“Es suficiente ya»: Albertico Pujol estalla contra el régimen cubano y rechaza cualquier diálogo

El popular actor cubano Albertico Pujol volvió a sacudir el debate político sobre Cuba tras publicar un extenso y contundente mensaje en redes sociales en el que arremete contra el régimen de La Habana, al que define como un “desgobierno” carente de argumentos morales, políticos y humanos para justificar la situación que atraviesa el país.

El pronunciamiento, difundido desde su plataforma digital, se produce en un contexto de creciente frustración social dentro de la Isla y de intensos debates en el exterior sobre la conveniencia —o no— de retomar vías de diálogo con la cúpula gobernante cubana.


Un mensaje publicado “sin concesiones”

Pujol explicó que decidió hacer públicas sus reflexiones en Facebook porque, a su juicio, ya no existen razones válidas para seguir otorgando legitimidad política o espacios de negociación al poder en Cuba. En su texto, sostiene que cualquier intento de justificar la actuación del régimen ignora décadas de abuso, fracaso económico y deterioro social.

El activista plantea que el problema no es coyuntural, sino estructural: un sistema que, según afirma, ha demostrado de manera reiterada su incapacidad para gobernar en beneficio de la ciudadanía.

“La indolencia no tiene perdón”

Uno de los pasajes más duros del mensaje es la acusación directa a la dirigencia cubana por lo que Pujol describe como una absoluta indolencia frente al sufrimiento popular. Señala que quienes toman las decisiones no padecen las mismas carencias que el resto de la población y viven al margen de las penurias cotidianas.

En ese sentido, recalca que ninguno de los “dirigentes” enfrenta apagones prolongados, escasez de alimentos, transporte colapsado o incertidumbre económica, lo que, a su juicio, explica la frialdad con la que se aplican políticas que continúan agravando la crisis.

«No existen argumentos por parte del desgobierno de la dictadura cubana que justifiquen absolutamente nada. La indolencia de esos sátrapas no tiene perdón jamás», dijo en su mensaje.


El pueblo cubano: nobleza, paciencia y agotamiento

El activista hace una clara distinción entre el régimen y la ciudadanía. Describe al pueblo cubano como “muy noble, muy bueno y muy paciente”, pero advierte que incluso esa paciencia tiene límites. Para Pujol, el cansancio social no es una reacción espontánea, sino el resultado de años de abusos, promesas incumplidas y discursos oficiales que no se traducen en mejoras reales.

Este agotamiento, sostiene, se manifiesta tanto en el creciente malestar interno como en la emigración masiva de cubanos que buscan fuera del país las oportunidades que no encuentran dentro.

Rechazo absoluto al diálogo con la cúpula gobernante

Uno de los ejes centrales del texto es la negativa rotunda a cualquier conversación con el grupo que actualmente dirige el país. Pujol afirma que insistir en el diálogo con esa élite es un error “muy peligroso” porque termina aplazando soluciones reales y favoreciendo únicamente las conveniencias del poder. «No se puede conversar absolutamente nada con el grupúsculo a cargo de conducir ese país», destacó.

Según su análisis, décadas de conversaciones, acercamientos y gestos diplomáticos no han producido cambios sustanciales en el sistema político ni en la vida de la población. Por ello, califica esa estrategia como un “arcaísmo” que ya no responde a la realidad cubana actual.

Un contexto marcado por crisis y debates internacionales

Las declaraciones se producen en medio de una profunda crisis económica y energética, con un crecimiento prácticamente estancado y una infraestructura cada vez más deteriorada. A este escenario se suma el debate internacional sobre posibles contactos diplomáticos con el régimen cubano, un tema que genera posiciones encontradas tanto dentro de la Isla como en la diáspora.

Pujol se sitúa claramente en el sector que considera agotada esa vía y sostiene que cualquier intento de diálogo sin transformaciones profundas solo prolonga la agonía del país.

El presidente estadounidense Donald Trump señaló recientemente que su administración ha establecido canales de comunicación directa con las autoridades cubanas y dejó abierta la puerta a un eventual pacto entre ambas partes. «Cuba es una nación fallida… pero ahora no tiene a Venezuela para apuntalarlo, así que estamos hablando con la gente de Cuba, la gente más importante de Cuba para ver qué pasa», mencionó desde su residencia en Florida.

Reacciones en redes sociales

El pronunciamiento de Albertico Pujol provocó una rápida y amplia respuesta en redes sociales, donde cientos de usuarios compartieron, comentaron y debatieron sus palabras. La mayoría de las reacciones reflejaron respaldo, identificación y cansancio, aunque también surgieron posturas críticas que defendieron la vía del diálogo.

Entre los comentarios más recurrentes, muchos usuarios coincidieron en que el mensaje resume el sentir de una parte importante del pueblo cubano y del exilio: “Dijo lo que millones pensamos y pocos se atreven a decir con tanta claridad». “Con dictaduras no se dialoga, se les pone límites». “El pueblo aguanta, pero no eternamente.”

Otros internautas subrayaron la frase en la que Pujol describe la distancia entre los dirigentes y la realidad cotidiana de la población, destacando que la desconexión del poder es una de las causas centrales del colapso del país: “Ellos no pasan apagones ni hambre, por eso no entienden nada». “Gobiernan desde el privilegio mientras el pueblo sobrevive».

También se repitieron mensajes que cuestionan décadas de intentos de negociación sin resultados visibles: “Casi 70 años hablando y el país cada vez peor.”
“El diálogo ha sido solo oxígeno para el régimen». No obstante, una minoría de usuarios expresó desacuerdo con el tono del activista y defendió la diplomacia como una vía necesaria, aunque imperfecta: “Sin diálogo no hay salida posible». “El aislamiento total también lo paga el pueblo.”

El intercambio dejó en evidencia la profunda polarización que sigue marcando cualquier debate sobre Cuba: entre quienes consideran agotada toda forma de conversación con el poder y quienes aún creen que la presión internacional combinada con diálogo puede abrir algún espacio de cambio.

Un cierre que resume el sentimiento de hartazgo

Con una frase breve pero cargada de significado —“Es suficiente ya”—, Albertico Pujol resume el espíritu de su mensaje y de una postura cada vez más extendida entre sectores del exilio y de la propia Isla. Su pronunciamiento no solo cuestiona al régimen, sino también a las estrategias que, durante décadas, han prometido cambios sin lograr resultados tangibles.

En un país atrapado entre la crisis prolongada y la falta de horizontes claros, declaraciones como esta vuelven a colocar una pregunta incómoda en el centro del debate: ¿hasta cuándo se insistirá en dialogar con un poder que, según sus críticos, ha demostrado no escuchar ni rectificar?


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