El presidente Obama hablรณ para 1000 personas en el Teatro Alicia Alonso en la maรฑana del martes 22 de Marzo, en realidad lo hizo para todos los cubanos en todas partes del mundo por eso gracias a Martรญ Noticias le ofrecemos el texto del discurso completo en espaรฑol del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en la Habana. Tambiรฉn pueden ver el vรญdeo completo del discurso gracias a AFP.
Presidente Castro, pueblo de Cuba:
Muchas gracias por la cรกlida acogida que hemos recibido yo, mi familia y mi delegaciรณn. Es un honor extraordinario estar hoy aquรญ. Antes de empezar, permรญtanme por favor, quiero comentar sobre los ataques terroristas que tuvieron lugar en Bruselas.
Los pensamientos y las oraciones del pueblo de Estados Unidos estรกn con el pueblo de Bรฉlgica. Somos solidarios con ellos, condenando estos indignantes ataques contra personas inocentes. Haremos todo lo que sea necesario para apoyar a nuestro amigo y aliado, Bรฉlgica, para llevar ante la justicia a los responsables, y este es otro recordatorio mรกs de que el mundo debe estar unido.
Debemos cerrar filas, al margen de nacionalidad, raza o creencias religiosas, en la lucha contra este flagelo del terrorismo. Podemos derrotar, y derrotaremos, a aquellos que amenazan nuestra seguridad y la de las personas en todo el mundo.
Al Gobierno y al pueblo de Cuba quiero agradecerles la amabilidad que han demostrado hacia mรญ, hacia Michelle, Malia, Sasha, mi suegra, Marian.
[En espaรฑol] โCultivo una rosa blancaโ [aplausos] En su mรกs cรฉlebre poema Josรฉ Martรญ hizo esta oferta de amistad y paz tanto a amigos como enemigos. Hoy, como Presidente de Estados Unidos de Amรฉrica yo le ofrezco al pueblo cubano [en espaรฑol] el saludo de paz [aplausos].
La Habana estรก a solo 90 millas de la Florida, pero para llegar aquรญ tuvimos que recorrer una larga distancia, por encima de barreras histรณricas, ideolรณgicas, de dolor y separaciรณn. Las azules aguas bajo el Air Force One, fueron una vez surcadas por acorazados hacia esta isla para liberar a Cuba, pero tambiรฉn para ejercer control sobre ella.
Esas aguas tambiรฉn fueron surcadas por generaciones de revolucionarios cubanos hacia Estados Unidos, donde recabaron apoyo para su causa. Y esa corta distancia ha sido cruzada por cientos de miles de exiliados cubanos, en aviones y balsas rรบsticas, quienes vinieron a Estados Unidos en busca de libertad y oportunidades, a veces dejando atrรกs todo lo que tenรญan y a todos sus seres queridos. Como tantos, en nuestros dos paรญses.
Toda mi vida se ha desenvuelto en una era de aislamiento entre nosotros. La revoluciรณn cubana tuvo lugar en el mismo aรฑo en que mi padre emigrรณ a Estados Unidos desde Kenya. Bahรญa de Cochinos tuvo lugar en el aรฑo en que yo nacรญ. Al aรฑo siguiente el mundo entero quedรณ en suspenso observando a nuestros dos paรญses mientras la Humanidad se acercaba mรกs que nunca antes al horror de una guerra nuclear.
Con el paso de las dรฉcadas nuestros Gobiernos se quedaron estancados en una confrontaciรณn aparentemente interminable, librando batallas a travรฉs de terceros. En un mundo que se rehizo a sรญ mismo una y otra vez, el conflicto entre Estados Unidos y Cuba era una constante. Yo he venido aquรญ a enterrar los รบltimos remanentes de la Guerra Frรญa en las Amรฉricas [aplausos] Yo he venido aquรญ a extender una mano de amistad al pueblo cubano [aplausos].
Quiero ser claro: las diferencias entre nuestros Gobiernos al cabo de tantos aรฑos son reales, y son importantes. Estoy seguro de que el presidente Castro dirรญa lo mismo. Lo sรฉ, porque he escuchado y abordado esas diferencias en profundidad. Pero antes de discutir esos problemas, tambiรฉn tenemos que reconocer cuantas cosas compartimos porque, en muchas formas, Estados Unidos y Cuba son como dos hermanos que han estado distanciados por muchos aรฑos, aunque llevemos la misma sangre.
