“Me puse nerviosa”: habla la señora de 82 años arrestada por atropellar a un menor y darse a la fuga en Miami-Dade

Una mujer de 82 años que arrestaron en Miami-Dade tras atropellar a un niño de siete años y darse a la fuga salió de la cárcel recientemente. El caso, reportado por Telemundo 51, ha generado conmoción en la comunidad por la gravedad de las lesiones y por tratarse de un presunto abandono de la escena.

Declaraciones tras el arresto

Al salir del centro de detención la acusada identificada como Karina Pubchara-Martínez, ofreció declaraciones a la prensa local y expresó sentirse afectada por lo sucedido asegurando que se puso nerviosa después del choque. No se han divulgado detalles adicionales sobre su historial de conducción ni sobre si cuenta con antecedentes relacionados con infracciones de tránsito.


«Me siento muy mal porque tengo nietos y bisnietos, nunca he tenido un accidente. Venía más o menos a la velocidad que no era rápido, tenía preferencial y los niños no pararon en el stop de esa cuadra y desgraciadamente le di a uno de ellos», manifestó la señora.

Las autoridades no han ofrecido información pública sobre posibles condiciones adicionales de fianza o próximas audiencias, más allá de los cargos formales presentados.

El accidente: fecha, lugar y circunstancias

Según el informe policial, el hecho ocurrió el 10 de enero en la cuadra 8200 de Southwest 32nd Street, en una zona residencial del suroeste del condado. El menor se desplazaba en un scooter eléctrico cuando un vehículo lo impactó y lo dejó gravemente herido.

Tras el choque, la conductora no se detuvo a prestar ayuda ni a intercambiar información, como exige la ley de Florida en accidentes con lesiones. La omisión derivó en cargos por abandonar la escena de un accidente con daños corporales graves, una acusación que puede implicar consecuencias penales significativas.

«Era tempranito no había nadie, un niño chiquito voló en el aire y cayó en el piso … me puse nerviosa yo tengo 82 años acabado de renovar la licencia también estaba preocupada por mi hijo que iba al hospital», comentó a Telemundo 51.


El estado del menor y el impacto médico

Según explicó la madre a los agentes, el niño se desplazaba en un monopatín eléctrico y estaba cruzando la calle en el momento en que un Toyota Camry gris plata lo arrolló. Tras el impacto, el conductor no permaneció en la escena y huyó del lugar. «Solamente no paró, dejó a mi hijo tirado», comentó la madre llorando.

Al niño lo trasladaron de urgencia al Nicklaus Children’s Hospital, uno de los principales centros pediátricos del sur de Florida. De acuerdo con el reporte, sufrió fracturas de fémur y una lesión cerebral, lo que obligó a una intervención médica inmediata.

Las autoridades indicaron que el menor necesitará terapias de rehabilitación y podría enfrentar una nueva cirugía. Ante el alto costo del tratamiento, allegados a la familia impulsaron una campaña de recaudación de fondos para cubrir gastos médicos y apoyar el proceso de recuperación.

Cómo avanzó la investigación

La investigación del caso incluyó el análisis de evidencia física hallada en la escena, como fragmentos del parachoques del vehículo involucrado. Además, cámaras de seguridad en el área captaron imágenes de un automóvil con daños visibles alejándose del lugar poco después del impacto.

De acuerdo con los documentos citados por la cadena local, la propietaria registrada del vehículo admitió que era quien conducía al momento del accidente. Registros de telefonía celular también la ubicaron en la zona en el horario en que ocurrió el atropello, lo que reforzó el caso presentado por los investigadores.

En Florida, abandonar la escena de un accidente que cause lesiones graves constituye un delito grave. La ley exige que el conductor se detenga inmediatamente, proporcione información de identificación y ofrezca ayuda razonable a la persona herida, incluyendo la gestión de asistencia médica si es necesario.

El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en penas de prisión, multas y suspensión de la licencia de conducir, dependiendo de la gravedad de las lesiones y de los antecedentes del acusado.

Seguridad vial en zonas residenciales

El caso vuelve a poner en foco la seguridad vial en barrios residenciales de Miami-Dade, donde es frecuente la circulación de menores en bicicletas, scooters eléctricos y otros dispositivos de movilidad personal. Autoridades y organizaciones comunitarias han reiterado en distintas ocasiones la importancia de reducir la velocidad en áreas habitadas y de reforzar la vigilancia en calles locales.

Mientras el proceso judicial sigue su curso, la atención permanece centrada en la recuperación del menor y en el desarrollo de las actuaciones legales contra la conductora.

Este incidente subraya la relevancia de la responsabilidad al volante y del cumplimiento estricto de las normas de tránsito, especialmente en entornos donde conviven peatones, niños y vehículos motorizados.


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