Jimmy Sabatino, quien se ha pasado toda su vida de adulto planeando estafas, y arrestado por ellas, fue sentenciado este lunes a un máximo de 20 años de privación de libertad en una cárcel, el neoyorquino no mostró arrepentimiento alguno por la estafa de $10 millones que planeó tras las rejas en Miami.

Pero las autoridades federales hartas del astuto estafador más legendario de la ciudad del sol, celebraron que Sabatino será enviado muy pronto a una prisión de máxima seguridad en Colorado.

Sabatino confesó a la jueza federal del distrito Joan Lenard, tras culpar al gobierno federal y a otros acusados que lo delataron en una investigación del FBI, “no me tengo que disculpar con nadie”.

“Ellos [el gobierno] permitieron que esto sucediera”, declaró el estafador. “Deben avergonzarse de sí mismos. Todos son unas ratas”.

El reo de 40 años, quien además ha pasado la mayor parte de su vida adulta tras las rejas, se declaró culpable en septiembre de un cargo de asociación para delinquir por una operación en la que usaba teléfonos móviles comprados a funcionarios de cárceles, timando a minoristas de artículos de lujo como Tiffany & Co. y Van Cleef, Jimmy Choo y Arpels, para que le prestaran costosas joyas para usuarios en audiovisuales grabados en Miami.

Obviamente el estafador vendió la mercancía de lujo, la cual se valoraba en millones de dólares, en casas de empeño en la Florida, con la complicidad de otro detenido en el Centro Federal de Detención en el downtown de Miami y dos personas más. Sabatino se quedó con la mayor parte de la ganancia y le dio la otra suma a un aliado en la familia Gambino del crimen organizado.

El embustero también mandó a otro acusado a “matar o dañar físicamente” a otros que participaron en la estafa.

Las autoridades federales impusieron una “orden mordaza” al estafador para evitar que entre en contacto con otros presos, u otras personas mientras esté en prisión.

(Con información de El Nuevo Herald)