«@Ivanka Trump es grandiosa, una mujer con verdadero carácter y clase», decía el mensaje que Trump citó, creyendo que se trataba de su hija Ivanka.


Sin embargo, fue Lawrence Goldstein, residente en Massachusetts, quien escribió este mensaje dirigido a la británica Ivanka Majic consultora digital de la ciudad británica de Brighton.

Majic le envió al futuro inquilino de la Casa Blanca un tuit donde expresaba: «Y usted es un hombre con grandes responsabilidades. Le sugiero mayor cuidado en Twitter y mayor tiempo aprendiendo sobre cambio climático».


«Lo interesante de verme envuelta en una conversación con Trump es que mis puntos de vista políticos son muy diferentes a los suyos», señaló Ivanka Majic.


El tuit original se dirigió a la cuenta @Ivanka en lugar de @IvankaTrump. Nada trascendental para un usuario de Twitter que tenga por debajo de 100 seguidores, pero en el caso de Trump con 20 millones de seguidores o más, el mensaje fue un volcán: fue compartido más de 5.000 veces, favorito más de 30.000 y logró más de 8.000 respuestas.

El próximo secretario de prensa de Trump manifestó, que esperaba que el presidente electo siguiera tuiteando, desde múltiples frentes, después del 20 de enero.