Ambos vivimos en un Nuevo Mundo colonizado por europeos. Cuba, como Estados Unidos, fue en parte fundada por esclavos traรญdos de รfrica. Como el de Estados Unidos, el pueblo cubano puede trazar sus ancestros hasta esclavos y dueรฑos de esclavos. Ambos acogimos a inmigrantes que vinieron de muy lejos para empezar una nueva vida en las Amรฉricas. A lo largo de los aรฑos nuestras culturas se han entremezclado. La labor del Dr. Carlos Finlay en Cuba allanรณ el camino para generaciones de mรฉdicos, entre ellos Walter Reed, que se basรณ en el trabajo del Dr. Finlay para ayudar a combatir la fiebre amarilla.
Tal como Martรญ escribiรณ su obra mรกs famosa en Nueva York, Ernest Hemingway hizo de Cuba su hogar y encontrรณ inspiraciรณn en las aguas de estas costas. Compartimos el mismo pasatiempo nacional [en espaรฑol]: la pelota. Y hoy mismo, mรกs tarde, nuestros jugadores van a competir en el mismo terreno habanero donde jugara Jackie Robinson antes de debutar en las Grandes Ligas [aplausos]. Y se dice que nuestro mรกs grande boxeador, Mohamed Alรญ, rindiรณ tributo una vez a un cubano con el que nunca pudo pelear, diciendo que lo mรกs que podรญa alcanzar era un empate con ese gran cubano, Teรณfilo Stevenson.
Asรญ que aun cuando nuestros Gobiernos devinieron adversarios, nuestros pueblos compartรญan estas pasiones comunes, particularmente con la llegada a Estados Unidos de tantos cubanos. En Miami o La Habana usted puede encontrar lugares donde bailar cha-cha-cha o salsa; donde comer โropa viejaโ; la gente en nuestros dos paรญses ha cantado con Celia Cruz, Gloria Estefan, y ahora escuchan el reggaetรณn de Pitbull.
Millones de los nuestros tienen una misma religiรณn, una fe a la que yo he rendido tributo en la Ermita de la Caridad de Miami, la paz que los cubanos encuentran en La Cachita.
A pesar de nuestras diferencias, cubanos y estadounidenses comparten valores comunes en sus vidas: un sentido de patriotismo y de orgullo, un gran orgullo; un profundo amor a la familia; pasiรณn por nuestros hijos; un compromiso con su educaciรณn. Y es por eso que creo que nuestros nietos mirarรกn este perรญodo de aislamiento como una aberraciรณn, y apenas un capรญtulo en una historia mรกs larga de familiaridad y amistad.
Pero no podemos ni debemos ignorar las diferencias reales que tenemos, acerca de cรณmo organizamos nuestros Gobiernos, nuestras economรญas y nuestras sociedades. Cuba tiene un sistema de partido รบnico; Estados Unidos es una democracia multipartidista. Cuba tienen un modelo econรณmico socialista; Estados Unidos uno de mercado abierto. Cuba ha enfatizado el papel y los derechos del Estado; Estados Unidos fueron fundados en los derechos de la persona individual.
A pesar de estas diferencias, el 17 de diciembre del 2014 el presidente Castro y yo anunciamos que Estados Unidos y Cuba comenzarรญan un proceso de normalizaciรณn de las relaciones entre nuestros paรญses [aplausos].
Desde entonces, hemos establecido relaciones diplomรกticas y abierto embajadas. Hemos puesto en marcha iniciativas para cooperar en la salud y la agricultura, la educaciรณn y la aplicaciรณn de la ley. Hemos llegado a acuerdos para restaurar los vuelos y el servicio de correo directo. Hemos ampliado los lazos comerciales, e incrementado la capacidad de los estadounidenses para viajar a Cuba y hacer negocios aquรญ.
