
Una cubana residente en México ha generado un intenso debate en redes sociales tras revelar, a través de un video en TikTok, las razones que la llevaron a abandonar Estados Unidos después de cuatro años de residencia, pese a contar con estabilidad material. Su testimonio, cargado de emotividad, ha resonado entre miles de migrantes que se identifican con el dilema entre prosperidad económica y bienestar personal.
La joven, conocida en TikTok como @cubanita.en.mexic, respondió a una de las preguntas más recurrentes de sus seguidores: “Amiga, ¿por qué saliste de Estados Unidos, si allá hay mejor vida?”, leyó la joven y enseguida su respuesta fue directa y sin adornos: “Es verdad que en Estados Unidos hay mejor vida, en el sentido de que el dólar vale donde quiera, pero, mi amor, tienes que ganártelo, tienes que lucharlo y echarle ganas, como en todos los países”, explicó.
Trabajo, estabilidad… y una sensación de vacío
En su relato, la cubana reconoce que en Estados Unidos logró lo que muchos migrantes persiguen: estabilidad, ingresos constantes y acceso a comodidades materiales. Sin embargo, subrayó que ese progreso tenía un costo alto: jornadas laborales extenuantes y poco tiempo para compartir con sus hijas.
Según explicó, aunque contaba con todo lo necesario para vivir, no podía disfrutarlo plenamente. El esfuerzo diario por mantenerse económicamente la alejaba de lo que considera esencial: la convivencia familiar y la tranquilidad emocional. “Me pasé cuatro años en Estados Unidos lejos de mi familia. Tenía todas las comodidades que podía tener, y, mi amor, es como si no hubiese tenido eso, porque no lo disfrutaba. Trabajaba muchísimo y no estaba con mis hijos”, confesó en el video.
“Los materiales no lo son todo”
Uno de los fragmentos más compartidos del testimonio es cuando la joven afirma que la vida no se mide solo en bienes ni en dinero, sino en experiencias y momentos vividos con los seres queridos.
“Los materiales no lo son todo. Aunque sea bajo un puente, prefiero estar con mis hijas, porque la vida es una sola. Hoy estamos, mañana quizás no, y no nos vamos a llevar nada, solo lo que vivimos y lo felices que nos sentimos”, expresó, dejando claro que su decisión no fue impulsiva, sino profundamente reflexionada.
Estas palabras han sido interpretadas por muchos usuarios como un cuestionamiento directo al ideal migratorio que sitúa el éxito económico por encima de cualquier otro aspecto de la vida.
@cubanita.en.mexic Respuesta a @amiga #cubanaenmexico🇨🇺🇲🇽🔥 #paratiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii #mamaconsushijos❤️ oportunidades hay en todos los países siempre y cuando luches por lo q quieres 🙏#refleccion🌷 ♬ sonido original – cubanita 🇨🇺en mexico 🇲🇽
México como alternativa emocional y vital
Aunque no entra en detalles económicos sobre su nueva vida en México, la cubana deja claro que el cambio de país respondió a una búsqueda de equilibrio emocional. Para ella, la cercanía familiar y la posibilidad de compartir tiempo con sus hijas pesan más que el poder adquisitivo o el estatus social.
Su experiencia pone sobre la mesa una realidad frecuente entre migrantes cubanos: no todas las decisiones migratorias responden al dinero, y no todos los caminos conducen necesariamente a Estados Unidos.
Reacciones en redes: identificación y debate
El testimonio de la cubana generó una ola de comentarios en TikTok y Facebook, donde numerosos usuarios se identificaron con su experiencia y aplaudieron su decisión de priorizar a la familia por encima del bienestar material. Entre las reacciones más destacadas se leen mensajes como: “Solo el que ha vivido lejos de sus hijos sabe lo que eso duele. El dinero no compra tiempo perdido». “Estados Unidos da oportunidades, sí, pero también te roba momentos que no regresan». “Muchos critican, pero cuando te toca estar solo, trabajando sin parar, entiendes perfectamente su decisión». “No es fracaso volver a empezar en otro lugar si eres feliz. Fracaso es vivir infeliz solo por aparentar.”
Otros usuarios compartieron vivencias similares, señalando que la migración suele idealizarse sin mostrar el impacto emocional, la soledad y el desgaste psicológico que enfrentan muchos cubanos en el exterior: “La gente cree que llegar a Estados Unidos lo arregla todo, y no es así. A veces se gana dinero, pero se pierde la vida». “Prefiero poco dinero y paz mental que mucho estrés y depresión».
También hubo comentarios que abrieron el debate, cuestionando si todos pueden permitirse una decisión similar, aunque sin deslegitimar su experiencia personal: “No todos pueden hacerlo, pero se respeta que ella eligiera a su familia.” En conjunto, las reacciones reflejan un sentimiento recurrente dentro de la diáspora cubana: el éxito no tiene una sola definición, y para muchos migrantes, la estabilidad emocional y la cercanía familiar terminan siendo valores irrenunciables.
Una historia que refleja un debate más amplio
Más allá del caso individual, el testimonio de esta cubana refleja un debate latente dentro de la diáspora: ¿vale la pena sacrificar la vida personal por estabilidad económica? ¿Existe una única definición de éxito?
Su historia no pretende deslegitimar el sueño americano, sino humanizar el proceso migratorio, mostrando que las decisiones no siempre siguen el camino que otros esperan.
Un mensaje que conecta con miles
La viralidad del video confirma que el mensaje tocó una fibra sensible. Para muchos migrantes, las palabras de esta cubana funcionan como un recordatorio: el éxito no es universal ni se mide igual para todos.
En un contexto donde emigrar suele asociarse únicamente con prosperidad material, su historia aporta una mirada distinta, íntima y profundamente humana, sobre lo que significa realmente “vivir mejor”.





