
La Embajada de Estados Unidos en Cuba emitió una alerta de seguridad dirigida a ciudadanos estadounidenses que se encuentran en la isla o planean viajar a ella, advirtiendo sobre una situación crítica provocada por el colapso de servicios básicos, especialmente el sistema eléctrico, la violencia, el abastecimiento de combustible y el funcionamiento general de la infraestructura pública.
El aviso, difundido a través de canales oficiales, describe un escenario marcado por apagones prolongados y recurrentes, que ya no se limitan a horarios programados, sino que ocurren de manera imprevisible en gran parte del país. Estas interrupciones, señala la embajada, afectan de forma directa el acceso a agua potable, telecomunicaciones, transporte, servicios médicos y otras actividades esenciales para la vida diaria.
Apagones diarios y colapso de servicios esenciales
Según la advertencia, los cortes eléctricos se han convertido en una ocurrencia diaria que impacta tanto a zonas residenciales como a áreas comerciales y turísticas. La falta de electricidad compromete el bombeo de agua, interrumpe la conectividad digital y dificulta el funcionamiento de comercios, bancos y centros de salud, incrementando la vulnerabilidad de la población y de los visitantes extranjeros.
La embajada subraya que, en muchos casos, los apagones se extienden durante varias horas consecutivas, lo que agrava las condiciones sanitarias y limita la capacidad de respuesta ante emergencias, especialmente en un contexto de recursos escasos.
Escasez de combustible y efectos en la movilidad
Otro de los puntos centrales de la alerta es la grave escasez de combustible, un factor que profundiza la crisis energética y logística. La falta de gasolina y diésel ha generado largas colas en estaciones de servicio y restricciones severas en la movilidad, tanto para el transporte público como para vehículos privados.
Esta situación, advierte la misión diplomática, afecta también el funcionamiento de generadores eléctricos utilizados como respaldo en hospitales, hoteles, negocios y residencias, lo que incrementa el riesgo de interrupciones totales del suministro eléctrico en instalaciones críticas.
Incidentes con ciudadanos estadounidenses
El comunicado menciona además incidentes recientes que involucran a ciudadanos estadounidenses, algunos de los cuales se les impidió ingresar al país y otros los presionaron para abandonar Cuba bajo advertencias de detención. A ello se suma un clima de protestas y manifestaciones, en ocasiones acompañado de retórica antiestadounidense, que incrementa los niveles de riesgo en determinados entornos.
La embajada advierte que este contexto puede derivar en restricciones imprevistas, cambios abruptos en las condiciones de seguridad y dificultades para recibir asistencia consular de manera inmediata.
Recomendaciones oficiales de seguridad
Ante este panorama, la Embajada de Estados Unidos recomienda a sus ciudadanos extremar las medidas de precaución. Entre las principales sugerencias figuran mantener reservas de agua, alimentos y combustible, cargar con antelación teléfonos y dispositivos electrónicos, y monitorear de forma constante los comunicados oficiales de la Unión Eléctrica (UNE) sobre el estado del sistema energético.
Asimismo, insta a registrarse en el programa STEP (Smart Traveler Enrollment Program) del Departamento de Estado, una herramienta que permite recibir alertas de seguridad y facilitar la localización y asistencia consular en caso de emergencia, así como seguir las cuentas oficiales de la embajada en La Habana.
El aviso diplomático se suma a otras señales de preocupación internacional sobre la fragilidad del sistema eléctrico cubano y la falta de soluciones estructurales a corto plazo. Para la embajada, el escenario actual es volátil e incierto, por lo que insiste en la necesidad de evaluar cuidadosamente cualquier desplazamiento dentro del país y mantenerse informado a través de fuentes oficiales.
Un contexto de tensión y crisis prolongada
La alerta se emite en un momento de creciente tensión política y económica entre Washington y La Habana, en medio de una crisis energética que se arrastra desde hace meses y que ha generado malestar social, protestas espontáneas y un deterioro sostenido de las condiciones de vida en la isla.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Washington y La Habana mantienen contactos activos y que las negociaciones avanzan a tal punto que un acuerdo entre ambas partes podría concretarse en cualquier momento. “Es una nación fallida. Ya no reciben dinero de Venezuela ni de ningún otro lado. México va a dejar de enviarles petróleo”, menciono el mandatario en referencia a la crisis de la dictadura castrista.
En este contexto, la advertencia de Estados Unidos refleja no solo una preocupación consular, sino también la magnitud de una crisis interna que continúa impactando a la población cubana y a los extranjeros que residen o visitan la isla, en un entorno cada vez más marcado por la escasez y la inestabilidad.