Y estos cambios han sido bien recibidos, a pesar de que todavรญa hay quienes se oponen estas polรญticas. Pero aรบn asรญ, muchas personas en ambos lados de este debate se han preguntado: โยฟPor quรฉ ahora?ยป ยซยฟPor quรฉ ahora?โ.
La respuesta es simple: Lo que Estados Unidos estaba haciendo no estaba funcionando. Tenemos que tener el valor de reconocer esa verdad. Una polรญtica de aislamiento diseรฑada para la Guerra Frรญa tenรญa poco sentido en el siglo XXI. El embargo sรณlo estaba perjudicando al pueblo cubano en lugar de ayudarlo. Y yo siempre he creรญdo en lo que Martin Luther King, Jr. llamรณ ยซla feroz urgencia del ahoraยป: No debemos temer al cambio, debemos abrazarlo. [aplausos]
Esto me conduce a una razรณn mayor y mรกs importante de estos cambios [en espaรฑol]: Creo en el pueblo cubano. Creo en el pueblo cubano [aplausos]. Esto no es sรณlo una polรญtica de normalizaciรณn de las relaciones con el Gobierno cubano. Estados Unidos de Amรฉrica estรกn normalizando sus relaciones con el pueblo cubano. [aplausos]
Y hoy, quiero compartir con ustedes mi visiรณn de lo que puede ser nuestro futuro. Quiero que el pueblo cubano โespecialmente los jรณvenesโ entiendan por quรฉ creo que ustedes deben ver el futuro con esperanza; y no es la falsa promesa que insiste en que las cosas son mejores de lo que realmente son, o el optimismo ciego que dice que todos sus problemas podrรกn desaparecer maรฑana. Es una esperanza que tiene sus raรญces en el futuro que ustedes pueden elegir, y pueden conformar, y pueden construir para su paรญs.
Yo tengo esa esperanza porque creo que el pueblo cubano es tan innovador como cualquier otro pueblo del mundo.
En una economรญa global, impulsada por las ideas y la informaciรณn, el mayor recurso de un paรญs es su gente. En Estados Unidos, tenemos un claro monumento a lo que el pueblo cubano es capaz de construir: se llama Miami. Aquรญ en La Habana, vemos ese mismo talento en los cuentapropistas, las cooperativas, los autos antiguos que todavรญa ruedan [en espaรฑol]. El cubano Inventa del aire. [aplausos]
Cuba cuenta con un extraordinario recurso: un sistema de educaciรณn que valora a cada niรฑo y cada niรฑa [aplausos]. Y en los รบltimos aรฑos, el Gobierno cubano ha comenzado a abrirse al mundo, y a abrir aรบn mรกs espacio para que el talento florezca. En pocos aรฑos, hemos visto como los cuentapropistas pueden salir adelante, mientras conservan un espรญritu netamente cubano. Ser trabajador por cuenta propia no significa ser mรกs como Estados Unidos, significa ser uno mismo.
Miren a Sandra Lรญdice Aldama, que decidiรณ comenzar un pequeรฑo negocio. Los cubanos, dice, podemos ยซinnovar y adaptar sin perder nuestra identidad… nuestro secreto estรก en no copiar o imitar sino, simplemente, en ser nosotros mismosยป.
Es ahรญ donde comienza la esperanza: con la posibilidad de ganarse la vida y construir algo de lo que uno pueda estar orgulloso. Es por eso que nuestras polรญticas se centran en el apoyo a los cubanos, y no en hacerles daรฑo. Es por eso que nos deshicimos de los lรญmites en las remesas: para que los cubanos tengan mรกs recursos. Es por eso que estamos alentando los viajes, que construirรกn puentes entre nuestros pueblos, y traerรกn mรกs ingresos a las pequeรฑas empresas cubanas. Es por eso que hemos ampliado el espacio para el comercio y los intercambios, de modo que los estadounidenses y los cubanos puedan trabajar juntos para encontrar curas a las enfermedades, y crear puestos de trabajo, y abrir las puertas a mรกs oportunidades para el pueblo cubano.
