
El Senado de Florida aprobó de manera unánime un proyecto de ley que busca ampliar significativamente la construcción de viviendas accesorias en patios traseros, una medida que los legisladores presentan como una respuesta directa a la creciente crisis de vivienda que afecta a amplias zonas del estado.
La iniciativa obligará a los gobiernos locales a permitir las llamadas Accessory Dwelling Units (ADU), pequeñas viviendas independientes que pueden construirse dentro del mismo lote de una casa unifamiliar. Estas unidades, conocidas popularmente como granny flats, han ganado protagonismo en el debate público como una alternativa más rápida y económica para aumentar la oferta habitacional sin recurrir a grandes desarrollos inmobiliarios.
Qué son las ADU y dónde podrían construirse
Las ADU son viviendas secundarias ubicadas dentro de una propiedad residencial ya existente. Pueden ser estructuras independientes en el patio trasero, ampliaciones de la vivienda principal o incluso espacios adaptados, siempre que cumplan con los requisitos básicos de zonificación.
El proyecto de ley establece que estas unidades deberán ser permitidas en áreas donde ya existen viviendas unifamiliares, lo que implica un cambio relevante en la forma en que los municipios regulan el uso del suelo residencial.
Menos burocracia y procesos de aprobación más rápidos
Uno de los elementos centrales de la propuesta es la reducción de trámites administrativos. La ley prohíbe a los gobiernos locales exigir audiencias públicas, permisos especiales o excepciones adicionales cuando el proyecto de construcción cumpla con las normas de zonificación vigentes.
Según los legisladores que impulsan la medida, este enfoque busca eliminar barreras que históricamente han ralentizado o bloqueado la construcción de este tipo de viviendas, aun cuando existía demanda y capacidad para desarrollarlas.
Alquileres permitidos y control sobre rentas de corto plazo
El proyecto autoriza explícitamente el alquiler de las viviendas accesorias, lo que permitiría a los propietarios generar ingresos adicionales y ampliar las opciones de renta disponibles en el mercado local.
No obstante, la legislación deja claro que los municipios podrán mantener restricciones sobre alquileres de corta duración, especialmente aquellos inferiores a un mes, una disposición que apunta a diferenciar este tipo de vivienda de los alquileres turísticos temporales.
Mary Page fue una de las primeras en sumarse a la iniciativa y levantó una vivienda compacta de 500 pies cuadrados en la parte trasera de su casa en Pine Hills, utilizando un diseño predeterminado del programa “Ready Set Orange” del condado de Orange. Su objetivo es ofrecerla como una sorpresa a una amiga que ha enfrentado dificultades para acceder a una vivienda asequible.
Estacionamiento y límites a nuevas exigencias municipales
Otro punto clave de la propuesta es que impide a las autoridades locales imponer nuevos requisitos de estacionamiento únicamente por la construcción de una ADU. Este aspecto ha sido señalado como crucial por los promotores del proyecto, quienes argumentan que las exigencias de estacionamiento han sido utilizadas en el pasado para desalentar este tipo de desarrollos.
La ley, sin embargo, no elimina las normas de estacionamiento ya existentes, sino que limita la posibilidad de crear nuevas obligaciones específicas para estas unidades.
Argumentos a favor: costos más bajos y vivienda cerca del trabajo
Los defensores del proyecto sostienen que las viviendas en patios traseros son más económicas tanto en costos de construcción como de alquiler, y que pueden integrarse con mayor facilidad en vecindarios ya establecidos.
«Las ADUs pueden aumentar la vivienda para la plantilla porque cuestan menos construirlas, alquilar menos y a menudo están ubicadas en zonas donde los trabajadores necesitan vivir para estar cerca de sus empleos», mencionó Don Gaetz, senador estatal de Florida.
Legisladores a favor de la medida destacaron que estas unidades podrían beneficiar a trabajadores, estudiantes y adultos mayores que buscan opciones de vivienda más asequibles y cercanas a sus lugares de empleo o a sus familias, sin alterar de forma drástica la estructura de los barrios.
Próximo paso en la Cámara de Representantes
Tras su aprobación en el Senado, el proyecto regresa ahora a la Cámara de Representantes de Florida, donde deberá ser debatido y votado antes de ser enviado al gobernador para su posible firma.
Si la iniciativa se convierte en ley, representaría un cambio significativo en la política de vivienda del estado, al reducir el margen de maniobra de los gobiernos locales y promover una expansión gradual de la oferta habitacional dentro de comunidades ya consolidadas.





