Rocío Martínez González, de 21 años y quien vive a escasos metros de donde cayó el avión siniestrado en Cuba donde perdieron la vida 110 personas fue una de las primeras en llegar al lugar.

“Yo había lavado, y estaba tendiendo la ropa” durante una entrevista para Cubadebate.

“La trayectoria que traía era como para caer en el pre o algo así. El motor que me quedaba a mano izquierda venía incendiado, y ya cuando va por aquí arriba hace un giro brusco, se inclina hacia un lado, y es cuando veo a las personas dando en las ventanillas.” dijo la joven.

“Cuando gira se lleva con el ala los cables de luz que hay aquí al frente, se los lleva todos y fue cuando cayó en picada.” No olvida aquellas expresiones: “Que tú sepas que vas a morir, y no puedas hacer nada. Cierro los ojos y veo esa imagen.”

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

“Yo corría, gritaba, me mandé por la línea del tren en dirección contraria. A mitad de camino recapacité y viré, había dejado mi casa abierta y todo ahí” dijo.

“El avión se partió al medio en la línea. Aquello fue muy feo ―nos dice y repite, en voz baja― aquello fue muy muy feo.”

“Había gente ayudando a otros a sacar a los heridos. De hecho, había un vecino nuestro, Chichi, que estaba lleno de sangre ayudando a sacar a las personas. Algunos para ayudar incluso se metieron dentro de la candela.” relató.

El accidente ocurrido el pasado 18 de mayo ha dejado a los cubanos impactados dentro y fuera de la isla.