Como Presidente de Estados Unidos, he exhortado a nuestro Congreso a levantar el embargo [aplausos]. Es una carga obsoleta sobre el pueblo cubano. Es una carga para los estadounidenses que quieren trabajar y hacer negocios o invertir aquรญ en Cuba. Es hora de levantar el embargo. Pero incluso si se levantara el embargo maรฑana, los cubanos no se darรญan cuenta de su potencial sin una continuidad de los cambios aquรญ en Cuba [aplausos].
Debiera ser mรกs fรกcil abrir un negocio aquรญ en Cuba. Un trabajador debiera poder conseguir un trabajo directamente con las empresas que invierten aquรญ en Cuba. Dos monedas no deben separar el tipo de salarios que los cubanos pueden ganar. Internet debe estar disponible en toda la isla, para que los cubanos puedan conectarse con el resto del mundo [aplausos] y con uno de los grandes motores del crecimiento en la historia humana. Estados Unidos no limita la capacidad de Cuba para tomar estas medidas. Depende de ustedes. Y puedo decirles como amigo que en el siglo XXI la prosperidad sostenible depende de la educaciรณn, la salud, y la protecciรณn del medio ambiente. Pero tambiรฉn depende del intercambio libre y abierto de ideas. Si uno no puede acceder a la informaciรณn en lรญnea, si no puede estar expuesto a diferentes puntos de vista, no alcanzarรก su mรกximo potencial. Y con el tiempo, la juventud va a perder la esperanza.
Sรฉ que estos son temas sensibles, sobre todo viniendo de un presidente estadounidense. Antes de 1959, algunos americanos veรญan a Cuba como algo que explotar, ignoraban la pobreza, facilitaban la corrupciรณn. Y desde 1959, hemos estado boxeando con nuestras sombras en esta batalla de la geopolรญtica y las personalidades. Conozco la historia, pero me niego a ser atrapado por ella. [aplausos]
He dejado claro que Estados Unidos no tiene ni la capacidad, ni la intenciรณn de imponer un cambio en Cuba. Cualquier cambio que venga dependerรก del pueblo cubano. No les vamos a imponer nuestro sistema polรญtico o econรณmico. Reconocemos que cada paรญs, cada pueblo, debe trazar su propia ruta y dar forma a su propio modelo. Pero despuรฉs de haber eliminado de nuestra relaciรณn la sombra de la historia, debo hablar con honradez acerca de las cosas en que yo creo: las cosas en las que nosotros, como estadounidenses, creemos. Como dijo Martรญ, ยซLa libertad es el derecho de todo hombre a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresรญaยป.
Asรญ que, dรฉjenme decirles en quรฉ creo. No puedo obligarles a estar de acuerdo conmigo, pero ustedes deben saber lo que pienso. Creo que cada persona debe ser igual ante la ley [aplausos]. Todos los niรฑos merecen la dignidad que viene con la educaciรณn y la atenciรณn a la salud, y comida en la mesa y un techo sobre sus cabezas [aplausos]. Creo que los ciudadanos deben tener la libertad de decir lo que piensan sin miedo [aplausos] de organizarse y criticar a su Gobierno, y de protestar pacรญficamente; y que el Estado de Derecho no debe incluir detenciones arbitrarias de las personas que ejercen esos derechos [aplausos]. Creo que cada persona debe tener la libertad de practicar su religiรณn en paz y pรบblicamente [aplausos]. Y, sรญ, creo que los electores deben poder elegir a sus gobiernos en elecciones libres y democrรกticas. [aplausos]
No todo el mundo estรก de acuerdo conmigo en esto. No todo el mundo estรก de acuerdo con el pueblo estadounidense acerca de esto. Pero yo creo que los Derechos Humanos son universales [aplausos]. Creo que son los derechos del pueblo estadounidense, del pueblo de Cuba, y de las personas en todo el mundo.
Ahora bien, no es ningรบn secreto que nuestros Gobiernos estรกn en desacuerdo sobre muchos de estos asuntos. He sostenido conversaciones francas con el presidente Castro. Durante muchos aรฑos, รฉl ha seรฑalado las fallas en el sistema americano: la desigualdad econรณmica; la pena de muerte; la discriminaciรณn racial; guerras en el extranjero. Eso es sรณlo una muestra. รl tiene una lista mucho mรกs larga. (Risas). Pero esto es lo que el pueblo cubano necesita comprender: yo estoy abierto a ese debate pรบblico y al diรกlogo. Es bueno. Es saludable. No le temo.
