
Una cubana residente en el sur de Florida decidió compartir públicamente su experiencia al regresar a Estados Unidos después de un viaje reciente a Cuba. El testimonio, difundido en la cuenta de TikTok, ha generado conversación entre usuarios en redes sociales, especialmente dentro de la comunidad migrante que mantiene vínculos familiares con la Isla.
El relato compartido en la cuenta @laritzacrespo1 la muchacha explicó paso a paso cómo fue el proceso migratorio tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Miami, uno de los principales puntos de entrada para vuelos procedentes de Cuba.
El contexto actual: viajar en medio de dificultades económicas
“Sé que por las redes nos dicen que no vayamos a Cuba, que es el peor momento”, explica diciendo haciendo referencia a la compleja situación que existe en la isla marcada por apagones prolongados, escasez de combustible, dificultades en el transporte y una contracción económica que ha impactado tanto la vida cotidiana como la movilidad interna.
En este escenario, los viajes desde Estados Unidos hacia Cuba —y el posterior regreso— se han convertido en una decisión cargada de matices. Para muchos residentes en Florida, viajar no es una opción turística sino una necesidad familiar: atender enfermedades, acompañar a padres mayores o resolver trámites urgentes.
En paralelo, en redes sociales circulan advertencias y recomendaciones sobre posibles complicaciones migratorias o aduaneras. Ese ambiente de incertidumbre fue precisamente lo que motivó a la protagonista del video a contar su experiencia.
El procedimiento en el aeropuerto: organización y preguntas básicas
Según explicó, al llegar al Aeropuerto Internacional de Miami el proceso fue similar al de viajes anteriores. Las filas estaban claramente divididas entre ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales.
Una vez frente al oficial migratorio, las preguntas se centraron en aspectos habituales: cuántos días permaneció en Cuba y a qué se dedica laboralmente en Estados Unidos. No reportó interrogatorios extensos ni cuestionamientos adicionales relacionados con el motivo del viaje.
La viajera aseguró que no la enviaron a inspección secundaria (el conocido cuartico) y que el ambiente general era ordenado y sin tensión visible. El flujo de pasajeros avanzaba con normalidad, según describió.
@laritzacrespo1 Viajes a Cuba
♬ sonido original – Laritza Crespo Linares
Inspecciones adicionales: cuándo pueden ocurrir
En su testimonio mencionó que solo observó un caso de revisión adicional: una joven que viajaba por primera vez y que declaró traer tabacos y bebidas alcohólicas, una práctica empleada por muchos antillanos en sus viajes a la isla.
Este detalle puso el foco en un punto clave: las inspecciones secundarias no necesariamente están vinculadas al hecho de haber viajado a Cuba, sino a factores como declaraciones de mercancías, primera entrada al país o inconsistencias en la documentación.
Aunque cada situación es distinta y depende del criterio de las autoridades migratorias, la experiencia relatada sugiere que, al menos en ese momento, no existía un patrón de revisiones generalizadas para viajeros procedentes de la Isla.
Restricciones aduaneras vigentes: un punto sensible
Uno de los aspectos más relevantes del video fue la advertencia sobre las limitaciones para introducir artículos desde Cuba.
La viajera recordó que las regulaciones aduaneras estadounidenses establecen restricciones específicas respecto a productos como alimentos, bebidas alcohólicas y tabaco. Subrayó que es fundamental informarse antes de viajar para evitar decomisos, multas o demoras innecesarias. “Todos sabemos que de Cuba no se puede traer absolutamente nada”, comentó en claro mensaje a las regulaciones que existen.
Para muchos viajeros, el intercambio de productos forma parte de la dinámica familiar entre ambos países, por lo que conocer con precisión qué está permitido resulta clave para evitar contratiempos.
Redes sociales como canal de orientación informal
El impacto del video demuestra cómo plataformas como TikTok se han convertido en espacios donde los migrantes comparten información práctica sobre procesos migratorios.
Entre los comentarios, varios usuarios agradecieron el testimonio por aportar claridad en un momento de dudas. Otros recordaron la importancia de mantener documentación actualizada y cumplir estrictamente con las normativas vigentes.
Este intercambio digital refleja una realidad: ante la ausencia de cambios oficiales anunciados públicamente, las experiencias individuales se convierten en referencia para quienes planean viajes similares.
Viajar o no viajar: un debate abierto en la comunidad
Más allá del proceso migratorio, el video también abrió el debate sobre la conveniencia de viajar a Cuba en medio de la crisis interna. Algunos usuarios consideran que las condiciones actuales —apagones, transporte irregular y dificultades logísticas— hacen que el viaje sea complejo. Otros sostienen que, cuando se trata de familia, las circunstancias económicas pasan a un segundo plano.
La protagonista del testimonio fue clara en su postura: aunque no considera que sea el mejor momento desde el punto de vista práctico, entiende que cada persona tiene razones personales que pueden justificar el desplazamiento.
Experiencia individual en un escenario cambiante
El relato aporta una fotografía puntual del proceso de entrada a Estados Unidos desde Cuba en febrero de 2026. En su caso específico, el procedimiento fue descrito como “muy calmado” y sin complicaciones relevantes.
Sin embargo, expertos en migración suelen recordar que cada experiencia puede variar según el estatus migratorio, la documentación presentada y las circunstancias particulares del viaje.
En un contexto donde las regulaciones migratorias y aduaneras son estrictas y el entorno político entre ambos países continúa siendo sensible, este tipo de testimonios ofrece información valiosa, pero siempre bajo la premisa de que cada caso es único y debe manejarse con responsabilidad y conocimiento de las normas vigentes.





