Preocupación en la comunidad cubana por retrasos en envíos de autos a Cuba: «Es muy injusto que estemos perdiendo tanto de nuestro sacrificio»

Autos usados en Miami. Foto: Cuba en Miami

El envío de vehículos desde el sur de Florida hacia Cuba se ha convertido en el centro de una controversia luego de que varios clientes denunciaran retrasos de meses tras haber pagado miles de dólares por el servicio. El caso fue revelado por Telemundo 51 y ha generado inquietud entre residentes que aseguran no tener información clara sobre el paradero de sus automóviles.

Lo que inicialmente fue presentado como un trámite con un plazo estimado de entrega de aproximadamente dos meses hacia el puerto de La Habana, terminó convirtiéndose —según los testimonios— en una espera indefinida.


Contratación del servicio y condiciones iniciales

De acuerdo con el reportaje, los clientes realizaron pagos completos por adelantado, confiando en que el proceso seguiría los tiempos habituales de transporte marítimo entre Florida y Cuba. En muchos casos, el envío tenía un propósito familiar: facilitar movilidad a parientes en la isla o preservar un bien de valor ante las limitaciones del mercado automotriz cubano.

Algunos afectados afirman que entregaron sus vehículos desde mediados del año pasado y que, tras cumplir con los requisitos documentales exigidos, no recibieron actualizaciones consistentes sobre el estado del embarque.

“Es muy injusto, yo pagué por mi carro en agosto. Han sido muchos meses de incertidumbre y frustración”, comentó a la prensa local Ailén García desde una agencia en el sur de la Florida.

El rol de las empresas involucradas

Las facturas del servicio fueron emitidas por Lucero Service, agencia con sede en Miami que habría actuado como intermediaria entre los clientes y la empresa encargada del transporte marítimo, de acuerdo con el reporte periodístico.

Según la información difundida por la propietaria de Lucero Service, Yaumara Morales, el traslado estaría a cargo de OK’s Charter, registrada a nombre de Kenny Chávez. Ambas entidades habrían coordinado la logística del envío desde el Puerto de Miami hacia Cuba.


La dinámica de intermediación es común en este tipo de operaciones, donde agencias locales gestionan trámites y coordinan con compañías navieras. Sin embargo, los clientes sostienen que la falta de claridad sobre responsabilidades específicas ha complicado la posibilidad de exigir soluciones directas.

Explicaciones ofrecidas por la empresa

En declaraciones recogidas por Telemundo 51, el propietario de OK’s Charter reconoció que existen “demoras logísticas” tanto en el puerto de salida como en el destino final en Cuba. Señaló además que se encuentran evaluando posibles reembolsos y revisando responsabilidades con asesoría legal.

“Algunos vehículos destinados a exportación han experimentado demoras logísticas, tanto en el puerto de salida como en destino. En determinados casos, se generaron cargos de almacenamiento que no fueron notificados oportunamente a la empresa. Nuestros asesores legales se encuentran evaluando esta situación con las partes involucradas a fin de determinar responsabilidades y procurar una solución conforme al marco legal aplicable», dice un comunicado de la empresa OK’s Charter.

No obstante, hasta el momento no se ha presentado un cronograma detallado de entrega ni un plan formal de compensación que abarque a todos los clientes afectados.

Vehículos retenidos y acumulación de cargos

Uno de los aspectos más críticos es que varios automóviles permanecerían en el Puerto de Miami, sin haber sido embarcados. Mientras tanto, estarían acumulando cargos de almacenamiento que, según testimonios citados, en algunos casos superan los 11.000 dólares.

Estos costos adicionales representan una carga económica considerable para los propietarios. A la inversión inicial del envío se suman ahora tarifas portuarias que continúan incrementándose mientras no se resuelve la situación. El impacto financiero se multiplica en casos donde los clientes financiaron el servicio con ahorros personales o préstamos, lo que añade presión y urgencia a la búsqueda de una solución.

Contexto del envío marítimo hacia Cuba

El traslado de vehículos hacia Cuba es un proceso que involucra regulaciones federales de Estados Unidos, requisitos aduaneros y coordinación con autoridades portuarias en ambos países. Cualquier interrupción en la cadena logística puede generar demoras significativas.

Sin embargo, más allá de las posibles dificultades operativas, los afectados señalan que el problema central radica en la falta de comunicación clara y en la ausencia de información transparente sobre el estado real de los envíos.

Posibles implicaciones legales y regulatorias

El caso podría escalar hacia instancias regulatorias si los clientes presentan reclamaciones formales ante organismos de protección al consumidor o autoridades competentes. También podría derivar en demandas civiles si se determina incumplimiento contractual. Por ahora, la situación permanece abierta y sin resolución definitiva.

La exigencia de los afectados

Los clientes consultados coinciden en una petición concreta: recibir sus vehículos en Cuba o recuperar el dinero pagado por el servicio. Mientras no se produzca una solución tangible, el conflicto continuará generando preocupación dentro de la comunidad del sur de Florida, donde el envío de autos hacia la isla representa una práctica frecuente y de alto valor económico. “Que asuman su responsabilidad, que nos den nuestros carros, nuestro dinero. Es nuestro sacrificio”, concluyó García.

La evolución del caso podría marcar un precedente en la supervisión de este tipo de servicios y en la exigencia de mayor transparencia en operaciones que involucran bienes de alto costo y trámites internacionales complejos.


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