
Un juez federal en San Antonio decidió frenar la liberación de un ciudadano cubano acusado de embestir con su automóvil a varios vehículos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mientras se esclarecen dudas fundamentales sobre su estatus migratorio y la supuesta cancelación de su parole en Estados Unidos.
La decisión judicial mantiene en custodia a Robyn Argote-Brooks, de 25 años, quien enfrenta cargos federales tras un incidente ocurrido durante un operativo de las autoridades migratorias. El magistrado determinó que no existen, por ahora, elementos suficientes para autorizar su liberación bajo supervisión familiar.
La decisión del juez y los documentos pendientes
De acuerdo con San Antonio Expresss-News el juez federal Jason Pulliam ordenó aplazar cualquier decisión sobre la excarcelación del acusado hasta que el gobierno presente documentación adicional relacionada con el estatus migratorio de Argote-Brooks. En particular, el tribunal solicitó pruebas claras sobre la supuesta cancelación de su parole y la forma en que dicha decisión se notificó al implicado o a su familia.
Según se expuso en la audiencia, este punto resulta clave para determinar la legalidad del intento de arresto llevado a cabo por los agentes federales y para evaluar si el acusado representaba un riesgo de fuga o una amenaza para la comunidad.
El incidente que dio origen al caso
Durante el proceso judicial se indicó que la actuación policial comenzó luego de que los agentes consideraran que Argote-Brooks levantaba sospechas. Al consultar el registro del vehículo, un oficial sostuvo que el sistema reflejaba la anulación de su parole migratorio desde abril de 2025. La situación escaló cuando intentaron detenerlo: según la versión presentada, el joven cubano habría intentado darse a la fuga, provocando un choque con unidades federales en medio del operativo.
Los hechos que derivaron en el proceso judicial ocurrieron el pasado 13 de enero en el estacionamiento de un Walmart en San Antonio. De acuerdo con la versión presentada por las autoridades, agentes de ICE intentaban detener a Argote-Brooks cuando este embistió con su vehículo a dos automóviles oficiales en el estacionamiento de un Walmart.
Como resultado del impacto, uno de los agentes habría sufrido lesiones, mientras que los daños materiales a los vehículos federales fueron estimados en aproximadamente 5.000 dólares. A raíz de este suceso, el joven cubano fue acusado formalmente de destrucción de propiedad gubernamental, un delito federal.
Los argumentos presentados por la defensa
Durante la audiencia, la abogada defensora expuso que Argote-Brooks ni su padre desconocían cualquier cambio en su estatus migratorio. También recordó que el joven cumplió tres años de servicio militar en Cuba y que, en 2024, lo podrían convocar para participar en la guerra en Ucrania, situación que motivó a su familia a abandonar la isla y solicitar protección en Estados Unidos.
La defensa advirtió además que, en caso de deportarlo, el acusado podría enfrentar consecuencias en Cuba al considerarse desertor, un argumento que se presenta como parte del contexto personal del procesado. “Si regresa a Cuba, lo declararían desertor”, agregó su representante legal.
La controversia en torno al parole migratorio
Uno de los elementos centrales del caso es la situación migratoria del acusado. El gobierno federal sostiene que el parole de Argote-Brooks se canceló en abril de 2025, lo que justificaría la intervención de ICE y el intento de detención.
No obstante, la defensa asegura que ni el acusado ni su padre recibieron notificación oficial sobre dicha cancelación. Esta presunta falta de comunicación es uno de los motivos por los cuales el juez decidió frenar la liberación y exigir mayor claridad documental antes de avanzar en el proceso.
La postura de la fiscalía federal
Por su parte, Amy Marie Walker, fiscal federal adjunta solicitó que el acusado permanezca detenido mientras avanza el proceso judicial. Entre los argumentos esgrimidos se incluyó la existencia de un presunto incidente previo de atropello y fuga vinculado al mismo vehículo, así como el intento de huida durante el operativo que culminó con la colisión contra los autos de ICE.
Para el gobierno, estos elementos demostrarían que Argote-Brooks representa un riesgo y que su liberación no debe aplicarse en esta etapa del caso.
Qué podría ocurrir a partir de ahora
El juez dejó claro que no tomará una decisión definitiva hasta recibir y evaluar la documentación solicitada al gobierno federal. Mientras tanto, Argote-Brooks continuará bajo custodia.
Si el juez lo declara culpable, el joven cubano podría enfrentar una condena de hasta 10 años de prisión federal. Tras cumplir una eventual sentencia, también podría quedar sujeto a un proceso de deportación, según establece la legislación migratoria estadounidense.





