuerdo negociado con el actual liderazgo cubano “no son altas”, insistiendo en que la administración del presidente Donald Trump mantiene una línea dura frente a La Habana.
Los cargos contra Raúl Castro fueron anunciados oficialmente en Miami y lo acusan de conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, homicidio y destrucción de aeronaves, relacionados con el derribo de dos avionetas civiles en febrero de 1996, donde murieron cuatro integrantes de Hermanos al Rescate.
Aunque no existe hasta ahora una orden pública de captura ejecutada, funcionarios estadounidenses han insistido en que el caso no es simbólico. El fiscal Todd Blanche afirmó durante la presentación del caso que se trata de “un verdadero proceso criminal” y que el objetivo es llevar a los responsables ante la justicia.
La situación ha disparado las tensiones entre Washington y La Habana en medio de nuevas sanciones, despliegues militares estadounidenses en la región y una creciente crisis económica dentro de Cuba.