Tenemos demasiado dinero en la polรญtica estadounidense. Sin embargo, en Estados Unidos, todavรญa es posible para alguien como yo โun niรฑo que fue criado por una madre soltera, un niรฑo mestizo que no tiene mucho dineroโ aspirar al mรกs alto cargo de la tierra y ganarlo. Eso es lo que es posible en Estados Unidos. [aplausos]
Tenemos desafรญos de discriminaciรณn racial โen nuestras comunidades, en nuestro sistema de justicia criminal, en nuestra sociedadโ un legado de la esclavitud y la segregaciรณn. Pero el hecho de que tengamos debates abiertos dentro de la propia democracia estadounidense es lo que nos permite mejorar.
En 1959, el aรฑo en que mi padre se trasladรณ a Estados Unidos, en muchos estados americanos era ilegal que se casara con mi madre, que era blanca. Cuando empecรฉ la escuela, todavรญa estรกbamos luchando por eliminar la segregaciรณn en las escuelas de todo el sur de Estados Unidos. Pero las personas se organizaron; protestaron; debatieron estos temas; desafiaron a los funcionarios del gobierno. Y debido a esas protestas, y debido a esos debates, y debido a la movilizaciรณn popular, es que yo puedo estar aquรญ hoy, un afroamericano, presidente de Estados Unidos. El que pudiรฉramos lograr un cambio se debiรณ a las libertades que disfrutamos en Estados Unidos.
No estoy diciendo que sea fรกcil. Todavรญa hay enormes problemas en nuestra sociedad. Pero la manera que tenemos para resolverlos es la democracia. Asรญ es como obtuvimos atenciรณn de salud para mรกs estadounidenses. Asรญ es como hemos hecho grandes avances en los derechos de la mujer y los derechos de los homosexuales. Asรญ es como atendemos la desigualdad que concentra tanta riqueza en los estratos superiores de nuestra sociedad. Gracias a que los trabajadores pueden organizarse y la gente comรบn tener una voz, la democracia estadounidense ha dado a nuestra gente la oportunidad de realizar sus sueรฑos y disfrutar de un alto nivel de vida. [aplausos]
Ahora bien, todavรญa nos quedan algunas peleas difรญciles. No siempre es bonito el proceso de la democracia. A menudo es frustrante. Lo pueden ver en las elecciones que tenemos allรก. Pero detรฉnganse un momento y consideren este hecho: en la campaรฑa electoral estadounidense que estรก teniendo lugar en este momento hay dos cubanoamericanos del Partido Republicano, compitiendo contra el legado de un hombre negro que es Presidente, mientras aducen ser la mejor persona para vencer al candidato demรณcrata que, o bien va a ser una mujer, o un socialdemรณcrata. (Risas y aplausos.) ยฟQuiรฉn lo hubiera creรญdo en 1959? Esa es una medida de nuestro progreso como democracia. [aplausos]
Asรญ que aquรญ estรก mi mensaje para el Gobierno de Cuba y el pueblo cubano: los ideales que son el punto de partida de toda revoluciรณn โla revoluciรณn americana, la revoluciรณn cubana, los movimientos de liberaciรณn en todo el mundoโ esos ideales encuentran su expresiรณn mรกs autรฉntica, creo yo, en una democracia. No porque la democracia estadounidense sea perfecta, sino precisamente porque no lo somos. Y nosotros โcomo todos los paรญsesโ necesitamos para cambiar el espacio que la democracia nos da. Ella da a los individuos la capacidad de ser catalizadores para pensar en nuevas formas, y reimaginar cรณmo debe ser nuestra sociedad, y hacerse mejores.
