Air Europa introduce escalas técnicas en sus vuelos a Cuba tras escasez de combustible

La crisis de combustible que atraviesa Cuba ha alcanzado un punto crítico con efectos directos sobre la aviación internacional. La aerolínea española Air Europa anunció la implementación de una medida de emergencia que modifica temporalmente la operación de sus vuelos entre La Habana y Madrid, como respuesta a la indisponibilidad total de combustible de aviación (JET A-1) en los aeropuertos cubanos.

La decisión, que afecta a los vuelos programados entre el 10 y el 12 de febrero de 2026, no implica cancelaciones, pero sí un cambio sustancial en la logística de los trayectos, que deberán realizar una parada técnica para repostar en Santo Domingo, capital de la República Dominicana, antes de continuar hacia Europa.


Una modificación operativa para sostener la ruta

Air Europa explicó que la medida busca preservar la continuidad de la ruta transatlántica, una de las más demandadas por la diáspora cubana y por viajeros europeos. La parada técnica permitirá cargar el combustible necesario para completar el vuelo con los márgenes de seguridad exigidos por la normativa internacional, evitando así la suspensión del servicio.

Sin embargo, esta solución conlleva efectos colaterales inevitables: el tiempo total de vuelo se incrementa, los horarios previstos pueden verse alterados y se generan mayores costos operativos para la aerolínea, que asume la escala adicional como única alternativa viable ante la falta de suministro en Cuba.

“Debido a la falta de combustible en el Aeropuerto Internacional José Martí, si viajas desde La Habana a Madrid los días 10, 11 y 12 de febrero, te informamos de que, aunque nuestra operativa está confirmada, los vuelos tendrán algunos ajustes y será necesaria una parada técnica de repostaje en Santo Domingo”, dijo la compañía ibérica.

La compañía aérea pidió disculpas por los contratiempos provocados por un hecho que no depende de su gestión y señaló que los itinerarios originalmente previstos para los vuelos podrían experimentar variaciones.

La falta de queroseno impacta a aeropuertos estratégicos como La Habana, Varadero, Holguín, Santiago de Cuba, Camagüey y Santa Clara, poniendo en riesgo el normal funcionamiento de las aerolíneas que conectan la isla con Europa, Estados Unidos y América Latina.


El origen del problema: aeropuertos sin combustible JET A-1

La raíz de la situación se encuentra en la ausencia total de combustible para aviación en los principales aeropuertos del país, incluido el Aeropuerto Internacional José Martí. Avisos técnicos a la aviación (NOTAM) emitidos por las autoridades cubanas informaron que el JET A-1 no está disponible, una condición que compromete la operatividad de vuelos de largo alcance.

La restricción no se limita a La Habana. Otros aeropuertos internacionales del país enfrentan el mismo escenario, lo que amplía el impacto potencial sobre la conectividad aérea de Cuba y obliga a las aerolíneas extranjeras a rediseñar sus planes de vuelo en tiempo real.

Medidas anunciadas recientemente por Iberia

Ante la persistente escasez de combustible en los aeropuertos cubanos, Iberia informó la adopción de un conjunto de medidas operativas destinadas a mantener sus vuelos y reducir el impacto sobre los pasajeros. Entre las acciones anunciadas se incluyen ajustes en la planificación de los itinerarios, posibles reprogramaciones de horarios y la evaluación de escalas técnicas para el repostaje fuera de la isla cuando sea necesario.

La aerolínea señaló además que mantiene una coordinación permanente con las autoridades aeroportuarias y proveedores locales para garantizar el suministro disponible y priorizar la seguridad de las operaciones, al tiempo que recomendó a los viajeros mantenerse atentos a las comunicaciones oficiales ante eventuales cambios en sus vuelos.

Además de Air Europa e Iberia, otras compañías que operan de forma habitual la ruta Madrid–La Habana —entre ellas World2Fly, Cubana de Aviación y Air China— no han anunciado hasta el momento modificaciones en sus operaciones, a pesar de que los vuelos programados para las próximas semanas también podrían enfrentar afectaciones.

Un desafío logístico para la aviación internacional

En condiciones normales, los vuelos de largo recorrido cargan combustible suficiente en el aeropuerto de origen o destino. La imposibilidad de hacerlo en Cuba obliga a las aerolíneas a buscar aeropuertos alternos en la región, incrementando la complejidad operativa y reduciendo la eficiencia de las rutas.

Especialistas del sector advierten que esta situación no es sostenible a largo plazo. Cada escala técnica adicional implica mayores costos, uso extra de tripulación y ajustes en las programaciones, lo que podría traducirse en reducciones de frecuencias o suspensiones temporales si la crisis se prolonga.

Efectos inmediatos para los pasajeros

Para los viajeros, la modificación supone trayectos más largos y menos previsibles. La parada técnica en Santo Domingo puede afectar conexiones posteriores en Madrid, especialmente para quienes continúan hacia otros destinos europeos. Agencias de viaje recomiendan a los pasajeros revisar constantemente el estado de sus vuelos y prever posibles retrasos.

El impacto es particularmente sensible para familias cubanas, viajeros por motivos humanitarios y residentes en el exterior que dependen de esta ruta para mantener vínculos con la isla. La incertidumbre se suma a un contexto ya marcado por restricciones, altos costos y una oferta aérea limitada.

Señales de alerta para el turismo y la conectividad

La aviación es un pilar esencial para el turismo, uno de los sectores más golpeados de la economía cubana. La imposibilidad de garantizar combustible para vuelos internacionales erosiona la confianza de aerolíneas y turoperadores, y amenaza con reducir aún más la llegada de visitantes.

Expertos coinciden en que, si la crisis persiste, Cuba podría enfrentar un aislamiento aéreo parcial, con menos rutas activas y mayor dependencia de escalas externas para sostener conexiones básicas con Europa y otras regiones.

Una crisis que trasciende la aviación

La escasez de JET A-1 es solo una manifestación más de la crisis energética estructural que vive el país. La falta de combustibles ha afectado al transporte público, la generación eléctrica y ahora compromete seriamente la conectividad aérea, con consecuencias directas para la economía y la vida cotidiana.

La limitada capacidad de generación interna obliga a Cuba a cubrir buena parte de su demanda energética con suministros procedentes del exterior, una dependencia estructural que condiciona el funcionamiento de sectores esenciales como el transporte, la industria turística y los servicios públicos básicos.

Un alto funcionario del Ministerio de Energía y Minas admitió que la producción nacional solo cubre una fracción de la demanda energética del país y advirtió que el escenario resulta inviable sin una solución urgente a las restricciones que afectan el suministro de combustibles.

Un precedente que puede marcar tendencia

La medida adoptada por Air Europa podría sentar un precedente para otras compañías que operan en Cuba. Si el suministro de combustible no se restablece, más aerolíneas podrían verse obligadas a implementar escalas técnicas similares o a reconsiderar la viabilidad de sus rutas.

Mientras tanto, la imagen que se proyecta es la de un sistema al límite, donde incluso mantener un vuelo comercial activo requiere soluciones extraordinarias. La crisis del combustible, una vez más, se convierte en un símbolo de la fragilidad de la infraestructura cubana y de su impacto directo en la conexión del país con el mundo.


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