
El influencer estadounidense Braden Peters, conocido en redes sociales como “Clavicular”, quedó bajo el foco de las autoridades de Florida luego de enfrentar cargos criminales por un controversial incidente ocurrido en los Everglades, donde apareció disparando contra un supuesto caimán muerto durante una transmisión en vivo que rápidamente se volvió viral.
El episodio provocó una intensa reacción pública, no solo por el uso de armas de fuego dentro de una zona natural protegida, sino también por el creciente fenómeno de creadores de contenido que recurren a acciones extremas para aumentar audiencia, monetización y presencia en redes sociales.
La investigación la asumió la oficina de la fiscal estatal de Miami-Dade, Katherine Rundle y respaldada por organismos de protección ambiental, mientras miles de usuarios en plataformas digitales exigían sanciones más severas tras la difusión de las imágenes.
El incidente ocurrió en una de las zonas ecológicas más sensibles de Florida
Según los reportes oficiales, el hecho ocurrió el pasado 26 de marzo dentro del Francis Taylor Wildlife Management Area, una extensa área de conservación ubicada en el ecosistema de los Everglades, considerado uno de los humedales más importantes y frágiles de Estados Unidos.
La zona forma parte del complejo ambiental del sur de Florida y sirve de hábitat para numerosas especies protegidas, incluyendo caimanes, cocodrilos, panteras de Florida, aves migratorias y reptiles en peligro.
De acuerdo con la investigación preliminar, Peters realizaba un recorrido en hidrodeslizador junto a otros influencers cuando comenzaron a transmitir en vivo desde la embarcación. «¿Podemos dispararle una bala?» pregunta Peters en el video viral. «Vamos a probar de verdad cuán muerto está.»
La tensión escaló en cuestión de segundos cuando el hombre que permanecía sentado junto a Peters desenfundó un arma de fuego y comenzó a dispararle directamente al caimán. Las imágenes comenzaron a viralizarse pocas horas después y fueron ampliamente compartidas en TikTok, X, Instagram y YouTube, donde usuarios denunciaron lo ocurrido y pidieron la intervención inmediata de las autoridades estatales.
Junto a Peters también fueron señalados Andrew Morales, conocido en redes como “Cuban Tarzan”, y Yabdiel Annibal Cotto Torres, alias “Baby Alien”, quienes presuntamente participaron en la grabación y en el recorrido por la reserva natural.
«Los hechos completos saldrán a la luz en los tribunales — no a través de clips en redes sociales. Ahora mismo, la gente está sacando conclusiones precipitadas antes de que se revisen todas las pruebas. Este caso implica mucha más complejidad de lo que se muestra en línea y esperamos trabajar con FWC y la Fiscalía del Estado para resolver este asunto», sostiene en un comunicado Richard L. Cooper, abogado de Morales quien se dedica a eliminar animales invasores en la zona.
El proceso judicial avanzó sin generar repercusión mediática desde que las imputaciones quedaron registradas el 29 de abril. No fue hasta ahora que el caso comenzó a salir a la luz pública. De acuerdo con documentos oficiales, la comparecencia ante la corte fue calendarizada para el 20 de mayo.
De livestream viral a investigación criminal: el caso que hundió al influencer “Clavicular” tras dispararle a un caimán en los Everglades
La FWC intervino ante posibles violaciones ambientales
La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) confirmó posteriormente la apertura de una investigación formal para determinar si se violaron leyes estatales relacionadas con la protección de fauna silvestre y el manejo de armas dentro de áreas protegidas.
«La FWC tiene conocimiento de un vídeo que muestra a individuos en los Everglades en un aerodeslizador que parecen estar disparando armas de fuego contra un caimán. Los agentes de la FWC están investigando el incidente y proporcionarán información adicional cuando esté disponible», dijo la FWC en aquel entonces.
Especialistas en vida silvestre recordaron que cualquier agresión, caza o alteración de estos animales requiere permisos específicos emitidos por el estado, y que disparar contra ellos sin autorización puede derivar en consecuencias penales severas. Sin embargo, uno de los elementos que complicó el caso fue que los investigadores no pudieron confirmar científicamente si el caimán seguía vivo en el momento de los disparos.
Esa incertidumbre limitó inicialmente la posibilidad de presentar cargos directos por crueldad animal o caza ilegal, aunque sí permitió avanzar con acusaciones relacionadas con el uso indebido de armas de fuego en un espacio público y protegido.
Las redes sociales amplificaron el escándalo a nivel nacional
El caso explotó mediáticamente debido a la rapidez con la que se difundieron los clips del livestream, algunos de ellos acumulando millones de visualizaciones en cuestión de horas. La indignación pública aumentó especialmente porque los videos mostraban una aparente actitud de celebración y entretenimiento alrededor de los disparos, algo que muchos usuarios calificaron como irresponsable y perturbador.