Ya estรก teniendo lugar una evoluciรณn dentro de Cuba, un cambio generacional. Muchos sugerรญan que viniera aquรญ y le pidiera al pueblo de Cuba que echara abajo algo, pero estoy apelando a los jรณvenes cubanos, que son los que van a levantar algo, a construir algo nuevo [aplausos]. [En espaรฑol] El futuro de Cuba tiene que estar en las manos del pueblo cubano. [aplausos]
Y al presidente Castro โa quien le agradezco estar aquรญ hoyโ quiero que sepa, creo que mi visita aquรญ demuestra, que no tiene por quรฉ temer una amenaza de Estados Unidos. Y teniendo en cuenta su compromiso con la soberanรญa y la autodeterminaciรณn de Cuba, tambiรฉn estoy seguro de que no tiene por quรฉ temer a las voces diferentes del pueblo cubano, y su capacidad de expresarse, reunirse, y votar por sus lรญderes. De hecho, tengo una esperanza para el futuro porque confรญo en que el pueblo cubano tomarรก las decisiones correctas.
Y como ustedes, tambiรฉn estoy seguro de que Cuba puede seguir desempeรฑando un papel importante en el hemisferio y en todo el mundo, y mi esperanza, es que pueda hacerlo como socio de Estados Unidos.
Hemos desempeรฑado roles muy diferentes en el mundo. Pero nadie deberรญa negar el servicio que miles de mรฉdicos cubanos han prestado a los pobres y los que sufren [aplausos]. El aรฑo pasado, trabajadores de la salud estadounidenses โy militares de EEUUโ trabajaron codo a codo con los cubanos para salvar vidas y acabar con el รbola en รfrica Occidental. Creo que deberรญamos continuar teniendo esa clase de cooperaciรณn en otros paรญses.
Hemos estado en el lado opuesto de muchos conflictos en el continente americano. Pero hoy en dรญa, los estadounidenses y los cubanos estรกn sentados juntos en la mesa de negociaciรณn, y estamos ayudando a los colombianos a resolver una guerra civil que se ha prolongado durante dรฉcadas [aplausos]. Ese tipo de cooperaciรณn es bueno para todos. Brinda esperanza a todos en este hemisferio.
Tomamos diferentes caminos en nuestro apoyo al pueblo de Sudรกfrica para la aboliciรณn del apartheid. Pero el presidente Castro y yo pudimos estar al mismo tiempo en Johannesburgo para rendir homenaje al legado del gran Nelson Mandela. [aplausos]
Y al examinar su vida y sus palabras, estoy seguro de que ambos nos damos cuenta de que tenemos mรกs trabajo por hacer para promover la igualdad en nuestros propios paรญses: para reducir la discriminaciรณn de las razas en nuestros propios paรญses. Y en Cuba, queremos que nuestro compromiso ayude a levantarse a los cubanos de ascendencia africana, [aplausos] que han demostrado que no hay nada que no puedan lograr cuando se les da la oportunidad.
Hemos sido parte de diferentes bloques de naciones en el hemisferio, y vamos a seguir teniendo profundas diferencias sobre las maneras de promover la paz, la seguridad, las oportunidades y los Derechos Humanos. Pero a medida que se normalicen nuestras relaciones, creo que podremos ayudar a fomentar un mayor sentido de unidad en las Amรฉricas [en espaรฑol] Todos somos americanos. [aplausos]
Desde el inicio de mi mandato, he instado a la gente en las Amรฉricas a dejar atrรกs las batallas ideolรณgicas del pasado. Estamos en una nueva era. Sรฉ que muchos de los problemas de los que he hablado carecen del drama del pasado. Y sรฉ que parte de la identidad de Cuba es su orgullo de ser una pequeรฑa naciรณn insular capaz de defender sus derechos, y estremecer al mundo. Pero tambiรฉn sรฉ que Cuba siempre se destacarรก por el talento, el trabajo duro, y el orgullo del pueblo cubano. Esa es su fuerza [aplausos]. Cuba no tiene que ser definida por ser adversario de Estados Unidos, mรกs de lo que Estados Unidos deben ser definidos por ser adversarios de Cuba. Tengo esa esperanza para el futuro debido a la reconciliaciรณn que estรก teniendo lugar en el pueblo cubano.
