Este martes un juez ordenó liberar bajo custodia federal al cubano René Lima Marín, de 38 años, esta decisión no es definitiva.

Marín arribó a Estados Unidos junto con sus padres cuando era un niño, durante el éxodo del Mariel en 1980, pero nunca realizó trámites para naturalizarse.

El cubano se encontraba bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus iniciales en inglés), desde el mes de mayo, enfrentando una posible deportación a la Isla.

Los funcionarios de Inmigración y Aduanas tienen 30 días para apelar, y un funcionario de ICE dijo a The Denver Post que la agencia estaba trabajando en una respuesta.

El marielito y un cómplice fueron condenados a 98 años de prisión en 2000 por robar dos tiendas de vídeo.

La prisión estatal de Colorado en 2008 lo liberó por error, y el cubano nunca reportó este malentendido a las autoridades.

Su cómplice, Michael Clifton, aún permanece en prisión cumpliendo la sentencia.

Lima Marín al ser liberado por error en 2008 consiguió un empleo permanente como instalador de ventanas, se casó y tiene un hijastro e hijo pequeños.

En 2014 las autoridades se dieron cuenta del error y lo volvieron a encarcelar. En mayo un juez emitió la liberación del cubano, diciendo que sería “draconiano” mantenerlo en prisión, puesto que ya saldó su deuda con la sociedad, pero ICE lo volvió a detener.

En Estados Unidos, decenas de miles de cubanos tienen que adaptarse a la posibilidad de deportación a la Isla, la vieja realidad ha desaparecido y ahora enfrentan los mismos temores que otros inmigrantes, luego de décadas de haber gozado de un estatus protector.

Unos 36.000 cubanos residentes en Estados Unidos pueden ser deportados a Cuba, de ellos 29.000 son criminales sentenciados y 7.000 han violado las leyes de ICE.

En enero con el fin de la política de “pies secos-pies mojados”, la administración de Obama y el gobierno cubano acordaron que agregarían otros cubanos con órdenes deportación que llegaron en 1980. Del total de la lista, unos 2.030 han sido repatriados, 256 han muerto y el resto estarían enfermo o con edad avanzada como para ser deportado.

La posibilidad de que Cuba acepte más deportados está latente, aunque de momento el gobierno dijo que analizaría caso por caso, y demora bastante en decidir si acepta o no a los deportados.

(Con información de Diario de Cuba)