Diversos grupos ambientalistas del sur de Florida criticaron además el uso de los Everglades como escenario para generar contenido extremo, advirtiendo que este tipo de conductas pueden incentivar imitaciones peligrosas entre jóvenes creadores digitales.
Expertos en redes sociales señalaron que el fenómeno refleja cómo algunos influencers han comenzado a depender de la controversia y el impacto emocional para sostener sus niveles de alcance y monetización.
En los últimos años, varios streamers y creadores de contenido han enfrentado investigaciones criminales por realizar transmisiones vinculadas con invasión de propiedad privada, uso irresponsable de armas, acoso, conducción temeraria y alteraciones del orden público.
La defensa aseguró que el influencer siguió instrucciones
Los abogados de Braden Peters sostuvieron que el influencer actuó bajo instrucciones del operador autorizado de la embarcación y aseguraron públicamente que “ningún animal ni ninguna persona resultó herida”. La defensa también argumentó que parte de la reacción pública estuvo impulsada por fragmentos editados del video y por publicaciones viralizadas fuera de contexto.
«Él se basó en esa guía. No resultaron heridos animales ni personas. Estamos seguros de que, una vez que se comprenda el panorama completo, la gente verá esto tal y como es», dijeron los representantes legales.
A pesar de ello, las autoridades mantuvieron abierta la investigación y continuaron revisando tanto el contenido audiovisual completo como los testimonios de los involucrados.
Analistas legales señalaron que, aunque el caso no derivara en acusaciones de maltrato animal, el simple hecho de disparar armas dentro de determinadas zonas naturales protegidas podría acarrear sanciones importantes debido a regulaciones ambientales y de seguridad pública.
“Clavicular” ya acumulaba antecedentes polémicos
El incidente en los Everglades se sumó a una serie de controversias previas protagonizadas por Braden Peters, quien ya había enfrentado arrestos y acusaciones relacionadas con presuntas agresiones físicas y conspiración en otros casos virales ocurridos en Florida.
El influencer volvió a quedar en el centro de la polémica tras difundirse imágenes de una noche de fiesta en Miami Beach junto al extremista Nick Fuentes y los creadores de contenido Andrew Tate, Myron Gaines y Sneako, donde fueron captados coreando letras provocadoras de una canción de Kanye West mientras algunos realizaban gestos vinculados al nazismo, un episodio que intensificó las críticas por su historial de comentarios y conductas consideradas ofensivas y racistas.
Peters alcanzó notoriedad dentro del movimiento digital conocido como “looksmaxxing”, una tendencia de internet enfocada en modificar y maximizar la apariencia física mediante rutinas extremas, procedimientos estéticos, entrenamiento intensivo y contenido provocador.
Con el tiempo, algunas figuras vinculadas a esa comunidad comenzaron a generar preocupación por la promoción de comportamientos agresivos, desafíos peligrosos y estilos de vida asociados a la confrontación constante en redes sociales.
Expertos en cultura digital han advertido que ciertos sectores de influencers jóvenes operan bajo una lógica de “viralidad a cualquier costo”, donde los límites éticos o legales terminan siendo desplazados por la necesidad de mantener relevancia pública.
Podría enfrentar cárcel, multas y nuevas consecuencias legales
Las autoridades de Miami-Dade indicaron que Peters podría enfrentar hasta un año de prisión si lo declaran culpable por el cargo de descarga ilegal de arma de fuego en un lugar público. Además de una eventual condena penal, también podría recibir una multa de mil dólares, libertad condicional y restricciones relacionadas con el uso de armas.
El caso podría además tener repercusiones sobre futuras colaboraciones comerciales, monetización en plataformas digitales y acuerdos publicitarios, debido al creciente escrutinio que las redes sociales ejercen sobre creadores envueltos en controversias criminales.
Mientras tanto, la investigación seguía abierta y no se descartaba la posibilidad de que surgieran nuevas evidencias o acusaciones adicionales relacionadas con el incidente.
El caso reavivó el debate sobre el contenido extremo en internet
La controversia volvió a encender las alarmas sobre el impacto de las redes sociales en el comportamiento de ciertos influencers y streamers, especialmente aquellos que construyen sus audiencias a partir de desafíos extremos, provocaciones o situaciones potencialmente ilegales.
Especialistas en comportamiento digital señalaron que la competencia por captar atención en plataformas como TikTok, Kick, YouTube e Instagram ha elevado significativamente el nivel de riesgo de muchos contenidos.
El caso de “Clavicular” terminó convirtiéndose así en otro ejemplo de cómo una transmisión diseñada para generar impacto viral puede derivar rápidamente en investigaciones criminales, daños reputacionales y posibles consecuencias judiciales de largo alcance.
Además, volvió a colocar a los Everglades en el centro del debate ambiental en Florida, un estado donde las autoridades han intensificado en los últimos años las medidas contra actividades ilegales dentro de reservas naturales y áreas ecológicas protegidas.





