
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la intención del país de presentar una candidatura oficial para acoger la Expo Mundial 2035, con Miami como ciudad anfitriona propuesta. La iniciativa, respaldada por el estado de Florida, busca posicionar al sur del estado como epicentro de uno de los eventos internacionales más relevantes en materia de innovación, cultura y desarrollo económico.
En su declaración, Trump calificó el proyecto como “el próximo gran hito” dentro de lo que definió como una “nueva Edad de Oro de América”, subrayando el potencial del evento para proyectar a Estados Unidos en el escenario global durante la próxima década.
Florida y Miami, en el centro de la estrategia
El anuncio se produce en un momento de creciente visibilidad internacional para Miami, que en los últimos años ha reforzado su perfil como sede de grandes eventos deportivos, culturales y empresariales. La posible Expo Mundial 2035 se sumaría a esa tendencia, consolidando a la ciudad como un punto de conexión clave entre Estados Unidos, América Latina y Europa.
Desde el punto de vista institucional, el respaldo del estado de Florida resulta determinante, ya que una Expo de esta magnitud requiere coordinación entre autoridades locales, estatales y federales, además de una sólida infraestructura urbana y logística.
Marco Rubio liderará la candidatura
Como parte del plan, Trump anunció el nombramiento del secretario de Estado Marco Rubio, originario de Miami, para presidir los esfuerzos de coordinación y avance de la propuesta. Rubio tendrá a su cargo la articulación diplomática y política de la candidatura, así como la relación con los organismos internacionales responsables del proceso de selección.
El papel del secretario de Estado será clave para presentar la visión estadounidense de la Expo, definir los ejes temáticos del proyecto y asegurar apoyos en un proceso altamente competitivo a nivel global.
Impacto económico y creación de empleo
Trump destacó que la Expo Mundial 2035 podría traducirse en miles de nuevos empleos y miles de millones de dólares en crecimiento económico. Tradicionalmente, este tipo de exposiciones genera inversiones significativas en infraestructura, transporte, vivienda temporal, hotelería y servicios, además de un fuerte impulso al turismo internacional.
Expertos señalan que, de materializarse, el evento tendría un impacto directo en sectores como la construcción, la tecnología, la logística y la economía creativa, con efectos que podrían extenderse más allá del periodo de celebración de la Expo.
Antecedentes de grandes eventos internacionales
En su mensaje, Trump recordó que durante su primer mandato impulsó la llegada de eventos de alcance global a Estados Unidos, como la Copa Mundial de la FIFA 2026 y los Juegos Olímpicos de Verano de 2028. En esta nueva etapa presidencial, vinculó la eventual Expo de 2035 con otras citas internacionales previstas en el país, incluyendo conmemoraciones históricas y cumbres multilaterales.
Este enfoque busca reforzar la imagen de Estados Unidos como anfitrión recurrente de eventos de gran escala, capaces de atraer atención mediática, inversión extranjera y participación internacional.
El proceso para la Expo Mundial 2035
La candidatura estadounidense deberá competir con propuestas de otros países interesados en albergar la Expo Mundial 2035. El proceso incluye evaluaciones técnicas, visitas de inspección y votaciones internacionales, en las que influyen factores como infraestructura, estabilidad política, financiamiento y el concepto temático del evento.
De resultar exitosa, Miami se convertiría en una de las pocas ciudades estadounidenses en organizar una exposición universal en la era moderna, con implicaciones de largo alcance para su desarrollo urbano y su posicionamiento global.
Un proyecto con proyección a largo plazo
“Espero ganar y participar en la Expo Miami 2035”, afirmó Trump al cerrar su declaración. Más allá del anuncio, la iniciativa abre ahora una etapa de planificación, negociaciones y definición estratégica que marcará el rumbo de la propuesta en los próximos años.
Para Miami y Florida, la posible Expo representa no solo un evento puntual, sino una oportunidad de transformación económica y urbana que podría redefinir el papel de la ciudad en el mapa internacional durante las próximas décadas.