Sรฉ que algunos cubanos en la isla pueden tener la sensaciรณn de que los que se fueron de alguna manera apoyaron el viejo orden en Cuba. Estoy seguro de que hay una narrativa que perdura aquรญ, y que sugiere que los exiliados cubanos pasaron por alto los problemas de la Cuba pre-revolucionaria, y rechazaron la lucha por construir un nuevo futuro. Pero hoy les puedo decir que muchos exiliados cubanos guardan recuerdos de una dolorosa โy, a veces violentaโ separaciรณn. Ellos aman a Cuba. Una parte de ellos todavรญa considera que este es su verdadero hogar. Es por eso que su pasiรณn es tan fuerte. Es por eso que su dolor es tan grande. Y para la comunidad cubanoamericana que he llegado a conocer y respetar, no se trata sรณlo de polรญtica. Se trata de la familia: el recuerdo de una casa que se perdiรณ; el deseo de reconstruir un vรญnculo roto; la esperanza de un futuro mejor; la esperanza del retorno y la reconciliaciรณn.
A pesar de las polรญticas, las personas son personas, y los cubanos son cubanos. Y he venido aquรญ โhe viajado esta distanciaโ sobre un puente que fue construido por cubanos a ambos lados del estrecho de la Florida. Primero lleguรฉ a conocer el talento y la pasiรณn de los cubanos en Estados Unidos. Y sรฉ cรณmo han sufrido algo mรกs que el dolor del exilio: tambiรฉn saben lo que es ser un extraรฑo, y pasar trabajos, y trabajar mรกs duro para asegurarse de que sus hijos puedan llegar mรกs lejos en Amรฉrica.
Asรญ que la reconciliaciรณn de los cubanos โlos hijos y nietos de la revoluciรณn, y los hijos y nietos del exilioโ es fundamental para el futuro de Cuba. [aplausos]
Uno lo ve en Gloria Gonzรกlez, que viajรณ aquรญ en 2013, por primera vez despuรฉs de 61 aรฑos de separaciรณn, y fue recibida por su hermana, Llorca. ยซTรบ me reconociste, pero yo no te reconocรญ a tiยป, dijo Gloria despuรฉs de abrazar a su hermana. Imagรญnese eso, despuรฉs de 61 aรฑos.
Se ve en Melinda Lรณpez, que llegรณ a la antigua casa de su familia. Y mientras caminaba por las calles, una anciana la reconociรณ como hija de su madre, y se puso a llorar. La llevรณ a su casa y le mostrรณ un montรณn de fotos que incluรญan algunas de Melinda cuando era una bebรฉ, que su madre le habรญa enviado hacรญa 50 aรฑos. Melinda dirรญa mรกs tarde: ยซMuchos de nosotros estamos recuperando tanto ahoraยป.
Se ve en Cristian Miguel Soler, un joven que fue el primero de su familia en viajar aquรญ despuรฉs de 50 aรฑos. Y al encontrarse con sus familiares, por primera vez, dijo: ยซMe di cuenta de que la familia es la familia, sin importar la distancia entre nosotrosยป.
A veces los cambios mรกs importantes comienzan en lugares pequeรฑos. Las mareas de la historia pueden dejar a las personas atrapadas en situaciones de conflicto, y exilio, y pobreza. Se necesita tiempo para que esas circunstancias cambien. Pero en el reconocimiento de una humanidad comรบn, en la reconciliaciรณn de personas unidas por lazos de sangre y en el creer el uno en el otro, es donde comienza el progreso. En el entendimiento, y el saber escuchar, y el perdรณn. Y si el pueblo cubano enfrenta el futuro unido, serรก mรกs probable que los jรณvenes de hoy puedan vivir con dignidad y alcanzar sus sueรฑos aquรญ en Cuba.
La historia de Estados Unidos y Cuba abarca revoluciรณn y conflicto; lucha y sacrificio; retribuciรณn y, ahora, reconciliaciรณn. Es ya hora de dejar atrรกs el pasado. Ha llegado el momento de que miremos juntos hacia el futuro [en espaรฑol] un futuro de esperanza. Y no va a ser fรกcil, y habrรก adversidades. Tomarรก tiempo. Pero mi tiempo aquรญ en Cuba renueva mi esperanza y mi confianza en lo que el pueblo cubano puede hacer. Podemos hacer este viaje como amigos, y como vecinos, y como familia: juntos. [En espaรฑol] Sรญ se puede.
Muchas gracias. [aplausos]






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