Negocios bajo escrutinio: Miami activa equipo para investigar lazos comerciales con Cuba

Foto: Video de YouTube de WPLG Local 10

La Comisión de la Ciudad de Miami aprobó de forma unánime la creación de un equipo de tarea especializado que tendrá como objetivo revisar negocios que operan dentro de la ciudad y que pudieran mantener vínculos directos o indirectos con el régimen cubano, una decisión que refuerza la línea adoptada recientemente por otras jurisdicciones del sur de Florida.

La iniciativa, impulsada por el comisionado Ralph Rosado, busca establecer un mecanismo formal de revisión y coordinación interinstitucional para asegurar que las empresas locales cumplan con las leyes federales de sanciones y regulaciones comerciales vigentes relacionadas con Cuba.


Un equipo de revisión sin acciones inmediatas

Durante la sesión de la comisión, los funcionarios subrayaron que la creación del equipo de tarea no implica sanciones automáticas ni cierres inmediatos de negocios. En su lugar, el enfoque estará centrado en verificar, auditar y evaluar la legalidad de las operaciones comerciales que puedan involucrar relaciones económicas con entidades estatales o controladas por el gobierno cubano.

El equipo estará conformado por personal de la Ciudad de Miami, en coordinación con la oficina del Recaudador de Impuestos de Miami-Dade, lo que permitirá compartir información administrativa y fiscal dentro del marco legal establecido.

“Pasamos dos cosas, una es una resolución en la que le pedimos al Departamento de Justicia que revise todos los negocios que hay en la ciudad de Miami para asegurarse de que esas personas que están haciendo negocio con Cuba cumplen con todas las regulaciones”, dijo Rolando Escalona, comisionado de Miami por el Distrito 3.

Dos resoluciones clave respaldan la iniciativa

La medida aprobada se apoya en dos resoluciones complementarias que amplían su alcance institucional: Por un lado, la comisión acordó solicitar al Departamento de Justicia de Estados Unidos que lleve a cabo una revisión general de los negocios que operan en Miami, con el fin de confirmar que cualquier relación comercial con Cuba cumpla estrictamente con las normativas federales.

Por otro, se autorizó formalmente al Recaudador de Impuestos del condado a realizar auditorías específicas a compañías que presenten posibles vínculos con entidades controladas por La Habana, una acción que podría derivar en consecuencias administrativas si se detectan irregularidades.


Representa que simplemente cada gobierno del condado Miami-Dade quiere poner a cada uno de los residentes de este condado primero. Yo creo que lo más importante que se habla aquí es de la seguridad nacional de los Estados Unidos de América”, explicó Dariel Fernández.

Qué podría pasar si se detectan irregularidades

Las autoridades explicaron que, en caso de que una auditoría determine que un negocio incumple las leyes federales o estatales, el Recaudador de Impuestos podría revocar la licencia correspondiente, lo que abriría la puerta a que la Ciudad de Miami adopte medidas similares respecto a su licencia comercial.

Además, el equipo de tarea tendrá la facultad de remitir casos a instancias federales cuando se considere necesario, especialmente si se detectan posibles violaciones de las regulaciones de sanciones o del marco legal que regula las relaciones económicas con Cuba.

Un mensaje político y administrativo

Durante el debate, varios comisionados coincidieron en que la votación envía un mensaje claro de cumplimiento y vigilancia regulatoria, en un contexto en el que Miami mantiene una posición histórica de firmeza frente al gobierno cubano.

Dariel Fernández, recaudador de impuestos de Miami-Dade, afirmó que la medida responde tanto a un compromiso con el cumplimiento de la ley como a la necesidad de proteger los intereses locales y la seguridad nacional, al evitar que recursos generados en el sur de Florida terminen beneficiando indirectamente a regímenes sancionados por Estados Unidos.

Contexto regional: una tendencia en el sur de Florida

La decisión de Miami no ocurre de forma aislada. En los últimos meses, otras ciudades y el propio condado Miami-Dade han avanzado en acciones similares, incluyendo revisiones administrativas y revocaciones de licencias a negocios que no pudieron justificar legalmente sus vínculos con Cuba.

Este nuevo equipo de tarea coloca a la Ciudad de Miami dentro de una estrategia regional más amplia, alineada con políticas federales y con la sensibilidad de una comunidad marcada por el exilio cubano y el rechazo a cualquier forma de apoyo económico al régimen de la isla.

qué negocios pueden operar con Cuba bajo sanciones

Las relaciones comerciales con Cuba están estrictamente reguladas por el gobierno federal de EE. UU., a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro. En general, la mayoría de las transacciones están prohibidas, salvo excepciones claramente definidas por la ley.

Algunas actividades están permitidas sin licencia especial, siempre que cumplan condiciones estrictas, como la exportación de alimentos y productos médicos, los servicios humanitarios, ciertas actividades educativas, religiosas o culturales, y telecomunicaciones destinadas a facilitar el acceso a la información del pueblo cubano.

Otras operaciones requieren una licencia específica de OFAC, otorgada caso por caso, especialmente cuando implican servicios profesionales, intermediación comercial, inversiones indirectas o contratos que no estén cubiertos por licencias generales.

Están expresamente prohibidas las relaciones comerciales con entidades controladas por el aparato militar o de seguridad del Estado cubano, así como las inversiones directas en empresas estatales, el uso de intermediarios para ocultar vínculos con el régimen y cualquier pago que beneficie a entidades sancionadas.

Para los negocios en Miami, el riesgo legal es alto: no basta con alegar que una operación es legal, sino que debe demostrarse con documentación detallada. El incumplimiento puede derivar en multas, revocación de licencias comerciales y remisiones a autoridades federales, base sobre la cual la ciudad creó el nuevo equipo de revisión.

Próximos pasos

Según lo aprobado, el equipo comenzará a operar una vez entren en vigor las resoluciones, con un enfoque inicial en evaluación documental, cooperación interinstitucional y definición de criterios de revisión. Las autoridades insistieron en que el proceso se desarrollará dentro de los márgenes legales y con respeto al debido proceso de los negocios involucrados.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *