
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el régimen cubano se encuentra en una fase crítica y que su colapso podría estar “muy cerca”, debido a la profunda crisis económica que atraviesa la isla y a la pérdida de apoyos clave en la región.
Las declaraciones fueron realizadas durante un intercambio informal con simpatizantes, donde Trump sostuvo que Cuba vive una situación “insostenible” marcada por apagones prolongados, escasez de alimentos y medicinas, y un creciente descontento social. Según el mandatario, el sistema político cubano “ya no puede sostenerse como antes”.
Trump señaló además que la reducción del respaldo económico y energético de antiguos aliados ha agravado el deterioro interno del país. En ese contexto, insistió en que el pueblo cubano “merece libertad, oportunidades y prosperidad”, al tiempo que calificó al actual modelo de gobierno como un “fracaso histórico”.
Crisis económica y presión social
En los últimos años, Cuba ha enfrentado una de las peores crisis de su historia reciente. La combinación de apagones diarios, inflación elevada, migración masiva y una fuerte caída del poder adquisitivo ha impactado de manera directa en la vida cotidiana de millones de ciudadanos.
Analistas coinciden en que el desgaste económico ha incrementado el malestar social, reflejado en protestas esporádicas y en un éxodo sin precedentes de cubanos que buscan salir del país. Este escenario ha sido utilizado por la Casa Blanca para reforzar su narrativa de que el sistema cubano se encuentra al borde del colapso.
Línea dura de Washington
Las palabras de Trump se alinean con la postura firme de su administración hacia La Habana, basada en sanciones económicas y presión diplomática. El presidente ha reiterado en varias ocasiones que su gobierno no respaldará al régimen cubano mientras no se produzcan cambios políticos significativos y mejoras sustanciales en materia de derechos humanos.
Expectativa e incertidumbre
Mientras Washington mantiene su discurso de máxima presión, en la isla persiste un clima de incertidumbre. Para muchos cubanos, las declaraciones de Trump reflejan una realidad que ya se vive a diario; para otros, forman parte del debate político internacional sin un impacto inmediato.
Lo cierto es que la situación económica y social de Cuba continúa deteriorándose, alimentando especulaciones sobre el futuro del país y manteniendo la atención internacional sobre el posible rumbo que podría tomar la isla en los próximos meses.




