
El proceso para un posible recall contra la alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, dio un paso clave luego de que la Oficina del Clerk of Courts and Comptroller aprobara la validez formal de la petición, habilitando así el inicio de la recolección de firmas.
Con la aprobación administrativa, los promotores cuentan ahora con un plazo legal para reunir el porcentaje requerido de firmas de votantes registrados del condado. De alcanzarse y validarse ese umbral, el proceso podría desembocar en una elección especial de revocatoria, en la que los electores decidirían la permanencia o no de la alcaldesa en el cargo.
Otaola: “Un acto de responsabilidad cívica”
Tras el anuncio oficial, el comunicador y activista Alexander Otaola, patrocinador de la iniciativa, emitió una declaración pública detallando las razones que —según afirma— sustentan el recall.
Entre sus señalamientos, Otaola denunció un “despilfarro sistemático de fondos públicos” y advirtió que la gestión relacionada con la aseguradora de los incineradores en Doral podría costar millones de dólares al condado. Además, citó la auditoría de 2024, la cual —según su versión— evidenciaría cobros excesivos de impuestos a propietarios, financiamiento a determinadas ONG, y la pérdida de más de 400 millones de dólares sin explicaciones claras.
Impuestos, vivienda e infraestructura
El patrocinador del recall también cuestionó que en años anteriores se ignorara la exención del impuesto a la gasolina, afectando directamente a los residentes. A ello sumó críticas por el desplazamiento de comunidades, promesas de vivienda asequible que no se concretan y un presunto favorecimiento a grandes desarrolladoras inmobiliarias.
En materia de infraestructura, Otaola apuntó al Aeropuerto Internacional de Miami, al que calificó como deteriorado y mal administrado, pese a su rol como motor económico del condado. Asimismo, denunció deficiencias en los refugios de animales, señalando que continúan sacrificios por falta de atención adecuada.
Lo que sigue
Con la luz verde para la recolección de firmas, el futuro del recall dependerá de la capacidad de los organizadores para cumplir los requisitos legales dentro del plazo establecido. De lograrse, Miami-Dade podría enfrentar una contienda política de alto impacto, similar a procesos históricos de revocatoria en el condado.
Hasta el momento, la alcaldesa no ha emitido una respuesta oficial específica a las declaraciones de Otaola tras la aprobación del trámite, mientras el debate público sobre la gestión del gobierno local entra en una nueva fase.





