
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que su administración mantiene contactos directos con el gobierno de Cuba y que ambas partes estarían “muy cerca” de alcanzar un posible acuerdo, en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa la isla.
Durante declaraciones públicas, Trump aseguró que existen conversaciones en curso con personas de alto nivel dentro del régimen cubano y describió la situación del país como la de una “nación fallida”, haciendo referencia a la escasez de combustible, los apagones prolongados y el deterioro general de las condiciones de vida.
“El régimen perdió sus principales fuentes de apoyo y ahora busca salidas. Estamos hablando con ellos”, dijo Trump, sin ofrecer detalles específicos sobre el contenido de las negociaciones ni los posibles términos de un eventual entendimiento.
Cuba responde: no hay diálogo formal
Desde La Habana, la versión fue distinta. Funcionarios cubanos indicaron que no existe un diálogo formal ni una negociación estructurada con Washington, aunque reconocieron que hay canales de comunicación abiertos. Según diplomáticos de la isla, cualquier conversación futura debería darse “sobre la base del respeto a la soberanía” y sin presiones externas.
La discrepancia entre ambas versiones ha generado interrogantes sobre el verdadero alcance de los contactos y si se trata de simples intercambios diplomáticos, negociaciones indirectas o un proceso preliminar aún no oficial.
Presión económica y crisis energética
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de máxima presión económica sobre el gobierno cubano. En las últimas semanas, la Casa Blanca ha endurecido sanciones y advertido a terceros países sobre posibles consecuencias si continúan suministrando petróleo a la isla, una medida que ha impactado directamente en la ya frágil red eléctrica cubana.
El mandatario también insinuó que el aislamiento energético podría acelerar cambios internos en Cuba y forzar al régimen a sentarse a negociar bajo nuevas condiciones.
Incertidumbre sobre el rumbo del acercamiento
Por ahora, no está claro si estos contactos derivarán en un acuerdo concreto ni qué implicaciones tendría para temas sensibles como sanciones, migración, vuelos, remesas o relaciones diplomáticas. Analistas señalan que el anuncio de Trump podría formar parte de una estrategia de presión política, mientras otros consideran que podría abrir una nueva etapa en la relación bilateral, marcada históricamente por la confrontación.
Lo cierto es que las declaraciones han vuelto a colocar a Cuba en el centro del debate político en Washington y han generado expectativa tanto dentro como fuera de la isla, en un momento de extrema fragilidad para el régimen cubano.




