
Líderes del exilio cubano y funcionarios electos del sur de Florida denunciaron que exportaciones de artículos de lujo habrían salido de Estados Unidos hacia Cuba bajo licencias presentadas como ayuda humanitaria, y reclamaron el fin inmediato de esas autorizaciones.
Durante el acto, el congresista Carlos Giménez afirmó que se han detectado envíos que incluyen autos de lujo (mencionó Ferraris), motos acuáticas (jetskis), jacuzzis/hot tubs y otros bienes recreativos, señalando que no son necesidades básicas y que, según su denuncia, terminan beneficiando al régimen y no al ciudadano común.
“Ayuda humanitaria” vs. comercio de lujo
El mensaje central fue que existe una diferencia clara entre:
- Alimentos, medicinas y bienes esenciales (que sí ayudan al pueblo), y
- Artículos de alto valor y recreación, que —según los oradores— fortalecen a la élite y al aparato represivo.
Giménez dijo que él, junto a Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar, envió una carta al presidente Trump solicitando suspender licencias otorgadas a compañías que estarían usando el paraguas “humanitario” para exportar bienes que no lo son.
El pedido: cerrar la llave de las licencias
Los participantes reclamaron que el gobierno federal:
- Revise y cancele licencias que autoricen exportaciones no humanitarias.
- Corte fuentes de financiamiento que sostienen al régimen.
- Imponga medidas más duras contra empresas que operen en EE.UU. y, según alegan, terminen facilitando beneficios al gobierno cubano.
Dariel Fernández: revisión local y cooperación federal
El recaudador de impuestos de Miami-Dade, Dariel Fernández, explicó que su oficina no emite licencias federales, pero sí tiene el deber de garantizar que negocios que operan en el condado cumplan con leyes y regulaciones. Dijo que tras una revisión dentro de su autoridad, encontraron licencias federales que van “mucho más allá” de lo humanitario, lo cual elevó preocupaciones y motivó coordinación con agencias federales y congresistas.
Natalie Milian Orbis: “escala industrial” y dudas de “humanitario”
La comisionada Natalie Milian Orbis subrayó que, además de los lujos mencionados públicamente, se habló de exportaciones de gran escala (equipos, vehículos y envíos comerciales) y planteó la pregunta clave: ¿cómo pueden considerarse humanitarias exportaciones que el cubano común no puede poseer ni controlar libremente? También expresó su intención de impulsar medidas locales para evitar contratos o ayudas del condado a empresas vinculadas con exportaciones cuestionadas.
Mensaje final
El eje del evento fue contundente: si las licencias permiten exportaciones que enriquecen o fortalecen al régimen, deben revisarse y cancelarse, y la ayuda al pueblo cubano —insistieron— debe ser directa, sin intermediación estatal.





