Jodi Goodwin, una abogada de migración en Texas contó: “cuando hablo con los padres, siento que miran a través de mí, porque no consiguen entender, no pueden aceptar, no pueden creer que no sepan dónde están sus hijos y que el gobierno estadounidense se los haya quitado”.

La abogada del Migrant Center for Human Rights (Centro de Migrantes por los Derechos Humanos), que ha trabajado en la frontera como voluntaria desde 1995, dijo que “es increíblemente desgarrador y es un horrendo desprecio al debido proceso”.

Desde que se implementó en abril la política de “tolerancia cero” con el fin de desalentar a los inmigrantes que llegan por la frontera sur; más de 2.300 niños fueron apartados de sus familiares y detenidos en centros de la patrulla fronteriza.

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Esta semana el mundo se alarmó frente a las imágenes de los niños detenidos, y según Goodwin “el solo hecho de que sea tan difícil rastrear dónde están los padres y dónde están los niños”, impide que el problema se solucione de la noche a la mañana.

La abogada, quien lleva los casos de seis solicitantes de asilo, perdieron hace semanas el rastro de sus hijos.

“Reunificar la unidad familiar será una tarea difícil”, destacó, ya que la institución que tiene la custodia de los menores retenidos en refugios no está sincronizada con las autoridades de migración, y no existe información fluida.

“El sistema es muy desorganizado, caótico”, añadió.

“Todos, desde la patrulla fronteriza hasta los tribunales federales, pasando por los defensores públicos, los jueces, los fiscales, migración, el centro de reasentamiento de refugiados, todos están precipitándose para intentar apagar un fuego tras otro y que las cosas sigan más o menos operando”, detalló.

De acuerdo a El Nuevo Herald, los abogados están agradecidos con la atención de la prensa, pero explican que la situación no es nueva, viene desde hace años, lo que en el último mes ha alcanzado altos niveles, y visibilidad pública.

Andrea Guttin, directora legal de la ONG de defensa de los inmigrantes Houston Immigration Legal Services Collaborative expresó que “separar a los niños de sus padres es horrendo e indignante, pero detenerlos con ellos sigue siendo horrendo e indignante, aunque estén detenidos junto a sus padres”.

A su juicio el problema del decreto firmado por el presidente Trump, es que ahora las familias serán detenidas por plazos más largos que antes de que se implementara la medida “tolerancia cero”.

“Estos casos han sido históricamente separados y seguramente seguirán siéndolo”, añadió la funcionaria refiriéndose a los nietos que vinieron con sus abuelos; y a tíos que cruzaron la frontera con sus sobrinos, entre otros.

(Con información de El Nuevo Herald)