De acuerdo a La Estrella de Iquique, publicación de Chile, las autoridades de ese país negaron el viernes la entrada a su territorio a un grupo de 74 migrantes cubanos.

Los cubanos llegaron hasta el complejo fronterizo de Colchane, sin visa consular.

Cristian Alarcón, autoridad de los Carabineros dijo: “Ayer (viernes) a solicitud del jefe del complejo Colchane, Carabineros concurrió con la finalidad de normalizar la situación que se estaba viviendo… cerca de 50 personas de nacionalidad cubana que llegaron al lugar y solicitaban el ingreso en forma inmediata al país bajo la causal de refugiado”.

Isaura Llaugert, una cubana residente en Chile, declaró que su hermano viaja en ese grupo, que aún se encuentra en la frontera y que lleva semanas de travesía, cuenta que salieron desde Guyana, que no exige visado a los cubanos, prosiguieron por Brasil, Bolivia hasta topar con Chile.

“Tengo permanencia definitiva, dos hijas chilenas… Toda mi familia está aquí y aun así no le dan el refugio”, afirma la cubana que reside en Santiago, quien añadió que su hermano “está en precarias condiciones y solo recibió ayuda de monjas que atienden un comedor en Pisiga Bolívar (Bolivia), que apoya a extranjeros”.

Rubén Moraga, gobernador del Tamarugal detalló a la prensa local que “un grupo de personas se presentó en la frontera, señalando que querían trabajar en el país”, pero aseguró que los trámites tardan y el personal es escaso.

La prensa chilena declara que desde febrero ha aumentado el acceso de cubanos a través de Colchane que “al entrevistarse con la Policía Internacional solicitan refugio en el país”.

Hasta el 13 de octubre del año en curso, 350 cubanos han solicitado asilo en ese país, de acuerdo a datos oficiales del Departamento de Extranjería y Migración de Tarapacá.

Los cubanos iniciaban una larga travesía por todo el continente americano, poniendo en riesgo sus vidas, para llegar a Estados Unidos, y acogerse a la política pies secos-pies mojados, que les permitía ingresar a territorio estadounidense con beneficios, por el hecho de vivir bajo la dictadura castrista durante décadas.

La ley pies secos-pies mojados fue eliminada abruptamente por la administración Obama en sus últimos días, en enero pasado. Pero aunque los beneficios para los cubanos ya no están, la precaria situación que viven en la Isla, los hace salir a cualquier parte buscando refugio.

Casi 3000 cubanos han intentado ingresar a Estados Unidos desde México, desde que fuera eliminada la política que les permitía la entrada automática a territorio estadounidense, en enero hasta agosto.

A diez meses del cambio de política migratoria, aún hay cientos de cubanos en varios países latinoamericanos, entre ellos México, Panamá, incluso algunos en Serbia y Montenegro, aspiran a llegar a Estados Unidos, de cualquier forma.

(Con información de Diario de Cuba)