Escasez de combustible golpea al turismo en Cuba: Estos son los hoteles que cierran sus puertas ante la crisis energética

La crisis de combustible y electricidad en Cuba ha comenzado a impactar de manera directa al sector turístico, uno de los principales generadores de divisas del país. En medio de apagones prolongados y dificultades en el suministro energético, varias instalaciones hoteleras han cerrado temporalmente como parte de una estrategia de reorganización operativa orientada a reducir el consumo y concentrar recursos.

La decisión se produce en plena temporada alta para el turismo canadiense y europeo, lo que añade presión a un sector que ya enfrentaba cifras de ocupación por debajo de los niveles históricos.


¿Por qué están cerrando hoteles?

El cierre de hoteles responde a una política de “compactación” que busca concentrar a los huéspedes en menos instalaciones activas. El objetivo es garantizar servicios esenciales como electricidad, climatización, bombeo de agua y transporte interno en un contexto de escasez de combustible y limitaciones en la generación eléctrica.

La medida no implica una paralización total del turismo en la isla, pero sí una reducción significativa de la capacidad hotelera operativa en destinos clave. Esta reorganización permite disminuir costos energéticos y logísticos mientras se intenta sostener un mínimo de calidad en los servicios.

Lista de hoteles afectados

Entre las instalaciones que han suspendido temporalmente sus operaciones se encuentran el Valentín Perla Blanca, el Sol Cayo Santa María y el Meliá Buenavista en el polo de Cayo Santa María.

En Cayo Coco y Cayo Guillermo han sido señalados el Iberostar Origin Playa Pilar, el Gran Muthu Imperial, el Iberostar Origin Daiquirí, el Tryp Cayo Coco y el Hotel Mojito.

En Varadero se reporta el cierre del Hotel El Patriarca, mientras que en Holguín figura el Gran Muthu Ensenada. La información ha sido difundida por operadores internacionales, entre ellos el grupo vacacional y aerolínea Air Transat.


Reubicación de turistas y ajustes operativos

Los viajeros que se encontraban hospedados en las instalaciones cerradas están siendo trasladados a otros hoteles que continúan operando. Esta reubicación busca evitar cancelaciones masivas y garantizar que los visitantes puedan completar su estancia en la isla.

Sin embargo, la reorganización implica cambios de último momento en alojamientos, modificaciones en excursiones contratadas y ajustes en el transporte terrestre, que también se ve afectado por la escasez de combustible. Los turoperadores han implementado políticas de flexibilidad en algunos casos, permitiendo cambios sin penalización o reprogramaciones sujetas a disponibilidad.

Impacto en vuelos y conectividad aérea

La crisis energética también ha repercutido en el suministro de combustible de aviación. Aerolíneas como Air Canada, WestJet y la propia Air Transat han anunciado cancelaciones o ajustes temporales en sus operaciones hacia distintos destinos cubanos.

La aerolínea canadiense decidió cesar sus conexiones con la isla y organizará vuelos especiales sin ocupantes a la ida para recoger y repatriar a cerca de 3.000 pasajeros que aún permanecen en el destino. Los itinerarios de carácter estacional se cancelaron por completo, mientras que las operaciones regulares quedaron en pausa indefinida, con una eventual reactivación prevista, de manera tentativa, para el 1 de mayo.

Por otro lado, Air Transat también de Canadá anunció la interrupción de sus operaciones hacia Cuba hasta el 30 de abril y coordina actualmente vuelos especiales de retorno para garantizar el regreso de sus pasajeros. Dado que Canadá constituye uno de los principales mercados emisores de turistas hacia Cuba, cualquier reducción en la conectividad aérea tiene un efecto inmediato sobre la ocupación hotelera y el flujo de ingresos.

Desde España Iberia informó informó que continúa monitoreando de manera permanente la evolución de la situación y ha aplicado medidas de flexibilidad tarifaria para facilitar cambios voluntarios en los boletos. No obstante, la compañía indicó que, hasta el momento, no contempla cancelaciones en su ruta entre Madrid y La Habana.

Alternativas disponibles para viajeros

Frente al cierre de instalaciones hoteleras y el escenario de incertidumbre operativa, diversos turoperadores han optado por ajustar sus condiciones comerciales, implementando políticas más flexibles para cambios, cancelaciones y reprogramaciones de viajes.

Frente al cierre de instalaciones hoteleras y el escenario de incertidumbre operativa, diversos turoperadores han optado por ajustar sus condiciones comerciales, implementando políticas más flexibles para cambios, cancelaciones y reprogramaciones de viajes.

Transat permite cambiar fecha, hotel o destino sin penalización para viajes previstos entre el 7 de febrero y el 30 de abril en instalaciones afectadas. Los clientes pueden optar por un crédito válido por un año. Air Canada Vacations ofrece modificaciones sin cargos para determinados periodos y la posibilidad de recibir un crédito de viaje futuro. WestJet y Sunwing también anunciaron exenciones de cargos por cambios, aunque en algunos paquetes se mantiene la penalización hotelera.

El grupo turístico Transat informó que permitirá a sus clientes modificar sin penalización la fecha del viaje, el hotel o incluso el destino para reservas programadas entre el 7 de febrero y el 30 de abril en alojamientos impactados por la situación. Además, quienes lo prefieran podrán solicitar un crédito con vigencia de un año para utilizarlo en futuras vacaciones.

Por su parte, Air Canada Vacations comunicó que habilitó cambios sin cargos adicionales en determinados periodos y ofrece la alternativa de emitir un crédito para viajes posteriores.

En tanto, WestJet y Sunwing también anunciaron exenciones en las tarifas por modificaciones, aunque aclararon que en ciertos paquetes turísticos podría mantenerse la penalización correspondiente al componente hotelero.

Un sector estratégico bajo presión

El turismo ha sido durante décadas un componente central de la economía cubana. No obstante, el sector ha enfrentado en los últimos años una combinación de factores adversos, incluyendo la caída sostenida en la llegada de visitantes, limitaciones financieras y problemas estructurales en infraestructura y servicios.

Cuba concluyó 2025 con solo 1,8 millones de visitantes internacionales, mientras que la ocupación hotelera promedio durante el primer semestre se situó en 21,5 %, registros que quedaron significativamente por debajo de los objetivos trazados por las autoridades.

La actual crisis energética añade un elemento adicional de vulnerabilidad, al afectar directamente la capacidad operativa de hoteles y aeropuertos. La ampliación de la planta hotelera en la última década contrasta ahora con la dificultad para sostener operaciones en condiciones de suministro limitado.

¿Medida temporal o señal de una crisis prolongada?

Las autoridades han presentado el cierre de hoteles como una medida organizativa y transitoria destinada a optimizar recursos. Sin embargo, la duración de estos cierres dependerá de la evolución del suministro de combustible y de la estabilidad del sistema eléctrico.

El escenario plantea interrogantes sobre la capacidad del sector turístico para sostener su actividad en el corto plazo y sobre el impacto que esta situación pueda tener en la percepción internacional del destino Cuba. La evolución de la crisis energética será determinante para definir si se trata de un ajuste puntual o de un cambio más profundo en la operatividad del turismo en la isla.


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