
La tradicional calcomanía amarilla que durante décadas ha acompañado las placas de los vehículos en Florida podría desaparecer. Un proyecto de ley que se debatirá en la Cámara de representantes de Florida propone eliminar el adhesivo físico de registro anual y trasladar completamente la verificación al sistema digital.
La medida forma parte de una iniciativa de modernización administrativa que, según sus impulsores, permitiría reducir costos y simplificar procesos sin eliminar la obligación legal de registrar los vehículos.
¿En qué consiste la propuesta?
Actualmente, los conductores que renuevan su registro reciben una calcomanía que debe colocarse en la esquina superior derecha de la placa. Ese sticker indica visualmente el mes y año de expiración.
El proyecto de ley plantea eliminar ese requisito físico. Si se aprueba, el registro seguirá siendo obligatorio, pero su comprobación se realizará exclusivamente a través de bases de datos electrónicas a las que acceden las autoridades. En la práctica, el cambio sería visual para los conductores, pero operativo para el sistema estatal.
«Reduce la carga para cada uno de vosotros. Hace la vida más fácil. Otros estados lo están haciendo. Vamos a introducir Florida en la era moderna. Dejemos de usar la cinta amarilla y aprobemos esta ley», dijo representante estatal Tom Fabricio (R-Miami Lakes) es el patrocinador del proyecto de ley.
Cómo se verificaría el registro sin calcomanía
Las fuerzas del orden ya utilizan lectores automáticos de placas (ALPR, por sus siglas en inglés) y sistemas electrónicos conectados a bases de datos estatales. Estos permiten verificar en segundos si un vehículo está registrado, tiene multas pendientes o presenta algún tipo de irregularidad.
Con la eliminación del sticker, el control dependería completamente de estas herramientas tecnológicas, que ya forman parte de la infraestructura policial en distintos condados del estado.
Argumentos económicos: millones en ahorro
Uno de los puntos centrales del debate es el ahorro presupuestario. La Oficina del Recaudador de Impuestos de Miami-Dade estima que eliminar la producción y distribución de las calcomanías podría generar ahorros cercanos a 2.5 millones de dólares anuales.
Ese monto incluye costos de impresión, materiales, envío y procesamiento administrativo. Los promotores del proyecto sostienen que, dado que la verificación ya es mayoritariamente digital, mantener el sistema físico resulta redundante.
La iniciativa cuenta además con el respaldo del gobernador Ron DeSantis, quien ha promovido medidas orientadas a la digitalización de trámites y reducción de cargas administrativas.
Qué significa para los conductores
Es importante aclarar que la propuesta no elimina la obligación de renovar el registro ni reduce las sanciones por incumplimiento.
Los conductores seguirán teniendo que pagar sus renovaciones en los plazos establecidos. Si el registro expira, las multas y penalidades continuarían aplicándose como hasta ahora.
La diferencia radica únicamente en que ya no habrá una prueba visual inmediata en la placa. La comprobación dependerá exclusivamente de los sistemas electrónicos.
En qué etapa se encuentra el proyecto
El proyecto ya fue aprobado en comité legislativo y está programado para ser considerado por el pleno de la Cámara estatal. Sin embargo, su versión en el Senado aún no ha avanzado al mismo ritmo, lo que significa que el proceso legislativo todavía no está cerrado.
De ser aprobado por ambas cámaras y firmado por el gobernador, Florida se sumaría a una tendencia creciente en distintos estados que buscan eliminar documentos físicos en favor de plataformas digitales integradas.
Modernización versus tradición
El debate pone sobre la mesa una tensión frecuente en la administración pública: mantener mecanismos tradicionales visibles o avanzar hacia sistemas digitales más eficientes pero menos tangibles.
Mientras algunos ven la calcomanía como un símbolo práctico y familiar del cumplimiento legal, otros la consideran un vestigio de una era previa a la digitalización masiva de datos.
Lo que está claro es que, de aprobarse la medida, millones de vehículos en Florida dejarían de mostrar el tradicional sticker amarillo, marcando el fin de una práctica que ha acompañado a los conductores por generaciones. El resultado final dependerá del avance legislativo en las próximas semanas y del consenso político en Tallahassee.




